La absurda guerra comercial

La guerra comercial no tiene ningún sentido ni viabilidad económica, al contrario, es un hecho que poner impuestos y/o aranceles a materias primas y productos, repercute en precios más caros para el consumidor final.

El único fin que tiene la estrategia proteccionista del Presidente Trump es político, es hacerle creer a una base de ignorantes que votaron por él, que a través de estas tarifas la gente tendería a consumir lo hecho en EEUU y bajaría el consumo de las importaciones; sin embargo mucho de lo hecho en este país tiene materias primas importadas, y por ende también lo hecho en Estados Unidos será más caro.

La base de votantes de Trump se siente honrada y no defraudada por un Presidente que prometió regresar la industria y el empleo a EEUU, por lo que encuentran congruente este desastre comercial que ya ha escalado a 250 billones de dólares de importaciones chinas, y que en la misma proporción China ha contestado a las importaciones norteamericanas.

Es cierto que pierde más China porque exportan mucho más productos chinos que lo que importan de artículos norteamericanos; de seguir escalando este monto, podría llegar un momento en el que China tenga que imponer otro tipo de sanciones, que incluso podrían llegar al ámbito diplomático, migratorio y social. De momento lo resiente más China, y lo que Trump pretende –como siempre–, es aplazar y poner contra las cuerdas a sus adversarios para sacar provecho en una negociación en la que sus contrapartes, ante la desesperación, acaben cediendo; qué caro está pagando EEUU la elección de un líder que ha renunciado a un sinfín de liderazgos que históricamente tenía. Hoy esta nación apesta tanto en la ONU como en la OTAN, ya no forma parte del pacto de cambio climático de París y ahora hasta el G7 lo han apodado G6 + 1.

Como era de esperarse la reacción en los mercados bursátiles fue a la baja, porque insisto, no hay viabilidad ni justificación económica a la imposición de tarifas, es 100% un tema político que con fines electorales buscaría fortalecerse en las elecciones intermedias (Congreso en EEUU), y eventualmente en su reelección.

El populismo en el que ha caído EEUU y puede caer México, consiste básicamente en: “ hacer propuestas carismáticas para llegar al poder por la vía democrática, para luego acabar con ella” –palabras de Enrique Krauze–; es así como en medio de este ambiente hostil,aunque se siga trabajando y negociando el TLCAN se antoja muy complicado, y si a esto le añadimos el tenso ambiente electoral, es muy probable que la volatilidad en México continúe. Es posible ver al tipo de cambio un poco más arriba, por lo que creo que la oportunidad de vender a quienes ya traen una utilidad razonable, se está acercando.

Mañana hay junta en Banco de México, muy probablemente van a subir tasas de interés, al 7.75%.

@juansmusi

Junio 20, 2018

Irresponsable y con mucho poder

No es novedad hablar de todo lo mal que hace Donald Trump, sus formas, su educación, la manera de negociar y de hablar de sus contrapartes. Es su estilo, es una forma de ser… aplastar y aprovechar la condición de Presidente de la nación más poderosa del mundo. El símil vendría siendo un hombre que crece con carencias y de pronto se le llena la cuenta de millones de dólares, se convierte en otra persona, se vuelve inmanejable, peor educado, arrogante y prepotente.

Pues ahora vuelve a dar la nota y revive e inventa nuevas batallas:

1.- China.

Con China, empezó amenazando y luego desistiéndose, no le salió. Los chinos ante sus amenazas le impusieron una tasa del 15% a más de 120 productos que exportan al gigante asiático. La guerra comercial la empezó de saliva, se la volvieron realidad. En cerdo y chatarra de aluminio, también ya le impusieron un 25%. Los chinos no se andan con jueguitos.

2.- Amazon y Jeff Bezos.

Con Amazon y Bezos la guerra es inútil, además sospechosa. Declara que se va a ir contra ellos por evadir impuestos (el burro hablando de orejas) por ser culpables de la pérdida de empleos y el cierre de centros comerciales. El mundo digital y las plataformas llegaron para quedarse, nadie puede hacer nada para evitar lo inevitable. No lo puedo probar, pero este ataque me parece sospechoso por razones de especulación y enriquecimiento.

3.- TLCAN condicionado a seguridad fronteriza.

Revive la tensión y la incertidumbre con el TLCAN, ahora exigiendo blindar fronteras. De nuevo, es sospechoso irse en contra de México y tan fácil lucrar yéndose corto en pesos…. Recuerden que irse corto es una forma de ganar con activos a la baja.

Lo pienso y lo digo, con ese poder hacer estas tres acciones le favorece a él y a sus allegados hacerse de dinero fácil.

En una muy breve nota, les recomiendo comprar dólares al tipo de cambio actual, entre un 30% y 50%, no me cabe la menor duda que con el tema electoral nuestra divisa se va a presionar.

@juansmusi

No todo lo que brilla es oro

Sigue saliendo información impresionante y favorable de la economía norteamericana; la creación de empleos del mes de febrero fue muy por arriba de lo esperado, con 313,000 empleos creados cuando se esperaban 205,000, la tasa de desempleo se mantiene baja y el crecimiento sólido; así mismo conocimos la cifra de inflación al consumidor en EEUU, la cual se mantuvo en línea de acuerdo al objetivo del 2% que esperan alcanzar.

Lo anterior, aunado a este buen ritmo económico, me hace pensar que el 21 de marzo la FED sí va a subir las tasas a 1.75%; los reportes de las empresas que cotizan en EEUU fueron favorables en más de un 85%, incluso excediendo mejores expectativas de reportes a futuro.

Al parecer con la recién aprobada Reforma Fiscal, las cosas lucen bien hacia delante; los norteamericanos tendrán más dinero para gastar y menos impuestos que pagar, de igual forma las empresas también tendrán excedentes interesantes, esto ante la reducción impositiva que les favorece al bajar las tasas de un 35% al 21%. Es en medio de toda esta fiesta de buenas cifras, y donde a pesar de que Trump corre a Gary Cohn –principal Consejero Económico– y a Rex Tillerson –Secretario de Estado–, así como de los escándalos que ya conocemos, parece que nada de ello importa, la realidad es que la economía está muy bien; por ello es probable que lo veamos trabajar en su reelección, de hecho considero ya está en campaña, y desde mi punto de vista Trump además de tener todos los defectos que se han mencionado previamente, sobresale por su tendencia populista, lo que está contribuyendo a inflar una burbuja que podría reventar, tal vez no en el corto plazo, pero si se reelige, esta burbuja le puede reventar a él mismo.

No puede ser más contradictorio el hecho de tener un país tan endeudado y con déficits tan grandes, y en medio de esta problemática, promover una reforma fiscal para recaudar menos; desde el ángulo que esto se vea, es populismo de país desarrollado.

EEUU goza de una condición única, sin duda de la que él se está aprovechando; además de ser la economía más grande del mundo y la moneda de curso más importante, es también el país que goza con el privilegio de tener financiada su deuda por las reservas internacionales de China, Japón, Alemania y por supuesto de México (entre otros). Está por verse cuánto tiempo más les dura esta condición, y en qué momento el mundo empieza a voltear a otros lados para guardar sus reservas

@juansmusi

Marzo 14, 2018

Los medios y el primer año de Trump

De acuerdo a la teoría política comúnmente aceptada, se supone que el sistema democrático deposita un voto de confianza en los ciudadanos para autodeterminarse como pueblo, eligiendo por mayoría a sus principales autoridades, cuya labor será evaluada luego de un tiempo en la próxima elección. Y dentro de este juego político, la prensa y los medios de comunicación en general, tienen un papel fundamental, al mostrar todas las posturas en juego y estar atentos a las actuaciones de la autoridad, a fin que todo sea hecho lo más a la luz posible.

Sin embargo, este papel de la prensa y de otros medios exige algo fundamental: un mínimo de objetividad, pues en caso contrario, podrían, con varios matices, estar literalmente engañando a la ciudadanía, con lo cual sus elecciones democráticas no serían realmente libres, al estar influidas por diversos errores, fruto de este engaño.

Lo anterior no quiere decir que los medios de comunicación sean simplemente un “espejo” que refleja la realidad de manera acrítica, pues resulta evidente que ellos poseen sus posturas en la arena política, tienen además todo el derecho a expresarlas y finalmente, resulta sano contar con varios ángulos para analizar la realidad. Además, no tenerlas atentaría precisamente contra el espíritu democrático que ellos deben defender.

Sin embargo, en el caso de Trump, y al margen del acuerdo o desacuerdo que se pueda tener respecto de sus decisiones, llama profundamente la atención la auténtica guerra sin cuartel que desde el primer día, varios medios de comunicación emprendieron contra él, mostrando una intolerancia francamente preocupante. Y ello se ha manifestado de manera constante en un desprestigio hacia su persona, ideas, política y de manera más global, al presentarlo como un payaso, un idiota o un lunático. Incluso los chismes y rumores más ruines han terminado siendo noticia, cayéndose así en lo ramplón y ofensivo.

Se insiste: no se trata de tener medios de comunicación condescendientes y acríticos, pues en caso de serlo, su aporte al sistema democrático sería nulo e incluso contraproducente. Pero una cosa muy distinta es perder la objetividad y transmitir sólo cierta información, alguna incluso sin comprobar, pues la ciudadanía tiene derecho a saber la verdad, no lo que ciertos medios quieren que las cosas sean.

Pero además, lo anterior pareciera estar indicando que pese a sus permanentes elogios al sistema democrático, para algunos medios de comunicación, dicho sistema sería respetable sólo y únicamente si sus decisiones coinciden con las suyas. Con lo cual, da la impresión que desde su perspectiva, ellos se han convertido en los detentadores de la verdad y de lo correcto, no admitiendo otras formas de ver el mundo, ni siquiera si han sido fruto de la decisión mayoritaria de los ciudadanos. Mas de ser así, ¿quién manda realmente en una sociedad: los medios de comunicación o las decisiones democráticas?

Una pregunta de gran importancia en nuestra época, en que las comunicaciones nos han convertido en una aldea global. Por eso hay que estar muy atentos y no tragarse todo lo que se publica o transmite. Ello pues su grado de influencia es tan grande, que podrían terminar convirtiendo a la democracia solo una simple apariencia de libertad.

 

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

La apretada agenda política y económica

En esta semana se ha tenido un peso político mucho más importante, que la parte económica. El lunes empezamos con las investigaciones al jefe de campaña del Presidente Trump, en donde la participación rusa parece haber jugado un rol importante en la victoria del actual Presidente de EEUU; este asunto puede tener un impacto mayor, y por lo pronto, el implicado está arraigado en su domicilio. Dudo que este hecho pueda lograr el “Mexican Dream” de destituir al Presidente Trump, pero sin duda tendrá consecuencias. También en la parte política, el Presidente catalán ha decidido huir de la justicia y refugiarse en Bélgica, parece que este movimiento seguirá aportando inestabilidad y polarización social además de un alto costo para Cataluña; las pérdidas son enormes, empresas que se han movido física y fiscalmente así como turismo que ha dejado de llegar, a un lugar en donde la parte social de momento no está garantizada. No creo que este movimiento trascienda, pero no me cabe la menor dudad de que ya hizo y hará mucho daño. Por otro lado esta semana resolverá la Reserva Federal, en su junta mensual, si subir la tasa de interés; hoy se conocerá la decisión de política monetaria y estoy casi seguro de que no habrá cambios. Lo más importante será el comunicado de prensa que se emite, en el que se revela la situación de la economía norteamericana así como las posibilidades de que sí haya un alza en diciembre; creo que esto es casi un hecho que la tasa subirá 0.25 puntos, el próximo mes de diciembre.

Mañana debe decidir el Presidente Trump quién sucederá a Janet Yellen en la presidencia de la FED, siendo los más probables los señores Jerome Powell y John Taylor; teniendo más probabilidades Powell. Dato Trump: Es la primera vez que un Presidente de la FED, no es ratificado un segundo término.

Por último, el viernes conoceremos el dato del empleo en EEUU, que sin duda será el que marque las futuras decisiones de política monetaria en EEUU; en pocas palabras, si sale un buen dato del empleo, es inminente el alza en diciembre.

Mientras tanto en México seguimos padeciendo y pagando los efectos de la incertidumbre, al no saber para dónde va el Tratado de Libre Comercio –por el capricho del Sr. Trump–; nuestros mercados no han tenido rumbo y la dirección de nuestra moneda ha sido seguir perdiendo valor contra el dólar. No debemos precipitarnos y tomar decisiones de pánico, creo que este tema llegará a buen puerto, entendiendo que EEUU sacará ventaja de su posición económica; pero veo muy difícil o remoto, que este acuerdo termine.

@juansmusi
Noviembre 1°, 2017

Cambio de prioridades

De momento, la agenda de EEUU cambió las prioridades, debía tener muy pronto sus discusiones presupuestales y la autorización para subir el techo de la deuda; en pocas palabras hacer el presupuesto 2018 y el Congreso darle permiso a Trump de –temporalmente– permitir subir los niveles de endeudamiento, para poder pagar los intereses de la deuda norteamericana y la nómina de ciertas dependencias gubernamentales. Este suceso se registró la última vez en octubre de 2013 en tiempos de Obama, y los republicanos boicotearon esta iniciativa de tal manera que el gobierno cerró transitoriamente algunas dependencias, hasta llegar a un acuerdo. Era probable que en esta ocasión, los demócratas se la devolvieran a Trump y este escándalo momentáneo, tuviera también consecuencias vergonzosas para la administración de tan poco cuerdo presidente. No es trágico, se arreglaría, pero ruido y vergüenza sí ocasionaría.

Bueno pues estos temas se posponen, debido a fenómenos climatológicos: Harvey, que puede haber costado $100 billones de dólares en daños e Irma $50 billones de dólares; hoy se avocan a aprobar estas partidas extraordinarias, y luego volverá la agenda política a normalizarse. Otro tema que está sobre la mesa y podría ser determinante en el rumbo que tome el fallido líder, es la reforma fiscal: El mercado y comunidad anticipan que le aprobarán algún tipo de reforma, de no ser así, habría fallado en todas sus iniciativas y podría desinflar de manera importante a las bolsas norteamericanas que están creyendo en él.

Karma es negar y desconocer el cambio climático, y que dos fenómenos naturales te sacudan tan fuerte; así mismo es karma pensar que te aprobarán un muro, cuando lo que necesitas es reconstruir estados severamente dañados.

Otra pregunta interesante es, “Who is going to make America great again?” (¿Quién va a hacer a América grandiosa de nuevo?), ahora que hay que reconstruir Texas y Florida…; seguramente obreros, en su mayoría mexicanos, a quienes no convendría deportar de momento.

En el tema geopolítico las cosas se han calmado entre EEUU y Corea del Norte, pero el tópico ahí sigue, y no hay que darlo por terminado. Como dije anteriormente, dos personas muy inestables juegan “amenazas”, con armas muy poderosas; no puedo dejar de comentar lo asombrado que estoy con la postura de México ante tal problema, siendo un país neutro históricamente ¿qué hacemos haciéndole segunda a Trump con un loco como Kim Jong-Un?, ¿Por qué expulsamos al embajador de Corea del Norte de México? ¿De verdad cree la SRE que ésto nos va ayudar a que Trump nos vea mejor? ¿Alguien cree que negociaremos mejor el TLCAN al hacer esta tontería?

En fin, me parece equivocado y delicado agredir así a un líder que no se anda con rodeos, y más si siempre hemos sido neutrales.

Por último, hago un llamado a que todo México nos solidaricemos con los estados afectados por el sismo de la semana pasada, que para colmo, golpeó a los estados más pobres; ¡es momento de dar a quienes más nos necesitan!

 

JUAN SEBASTIÁN MUSI AMIONE

@juansmusi
Septiembre 2017

El cambio fiscal al que nos puede obligar EEUU

He hablado mucho acerca de cómo me preocupa y nos afecta la presidencia de Donald Trump. Y sí, tenemos razones de sobra para estar preocupados por este sujeto. De entrada, por lo que ya dejó de llegar en inversiones. El desincentivar o en otros casos limitar que Carrier, General Motors, Ford y Chrysler hayan ampliado o seguido invirtiendo en nuestro país, nos costó más de 8 mil millones de dólares en inversión extranjera directa, esto sin contabilizar las cantidades de inversión que no son del dominio público y que no podemos cuantificar con precisión.

También daña o afecta nuestra reputación, ya que cada que habla de México exalta nuestros mayores defectos y debilidades, pero nunca exalta nuestras cualidades o fortalezas. De nuevo, en su propuesta de presupuesto que presentará esta semana vuelve a incluir el muro y recorta gasto en agricultura y salud, ¡inaudito!

Pero hay algo que poco se menciona, me refiero a la reforma fiscal que el mismo Trump propone y cómo afectaría nuestro propio esquema fiscal. Esta reforma consiste en bajar los impuestos de las personas físicas y compañías, en el primer caso es reducir en promedio el 30% de los niveles actuales y en el caso de las empresas es bajarlo del 35% al 15%, cosa que no creo que logre. La reforma fiscal de Trump no ha pasado porque se ha quedado corta en detalle. Habla mucho de cómo bajará los impuestos, pero nunca como tapará los faltantes 4 o 5 trillones que dejará de ingresar. Por esto último, dudo que logre bajar tanto la carga impositiva. Considero que el mejor escenario para su reforma es una baja al 25% o 30%.

Bueno, pues de ocurrir esto, México estaría metido en un gran problema que puede capitalizar como oportunidad. Si EEUU baja sus tasas impositivas se vuelve más atractivo establecerse allá y no tendría sentido seguir abriendo plantas y haciendo inversiones en México. También estaríamos obligados a bajar la tasa. Y si bajamos la tasa de ISR, tendríamos que tapar el hoyo subiendo impuestos o haciendo una reforma fiscal. Este, podría ser el momento por absurdo y a destiempo que parezca para hacer la reforma fiscal que tanto necesita el país y ampliar la base de contribuyentes. Gravar medicinas y alimentos para poder reducir los ISR.

Muchos pensarán que estoy loco y que políticamente los tiempos ya no dan. Políticamente los tiempos siempre serán malos para esta reforma y este momento puede ser el perfecto para «echarle» la culpa al vecino y capitalizarlo en un beneficio para México.

@juansmusi

Una absoluta in»Trump»lerancia.

La verdad es que no ha dejado de sorprenderme profundamente la absoluta intolerancia y la guerra sin cuartel que le han declarado los principales medios de comunicación del mundo a Donald Trump, mostrando una in“Trump”lerancia rayana en lo patológico.

En efecto, la reacción a veces incluso histérica de los medios hacia su persona y gestión los ha llevado a situaciones francamente increíbles, como por ejemplo, analizar cómo da la mano a las autoridades con las que se reúne o lo que come.

Dicho de otra manera: parece imposible que todo lo que haga Trump sea malo, que se lo presente siempre como un loco, un descontrolado o un tirano. Sencillamente, la sola ley de probabilidades hace ilógico que no exista ni una sola cosa que rescatar de su mandato.

Por iguales razones, hay varios datos que se han ocultado y que por lo mismo, cuesta mucho encontrar. Así por ejemplo, que el famoso muro que quiere construir ya existe en parte y fue ordenado hace dos décadas por Bill Clinton; o un discurso que dio sobre la libertad religiosa francamente admirable que publicó LifeNews; y solo por poner un ejemplo más, la multitudinaria marcha a favor de la vida del no nacido que se realizó en Washington hace algunas semanas, en que también, habló el vicepresidente. Estas y otras noticias han sido curiosamente silenciadas y los medios se han enfocado en resaltar únicamente lo que consideran malo y perverso.

Ahora bien, resulta evidente que fruto de la libertad de expresión, los medios de comunicación pueden adoptar –y de hecho tienen– una postura determinada; a fin de cuentas, en eso consiste una sociedad libre, en la posibilidad de disentir y de poder debatir posturas diferentes en un ambiente civilizado y de respeto. Pero la cosa cambia peligrosamente cuando los medios, al menos los más poderosos, pretenden arrogarse todos en conjunto, el monopolio de lo que es bueno y verdadero, no dejando espacio o incluso ocultando información valiosa porque choca con su ideario político, ya que la ciudadanía tiene derecho a saberla.

Se insiste, nada impide que los medios de comunicación tengan su postura; pero ello no les da derecho para ocultar información, silenciando ciertos temas, porque su principal función es informar la verdad, no manipularla.

En caso contrario, no están colaborando al debate libre, propio e irrenunciable de cualquier sociedad democrática y se acercan peligrosamente a la función que han tenido los medios de comunicación en los regímenes totalitarios, en que existe una verdad oficial, amplificada hasta la saciedad por ellos y contra la cual está prohibido disentir.

Al revés: una actitud así, que oculta información y carga la balanza desvergonzadamente hacia lo que quieren, hace que la libertad de opinión y el derecho a la información sean una ilusión, pues los ciudadanos no tienen acceso a la verdad y por tanto, el debate que se genere ya está truncado: es un debate sólo aparente.

Pero peor aún sería que los “medios de comunicación” dominantes ya no sean tales, sino que pretendan adoctrinar a la población, que sigue creyéndose libre, y no estén dispuestos a tolerar y le hagan la guerra a cualquiera que vaya contra el establishment, pues entonces ello querría decir que la democracia sería una ficción y estaría muerta. ¿Hemos llegado a tanto?

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

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