Donald Trump, Joseph Biden y la delicada sensibilidad del católico

“Los desafíos que se nos presentan exigen una instrucción amplia y sana en la verdad de la fe. Pero requieren cultivar también un modo de pensar, una “cultura” intelectual que sea auténticamente católica, que confía en la armonía profunda entre fe y razón, y dispuesta a llevar la riqueza de la visión de la fe en contacto con las cuestiones urgentes que conciernen el futuro de la sociedad americana” SS Benedicto XVI – Homilía 17 de abril de 2008

Los medios de comunicación locales e internacionales se han apresurado a declarar a Joseph Biden como el nuevo presidente de los Estados Unidos. Las felicitaciones no se han hecho esperar, políticos de diferentes partes del mundo han externado su beneplácito por la “victoria”. En la contienda electoral Donald Trump reaccionó al conteo de votos declarando que hubo un fraude y que él había conseguido la victoria. Dicha declaración despertó la evidente molestia en muchos, uno de ellos el P. José Antonio Fortea.

Cabe mencionar que si bien, está visto que el todavía presidente de Estados Unidos es sumamente polémico; comparado con Joseph Biden desde luego que el primero representa un mal en un grado menor. Pero cuando ignoramos la historia, tendemos a alabar aquello que ha esclavizado al hombre e ido en contra del reinado social de Cristo. Baste con saber que las «grandes democracias» de las que habla el P. José Antonio Fortea son las que nos tienen en éste punto donde no hay retorno. Es la democracia el medio por el que se introduce el mal en una nación.

El sacerdote en cuestión habla sobre lo importante que es Donald Trump para el «bando provida». Debo decir que la causa provida no es un lío entre bandos, bloques o partidos políticos; la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural es algo que está perfectamente señalado en la doctrina social de la Iglesia y el católico tiene el deber de conocer y practicar en la vida pública. Por tanto hablar como si se tratara de un tema que nada tiene que ver con nosotros es un yerro y en el caso particular de los sacerdotes implica un yerro mayor al ser los primeros obligados a tratar el tema con suma delicadeza y darle la importancia debida

El sacerdote está en el deber de evangelizar desde el púlpito, supervisar e instruir diligentemente a aquellos que imparten la catequesis en su parroquia, a los acólitos, coro, asociaciones y cofradías. La doctrina católica ilumina el intelecto en algo tan importante como una votación que afectara al mundo entero. Si los católicos lo tuviéramos presente, no veríamos semejante situación en la que un político católico apoya el aborto y tampoco habría millones más votando por él en aras de que las libertades individuales están por encima de todo.

¿Qué tiene que ver y por qué es tan importante la sana doctrina católica? Porque una sólida formación católica le da fuerza a la lucha por la vida, el más fundamental de los derechos; una verdadera comprensión de la fe católica le permitiría al católico discernir y diferenciar la gravedad de una declaración polémica de Donald Trump al calor de una contienda electoral, de la suma gravedad que implica las acciones y la plataforma política que el candidato “católico” Joseph Biden pretende llevar a cabo de salir ganador.

En lugar de que nuestra delicada sensibilidad se vea ofendida por una declaración de Donald Trump, deberíamos sentir pena de que alguien que ni siquiera es católico haya hecho más en cuatro años por la protección de la vida en el vientre materno que miles de católicos juntos, llámese sacerdotes católicos, políticos católicos, empresarios católicos y feligreses en general, durante toda su vida. Las acciones a favor de la vida que el presidente Donald Trump ha realizado durante su mandato son un reproche constante a la propia consciencia; así que resulta más sencillo criticarlo como lo hacen los medios masivos de comunicación que ponernos a trabajar en lo que deberíamos.

Algo está muy claro: No podemos pretender que un católico que apoya el aborto y la ideología de género llegue a la presidencia de cualquier nación, máxime cuando sabemos que esta nación arrastrara al mundo entero en su destino…

Cinco principios morales no negociables, para los votantes católicos responsables

Si toma en serio su Fe católica, estos cinco principios morales le ayudarán a emitir su voto por candidatos nacionales, estatales o locales, que promuevan políticas que estén en consonancia con la ley moral, de manera informada y coherente con la doctrina católica y los derechos humanos fundamentales.

También le permitirán descubrir a los candidatos, que apoyen o promocionen políticas intrínsecamente malas, si tienen posiciones que son moralmente inaceptables y contrarias a los principios morales fundamentales, incompatibles con el servicio público.

La democracia debe basarse en la verdadera y sólida base de principios morales y éticos, no negociables, que son el sustento de la vida en sociedad. Los católicos comprometidos, tienen la obligación moral de promover el bien común, mediante el ejercicio del privilegio de sus votos.

La conciencia católica bien formada y responsable, no permite votar de forma arbitraria por un programa político o un derecho individual, que contradiga los contenidos fundamentales de la Fe y de la moral. Los ciudadanos católicos, siempre deben ejercer su indiscutible derecho político ante las urnas, pero previamente deben informarse muy bien.

Por lo tanto los católicos, deben evitar votar por cualquier candidato, que pretende proponer o apoyar programas o leyes, que sean intrínsecamente malas. Cuando todos los candidatos apoyen políticas moralmente dañinas, los ciudadanos deben votar de forma que intenten limitar al máximo, el daño que pudiera realizarse.

Los cinco principios morales no negociables y sin excepciones, se refieren a acciones que son intrínsecamente malas y van contra la ley moral, por lo que bajo ninguna circunstancia deben ser propuestas, apoyadas o promovidas a través de leyes.

1. Aborto: La Iglesia Católica enseña, con respecto a la ley que permite los abortos, que nunca es lícito obedecer o tomar parte, en una campaña de propaganda a favor de una ley o a votar, por los candidatos que la propongan o aprueben. El aborto es la intención o acción directa de la muerte de un ser humano inocente y por lo tanto, es una forma de homicidio. El feto es siempre una vida inocente, y ninguna ley puede permitir eliminarla. Incluso cuando un niño es concebido por violación o incesto, pues la culpa no es del niño, el cual no debe sufrir la muerte por los crímenes de otros.

2. Eutanasia: La eutanasia es también una forma de homicidio, por muy disfrazada que se presente. Ninguna persona tiene derecho a quitarse la vida, y nadie tiene el derecho de tomar la vida de cualquier otra persona. En la eutanasia, los enfermos o ancianos son asesinados, por acción u omisión, por un sentido equivocado de la compasión, pero la verdadera compasión, no puede incluir algo intrínsecamente malo, haciéndolo intencionalmente, a otra persona.

3. Las investigaciones, manipulación o explotación con embriones humanos: Puesto que éstos ya son seres humanos, por lo que hay que tenerles respeto y dignidad. Los avances científicos recientes, muestran en los tratamientos médicos, que los investigadores esperan desarrollar desde la experimentación con células madre embrionarias, podrían desarrollarse en su lugar, mediante el uso de células madre adultas. Las cuales pueden obtenerse sin hacer daño a los adultos, de las cuales provienen. Por lo tanto, no hay ningún argumento médico válido, a favor del uso de células madre embrionarias. Y aunque hubo beneficios de tales experimentos, no se justifican moralmente, destruyendo otros seres humanos embrionarios, inocentes.

4. La clonación de humanos: Los intentos para la obtención de un ser humano, sin ninguna conexión con la sexualidad, mediante partición o fisión gemelar, clonación, partenogénesis, etc. son considerados contrarios a la ley moral, ya que están en la oposición a la dignidad de la procreación humana y de la unión conyugal. La clonación humana, también implica aborto, porque se destruyen los clones embrionarios «rechazados» o «fracasados», pues cada clon, es un ser humano.

5. El «matrimonio» homosexual: El verdadero matrimonio, es la unión de un hombre y una mujer. El reconocimiento legal de cualquier otra unión, como «matrimonio», socava el verdadero matrimonio. Reconocer legalmente a las uniones homosexuales, supone su aprobación, alentándolos a persistir en lo que es un arreglo objetivamente inmoral. Cuando por primera vez en una Asamblea Legislativa se propone legislación a favor del reconocimiento de las uniones homosexuales, el votante católico comprometido, tiene la obligación moral de expresar su oposición clara y públicamente y votar en contra. Votar a favor de una ley tan perjudicial para el bien común, es gravemente inmoral.

Es importante evaluar a cada candidato y a su partido político, en estos principios no negociables, ya que desafortunadamente, hay candidatos políticos que se autodenominan católicos, y aunque parezcan propensos a promover el bien común, rechazan la doctrina católica, sobre los cinco principios morales no negociables, sabiendo que algunos católicos, no han formado sus conciencias adecuadamente, con respecto a las cuestiones morales importantes.

Por eso es completamente necesario, estar muy bien informado y confiado en las enseñanzas morales, inquebrantables de la Iglesia, reflejadas en el Catecismo de la Iglesia Católica, y cuando lleguen las votaciones, tener las ideas muy claras, de a quién votar y a quién no votar. Los ciudadanos que votan de acuerdo con los principios morales básicos, hacen lo mejor para ellos y para su país.

Extracto de la traducción al español de Guía Para Los Votantes Católicos Comprometidos. Puede leer los originales en:

· http://www.politicalresponsibility.com/voterguide.htm
· Catholic.net – Guía del Votante para los Verdaderos Católicos

Nada de estas Guías, ni de su traducción al español, debe interpretarse como la aprobación a cualquier candidato o partido político. Está escrita para instruir a los católicos, en las exigencias de su Fe.

Fuentes consultadas:

· CCC. Catecismo de la Iglesia Católica.
· CPL. Congregación de la Doctrina de la Fe. Notas doctrinales sobre algunas preguntas, con respecto a la participación de los católicos en la vida política.
· CRF. Consejo Pontificio para la Familia. Carta de los derechos de la familia.
· EV. Evangelium Vitae de John Paul II. (El Evangelio de la vida)
· BSR. Congregación para la doctrina de la Fe. Instrucción sobre el respeto por la vida humana en su origen y en la dignidad de la procreación.
· UHP. Congregación para la Doctrina de la Fe. Consideraciones respecto a propuestas, para dar reconocimiento legal a las uniones entre personas homosexuales.
· WRHC. Mérito para recibir la Sagrada Comunión. Principios generales del Cardenal Joseph Ratzinger.

francisco@micumbre.com