A punto de despedir el 2025

Arranca el último mes del año y con él el cierre de un ciclo que, en lo económico, terminó siendo mejor de lo que muchos esperaban. Aun así, el crecimiento —tanto en México como en el mundo— fue moderado. Al final, el balance es más positivo de lo que parecía a principios de año, cuando las políticas arancelarias del presidente Trump generaron muchísima incertidumbre. Por suerte, el impacto de esos aranceles en el crecimiento global y en la inflación fue menor al anticipado.

Noviembre, sin embargo, fue un mes flojo para los mercados. Pesó mucho la especulación de que la Fed ya no seguiría bajando tasas, y también afectó el cierre de gobierno en Estados Unidos, que se extendió durante todo octubre y parte de noviembre.

Diciembre, en cambio, pinta para ser un buen mes y cerrar con más calma este incierto 2025. La razón principal es la baja de tasas que se espera en Estados Unidos, apoyada por datos de inflación que deberían salir en línea con lo previsto y por cifras económicas positivas relacionadas con el arranque del gasto decembrino. Tanto “Black Friday” como “Cyber Monday” también están mostrando números sólidos frente a años anteriores.

En cuanto a decisiones importantes antes de que termine el año:
• Estados Unidos bajará su tasa en 0.25% el día 10, para cerrar en un rango de 3.50% a 3.75%.
• México hará lo mismo: una baja de 0.25% el día 18, para cerrar el año en 7%.

En la agenda local, urge que lleguen buenas noticias. Hoy avanzamos en un entorno de bajo crecimiento —por debajo del 1%—, con estabilidad macroeconómica sostenida, en buena medida, por un endeudamiento creciente. El problema es que la mayor parte de esos recursos se destinan a programas sociales y no a inversión productiva como infraestructura, educación o investigación.

La aparente estabilidad del tipo de cambio también es engañosa: más que fortaleza del peso, refleja debilidad del dólar. Además, la inversión de portafolio lleva más de seis años con salidas, y la inversión extranjera directa se compone prácticamente solo de reinversión de utilidades, no de nuevos proyectos. Y aunque las remesas mantienen una fuerte entrada de divisas, no olvidemos que representan a millones de mexicanos que no encontraron oportunidades en el país.

Por todo esto, la estabilidad cambiaria actual parece más temporal y coyuntural que estructural.

@juansmusi

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