Urgen restricciones

El viernes pasado que salió el dato del empleo en EE.UU., pensé que hoy será un mal día en los mercados financieros con el pésimo dato en agosto. Se pronosticaba una creación de empleo de 733,000 y la cifra salió muy por debajo con apenas 235,000. Acto seguido, el mercado abre y continuó la jornada positiva y sin grandes sobresaltos. ¿Cuál es la explicación? Pues resulta que una posible es que, entre las ayudas de COVID y los beneficios por desempleo, el mal dato pasa a segundo plano.
Hay dinero, hay gasto, la economía se mueve y aunque haya desempleo y todavía empleos a recuperarse a niveles pre pandemia, nadie se preocupa por un dato deficiente. Eso está mal, muy mal. Lo que esto quiere decir es que hay condiciones artificiales que están propiciando un desempeño positivo –porque dinero hay, pero no es dinero generado a partir de procesos productivos o de inversión.
¿Qué incentivo puede tener una familia de nivel bajo o medio que recibe entre $2,000 y $5,000 dólares por desempleo y que recibió una cantidad similar por los apoyos del COVID? La respuesta es que para moverse, activarse y conseguir un trabajo tienes que tener necesidad, pero con tanto apoyo, no la hay. Tiene que venir muy pronto una restricción de liquidez, que hasta hoy ha tenido 3 grandes programas.
1.- Las ayudas por COVID, 2.- Los beneficios por desempleo y 3.- El Quantitative Easing (QE) que empezó desde la crisis hipotecaria y que hoy sigue arrojando una liquidez por $120,000 millones de dólares mensuales.
El punto número 1 en teoría ya se acabó, las ayudas de Trump y Biden ya acabaron y no hay anuncio de que pueda venir otra. El punto número 2 tiene que finalizar en un punto para alguien que cumple “x” meses desempleado, o bien, disminuir dramáticamente la cantidad. Y el punto número 3 que está en manos de la FED, comenzar la disminución de compra de activos; lo que se conoce como “Tapering”.
Lo que me queda claro es que esta situación artificial de liquidez tiene que tomar una acción pronto. Por eso, no es extraño estar enfrentando problemas inflacionarios. Y lo ideal sería empezar uno y después de un tiempo el segundo, es decir, no puede haber un recorte importante a los beneficios por desempleo y “Tapering”. Ojalá que pronto se vea una acción concreta.
Esta semana hay decisiones de Bancos Centrales como el de Australia, Canadá, algunos países de Europa y del propio Banco Central Europeo. Será también muy importante lo que anuncie esa institución que encabeza Christine Lagarde. Seguramente la tasa no la va a mover, pero también allá hay un programa de recompra de bonos y también ha habido apoyos COVID y por desempleo. Así que sin esperar grandes cambios sí podría venir alguna disminución en la recompra, o sea un “Tapering”.
Sigue habiendo una situación compleja en el abasto de partes, en los precios de las materias primas y en la logística y precios de fletes y entregas. Esta crisis en el sector automotriz, por ejemplo, con el desabasto de Chips, provocaron de nuevo una caída en la producción de agosto de casi 20%.
En México se publica la cifra de inflación el jueves, la correspondiente a la segunda quincena de agosto. De nuevo será interesante ver si sigue bajando poco a poco o si la presión al alza continúa y con ello vendría un mayor endurecimiento de la política monetaria. Por último, volvió a valer la pena esperar para entrar a las inversiones en dólares, que regresó por debajo de $19.90.
@juansmusi

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