Diego Velázquez, el barroco en España

EQUILIBRIO Y REALISMO

El Renacimiento en Italia transformó  la forma de concebir el mundo. Esto se hace evidente en todas las ramas del arte, escultura, arquitectura pintura, etc., esta corriente como ya hemos comentado atraviesa fronteras y llega a todo el continente, y por supuesto a España, uno de los grandes imperios del momento, pues domina una importante parte de Europa, pero la forma de ver y concebir la vida y el arte es mucho más rígido que el de Italia.  A pesar de éstas diferencias,  el siglo XVII se considera el siglo de oro del arte español.

Los pintores españoles  habían   sin duda alguna recibido la gran influencia de Caravaggio, aunque no habían visto sus obras;  oían comentarios de pintores que tuvieron ese privilegio, y estos, comunicaron a sus colegas los hallazgos  de este innovador personaje;  gracias a ellos empieza una nueva forma de manejar y plasmar ideas.  Se  llega un perfeccionamiento y  manejo del color impresionante. La España católica, fuerte y con poder en Europa,   sigue dando una excepcional importancia al tema religioso y los pintores de entonces se dedicaban casi exclusivamente a representar pasajes o imágenes relacionados con él. No podemos dejar de mencionar algunos de los que sin duda enaltecieron el oficio: Ribera, Zurbarán, Coello, Murillo y mucho más, pero como tenemos que elegir al más importante, este será sin duda Diego Rodríguez de Silva y Velázquez

Velázquez nace en Sevilla en 1599 y muere en Madrid en 1660.

Este pintor  de la corte de Felipe IV posee una calidad, maestría y  modernismo, que iluminó no sólo su época, sino la  historia del mundo del arte. Su pincel delicado, e impecable, sus colores maravillosos y su audacia  como pintor, llegaron a un  extremo, que todavía  hoy se dice, que uno de sus cuadros,  es el mejor del mundo.  Nos referimos a sus famosísimas MENINAS. Aquí logra una instantánea. Faltaban muchos años para que se inventara la fotografía, sin embargo en esta extraordinaria composición Velázquez detiene el tiempo. Él se muestra pintando a los reyes en un gran lienzo. Ellos se reflejan en un espejo, a espaldas del  pintor. La llegada de la princesa con sus damas y el personaje que sale del recinto,  se vuelve, para echar una última mirada a la estancia; una instantánea.  Ahora todo esto nos puede parecer obvio, pero en esos momentos fue  de una osadía, inteligencia y maestría que hasta la fecha no hay pintura  que se le pueda parecer.

Velázquez aconsejado por Rubens que también pintó mucho para la corona española, viaja a Italia y  encuentra  un ambiente mucho más ligero, que el que se vivía en España. Conoce la obra de los grandes pintores italianos, entre ellos Caravaggio  y   se decide a pintar algo que en su patria no habría hecho, la Venus del Espejo. Cuadro de una finura y delicadeza que ya nos deja  ver la calidad y poesía del maestro.

Hablar de las extraordinarias  obras de este pintor, es ardua tarea, ya que Los Borrachos, Las Hilanderas, la Rendición de Breda, La Fragua de Vulcano, por nombrar sólo algunos,  nos  siguen impactando;  no importa cuántas  veces hayamos  tenido la suerte de contemplarlas,  en el Museo del Prado.

La tarea principal de Velázquez, era pintar al Rey y a los miembros de la familia real, los cuales por lo que hemos podido comprobar, no gozaban, de un atractivo especial o eran personas interesantes; eran hombres y mujeres rígidos  que podían pasar desapercibidos. La tarea no era fácil, “pero Velázquez transformó esos retratos como por arte de magia, convirtiéndolos  en una de las expresiones pictóricas más fascinantes que el mundo haya visto nunca”.    Historia del arte.  E.Gombrich       

Con la Venus del Espejo considerado el más bello desnudo de la pintura española, Velázquez “pintor que llegó a ser caballero a pesar de ser pintor”, se adelantó en dos siglos a su época.

Salvat, Historia del Arte.

Velázquez se dedica a estudiar la pincelada de Rubens y de Tiziano y logra la maestría y delicadeza que lo han caracterizado.  La finura de su trazo, su mirada, inteligencia  y dominio del color, nos  enseñan el oficio maravilloso que dominó y que no ha sido igualado.  Creaciones salidas hace siglos  no sólo  del pincel de una personalidad profundamente  observadora, sino también dotada de la inteligencia y genialidad que hicieron de este  personaje el gran pintor del siglo de oro de España.

 Ver y observar la naturaleza con ojos limpios siempre, descubrir y saborear renovadas armonías

de luz y color, se convirtió en la tarea esencial de los pintores. En este nuevo fervor, los grandes maestros de la Europa católica coincidieron con los pintores del otro lado de la barrera política, los grandes artistas de los Países Bajos protestantes.

E.H.Gombrich  Historia del Arte

Otra forma de mirar Europa Siglos XVI y XVII

St. Jerome, 1605–1606, Galleria Borghese, Rome.

Después de la gloria alcanzada por los maestros del manierismo renacentista, surgieron artistas que no aceptaban esa forma de pintar exagerada y poco real. Personajes y desnudos en posturas impensables, siempre buscando o eso era lo que les parecía, una belleza sumamente artificial. Pero ese artificio era toda una concepción de la vida y del arte y fue sumamente importante en su momento. Algunos se rebelan contra esto. Querían representar al ser humano de una forma mucho más natural, más real, sin importar si era o no bella. Tenían que mostrar su forma de ver la realidad, cruda, fuerte y a veces hasta desagradable; la vida era así y no había razón alguna para no enfrentarla y plasmarla como la veían y sentían.

En estos momentos aparece un extraordinario y tremendo artista, cuyo carácter y excentricidad, no le acarrearon buenos resultados socialmente hablando, pues sus pinturas son de una crudeza y realismo verdaderamente chocante y hasta ofensivo en el momento en que fueron hechas. Este gran innovador fue Michelangelo Merisi da Caravaggio. Se considera que inicia una nueva época en la pintura, el Barroco.

Este nuevo estilo aparece en Roma a principios del siglo XVII y de ahí, se extiende al resto del continente. La palabra barroco tenía un sentido peyorativo, (aunque esto todavía no está plenamente aceptado) ya que este movimiento se asociaba, con engaño, artificio, etc., Barroco es una palabra portuguesa que quiere decir “perla deforme”, o sea empieza este período con una palabra despectiva.

Si nos parásemos a hacer un recorrido sobre los pintores extraordinarios que empezaron y siguieron esta nueva forma de mirar y expresarse, escribiríamos cientos de páginas, por eso sólo elijo a unos cuantos, los que considero, son los más representativos de esta época.

Caravaggio hombre difícil de carácter duro, fácilmente irascible como diríamos ahora, le encantaba pelear y llevar la contraria, pero dentro de esta polémica figura, había un auténtico compromiso de alcanzar lo que para él representaba la verdad. Un hombre que quiere romper con la pintura convencional y al que no le asusta la fealdad, no solo no le asustaba sino que consideraba despreciable no mostrar la realidad, tal y como la veía. El manierismo así como los anteriores movimientos, él los veía como una flaqueza; no había un compromiso real entre el pintor y su idea. Él se rebela contra esto, había que atreverse, mostrar las cosas como eran, sin idealizarlas como, con honestidad y valor.

Muchos de sus detractores dicen que lo que se propuso fue horrorizar al público y así ganar notoriedad. No se podía ser tan desafiante e irrespetuoso. Los biógrafos y escritores que lo estudiaron, lo consideran ahora demasiado serio y realmente comprometido, no quería simplemente causar sensación. Su trabajo impecable y crudo ha perdurado a través de los siglos, sin perder nada de su atrevimiento y fuerza original.
Uno de los cuadros más fuertes de este maestro fue sin duda “La incredulidad de Santo Tomás”.

Es fácil imaginar que un cuadro semejante chocara a la gente devota, como irreverente y casi ultrajante. Estaban acostumbrados a ver a los apóstoles como figuras respetables envueltas en hermosos ropajes, y ahora se hallaban ante lo que parecían vulgares jornaleros, con rostros atezados y arrugadas frentes. Pero Caravaggio contestaría que eran viejos jornaleros. Y en cuanto al indecoroso ademán del dubitativo Tomás, la Biblia es bien explícita El Cristo (Juan 20,27) E.H.Gombrich La historia del arte.

Todo lo que sabemos de él, es que debió ser lector y profundo conocedor de la biblia. Quiso y pudo pintar a sus personajes, mucho más cercanos a los seres humanos. Cuando hemos tenido la suerte de contemplar alguna de sus obras, nos sobrecoge el realismo y fuerza que emanan.

Caravaggio pasó de moda en el siglo XIX y fue a partir del siglo XX que fue redescubierto y tomado en cuenta como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos. No nos olvidemos que trabajaba en Roma y esa ciudad era el centro artístico del mundo.

Este hombre de espíritu rebelde y polémico se levanta con una estatura impensable en esos momentos, y sin que él se lo haya propuesto, será él, el que empieza este extraordinario movimiento. Estas corrientes tan opuestas son las que le dan a Italia ese renombre del que gozó durante siglos, el de ser la cuna del arte del mundo occidental.
Si todo el siglo XVII se impresionó con las obras de los primeros, no hay más remedio que reconocer que los más grandes pintores de la época a excepción de Poussin y Vermeer salieron de una u otra forma del ejemplo de Caravaggio: Velázquez y Zurbarán en España; Rubens y Rembrandt en el norte de Europa. Caravaggio es la purga del manierismo. Damián Bayón. Historia del Arte. Salvat Ediciones.

Una vez más los invito a que investiguen sobre este controvertido pintor y ser humano, que da un vuelco radical no sólo al arte, si no a la forma de ver e interpretar la vida. El último gran pintor auténticamente religioso del arte italiano. Historia del Arte. Salvat Ediciones.

Domenikos Theotokopoulus “EL GRECO”

A este pintor oriundo de la isla griega de Creta, en ese momento bajo el protectorado de Venecia sus contemporáneos  italianos le dan el nombre de El  Greco.  Proviene de una familia católica y seguramente de niño acudió a colegio de frailes, quizás franciscanos, pues vemos una singular predilección por San Francisco de Asís, ya que reproduce  su imagen infinidad de veces.

Es en España donde se encuentra, se realiza y su obra adquiere una dimensión y categoría no igualada por ninguno de sus contemporáneos. En este viaje el pasa primero por Roma y Venecia y descubre las extraordinarias pinturas de Rafael, Tintoretto, Veronés, y Tiziano, del cual fue ayudante,   o sea los grandes maestros  del  renacimiento manierista  del siglo XVI. Este conocimiento, hace que pueda concebir otra forma de plasmar sus ideas.

Tendríamos que adentrarnos en la España de esa época, para tratar de entender el influjo que ejerció en este pintor. Traía una gran recomendación, pues el cardenal Alejandro Farnesio habla de la llegada a Roma de “un giovane candiotto, discepolo de Tiziano”, que  se cree fue el Greco.   Llevaba dentro, desde que vio  la luz en Creta, como una semilla misteriosa, su mundo de hombres, de santos y de interpretaciones. Pero era necesario que fructificara. Y no lo había encontrado ni en Grecia ni en Italia.  G.Marañón  EL GRECO Y TOLEDO.

Un pintor de un fervor y misticismo extraordinario, que logra plasmar en sus telas esa espiritualidad  que lo convirtió sin duda en uno de los más grandes y originales pintores de todos los tiempos.

El Greco aprende del movimiento italiano como distorsionar las figuras; para lograr su propósito,  las alarga, retuerce los miembros, y logra unas miradas que miran hacia no sabemos dónde, pero llenas de una  emoción que no encontramos en ningún otro pintor.

Es en la hermosa ciudad de Toledo, donde se establece y pinta  el famoso Entierro del Conde de Orgaz, (Iglesia de Santo Tomé ) obra que todos conocemos y que sin duda ha impresionado a quienes han tenido la suerte de contemplarla.  Pintura que destella imaginación y maestría y que por sí sola justificaría la fama del maestro.

Este pintor singular nos sorprende por su modernidad, sus retratos son tan impecables que los podemos comparar con  los de su gran maestro Tiziano. Sin embargo la generación siguiente no pudo o no supo apreciarle, pues tanto sus formas como sus colores les parecían poco reales. Fue después de la segunda guerra mundial y el descubrimiento de una nueva forma de mirar y pintar que EL Greco ha sido redescubierto y comprendido y ahora nos maravillamos de la hidalguía, fervor y misticismo que se mezclan en esa humanidad.

La atmósfera  era,  pues, propicia a la floración de un temperamento místico como el del Greco. En ese mismo siglo Santa Teresa había escrito allí, en Toledo, parte de las Moradas y el final de las Fundaciones, y,  en efecto no se comprende ambiente más adecuado para la tensión creadora de la insigne mujer, en cierto modo paralela a la de  Theotókopuli.  G. Marañon

He citado de intento a Santa Teresa, como otros autores recientes, porque en efecto, hay una sorprendente coincidencia, ya he dicho que sin conocerse mutuamente, lo cual da un sentido transcendente a la coincidencia, entre el destino por amor a Dios de la Santa y el desatino de algunas de las pinturas del Greco, que son también embriaguez de divinidad.  G. Marañón.  El Greco y Toledo.

Alemania, otro Renacimiento

La historia nos demuestra una y otra vez, que los logros de una cultura, no pasan desapercibidos para el resto del mundo, a pesar de las circunstancias. Las dificultades geográficas, la falta de una comunicación como la que hoy tenemos, no han sido impedimento, para que cada vez que hay algo digno de conocer y compartir, las noticias vuelen y el movimiento se de en todo el continente. Los momentos de gloria del renacimiento italiano, traspasaron los Alpes y todo el que se interesó por la cultura en sus diferentes manifestaciones dirigía sus miradas a Italia.

Alemania es uno de estos ejemplos, aquí, esta corriente entra más por el pensamiento y el razonamiento. Este humanismo tiene un efecto tremendo, ya que sobreviene un choque entre la tradición y las nuevas ideas, lo cual lógicamente trajo una importante ruptura en la vida social y religiosa. En estos difíciles momentos aparece un gran invento: La Imprenta. Este dará al grabado una categoría diferente. Esto aunado a la fuerza del pensamiento, dan una nueva dimensión al arte. Entre los muchos representantes que tenemos de este período, hay uno que sobresale por la calidad e imaginación de sus interpretaciones.

Albrecht Dürer, Su nombre alemán. Fue dibujante, pintor y grabador, la figura más importante de esa época.

Alberto Durero, nombre que se le da en español, nace en Nuremberg en 1471 y fallece en la misma ciudad en 1528. Su padre húngaro, era orfebre, así que seguramente el joven Alberto heredó predisposición y atracción, hacia este oficio.
Se acerca una nueva estética revolucionaria, frente a un mundo medieval que estaba ya en franca decadencia. Se desata un impulso, una vuelta a esa humanidad olvidada durante tantos siglos. Este pintor y grabador en un viaje a Italia, descubre otra forma de mirar, de interpretar, de acercarse al ser humano, pero la rigidez de su educación le impedían adaptarse a ellas, sin una renuncia a su tradición. Pero encuentra la forma de injertar esta corriente renacentista en este crítico período. Su férrea voluntad, sus extraordinarias cualidades, y la sensibilidad de su alma llegan a un clímax, no alcanzado por ninguno de sus contemporáneos. Sus cualidades para el dibujo siempre fueron asombro para los que le rodearon. Luego con la “xilografía”, grabado en madera y posteriormente en cobre, logra piezas de una perfección y belleza que nos dejan atónitos. También fue excelente pintor, pero durante toda su vida no deja de ser un obrero del metal. No es inoportuno completar este juicio, con otro de “ Elie Faure, que le presenta burilando el cobre “con mano de obrero, corazón de poeta y cerebro de filósofo” .Jose Selva El Renacimiento en Alemania”.

Durero viaja a Venecia con un inmenso deseo de ensanchar sus horizontes, cosa que por supuesto logra y se da cuenta enseguida de la rígida posición en que se encontraba. Al compararse con sus colegas italianos . Escribió: “Aquí soy un señor, en casa un parásito”.

Este gran pintor y grabador es la figura más importante del arte alemán de esa época. Sus dibujos son de una habilidad y belleza difícilmente comparables, con ninguno de sus contemporáneos. Su vida profesional fue ardua y ambiciosa, ya que en la Alemania de la reforma, el artista no gozaba de los mismos privilegios, que sus colegas en Italia. El mismo tradujo la amargura de esta situación, pues al volver de una viaje por la hermosa península escribió: “En Venecia soy un gentilhombre, en Nuremberg, sólo un pobre hombre.”
Durero logra respeto y admiración algo inexistente en aquellas latitutdes, para los hombres que trabajaban con sus manos.

Hombre de estudio ante todo, pues estudio constante y anhelo de profundizar sus propios conocimientos, es toda su labor de artista. Registró sagazmente en su álbum de viaje efigies, paisajes, arquitecturas, todo cuanto cautivaba su infatigable don de observación. El dibujo suplantó casi enteramente a la pintura. “ El Renacimiento en Alemania.” José Selva
La influencia de Durero se extiende más allá del círculo nuremburgués formado por sus discípulos y colaboradores; en la escuelas de Westfalia y de las regiones renanas y danubianas, es perceptible el acento de su estilo, de su lección, en los artistas que trabajaban en la primera mitad del siglo XVI. “El Renacimiento en Alemania.” José Selva

Una de sus primeras grandes obras, fue la famosa serie que hizo para ilustrar el Apocalipsis de San Juan. “Las terroríficas visiones de los horrores del juicio final y de las señales y portentos que han de precederle, no habían sido plasmados nunca con tanta fuerza e intensidad”. E.Gombrich

Una vez más los invito a que investiguen esta singular figura del renacimiento en Alemania y los Países Bajos, maestro y artista de excepción que inicia y glorifica este movimiento.

MIGUEL ANGEL BUONARROTI

Con Miguel Ángel, nos pasa  lo mismo que  con Leonardo. Hablar de un gigante de la escultura, pintura y arquitectura de su talla, es tarea titánica. Como abarcar en unas cuantas líneas, la trayectoria, la magia, el esfuerzo y todo lo que logra este artista grandioso.  Este singular florentino era 23 años más joven que Leonardo y le sobrevive  45 años.  El cambio dramático y radical que tuvo el arte, se lo debemos a él.

En su juventud Miguel Ángel  entra al taller de Ghirlandaio, renombrado pintor. Ahí recibe una buena y completa educación,  en las diferentes técnicas de  pintura al fresco  y dibujo; pero esto no era suficiente, él quería al igual que el gran Leonardo, descubrir los misterios que guardaba la naturaleza humana; así que estudio cadáveres, los cortó, direccionó, exploró y descubrió los más intrigados secretos del cuerpo humano.  Este saber y destreza excepcional despertaron tremenda admiración.  Su fama trascendió fronteras y su genio y maestría fueron  comparadas  con las del genial Leonardo.

En 1506 Miguel Ángel recibió un  extraordinario encargo. El Papa Julio II le llamó a Roma, pues quería que erigiera su mausoleo. Deseaba algo extraordinario que recordase al jefe de la cristiandad de esa época. Con su autorización fue a las canteras de mármol de Carrara, para escoger las piedras de  tan ambicioso trabajo. Dicen los biógrafos que el impacto que tuvo al ver aquellas imponentes moles, fue extraordinario, pues veía un sinnúmero de personajes  atrapados en ellas,  que sólo esperaban la mano del escultor para salir. Todo esto le llevó mucho tiempo y contratiempos, ya que se volvió a Florencia dejando a un lado el encargo del Papa. Después recibió otra misiva pidiéndole que volviera. En Roma el Papa le hizo otro encargo.  Ahí estaba la famosa capilla mandada construir por  Sixto IV.  La  Capilla Sixtina, la cual había sido ya pintada en sus paredes por los más célebres  pintores de la época, pero faltaba la bóveda y el Papa le pidió la pintara él. Miguel Ángel se encierra  en la capilla y se puso a trabajar a solas en una obra que ha sorprendido, maravillado y asombrado al mundo entero desde el momento en que se mostró.

Faltan palabras para entender como ese hombre extraordinario , en cuatro años de labor ardua y solitaria, logra esbozar, pintar imaginar escenas y pasajes de la biblia, con una inteligencia, belleza y soltura que  aún hoy  cuando hemos tenido la oportunidad de contemplarla, nos deja pasmados  de lo que un genio puede llegar hacer. Sin embargo existe una modestia que nos deja asombrados. Escribe a su  amigo  Juan de Pistoya a quien  también le hace un soneto: “Defiende ahora tú mi pintura y el honor de mi nombre, no siendo el sitio a propósito y no siendo yo pintor.” Salvat.

La barba arriba y el cogote siento

Sobre el tablado, el pecho es ya de arpía

Y el pincel en la cara todavía,

Va goteando un rico pavimento

Después de tan extraordinario logro podríamos pensar, ya no necesita hacer nada más, ya probó con creces su destreza y genialidad, pero todavía le quedaba un largo camino. Se volvió hacia los bloques de mármol  para el mausoleo de Julio II, pero  el Papa le encarga una vez más la famosísima “Pieta” que actualmente podemos ver en el Vaticano y la Opera del Duomo le encarga el  David, obra que originalmente estaba en la Plaza de la Signoria y que ahora podemos  admirar en el museo de la Academia.

Hablar de un artista de la talla de Miguel Ángel, es ardua tarea, ya que serían necesarios estudios profundos para nada más tratar de entender las posibilidades increíble que poseía. Además de su capacidad de observación  de finura y maestría, conmueve su sencillez y profunda religiosidad, ya que en todo momento, él se siente y está, al servicio de Dios. Sus palabras cuando termina la Capilla Sixtina, son de una modestia que conmueven.  Nunca he sido pintor ni escultor, aunque he servido a los Papas, fue por verme obligado a ello.

A la muerte de Julio II, el Papa le pide la coronación de la famosa cúpula de San Pedro. Obra  que el anciano maestro ejecuta, como un servicio a la gloria de Dios. Por su orgullo y fidelidad al cristianismo, no acepta ninguna retribución económica, ya que era la primera iglesia de la cristiandad.

Como podemos conformarnos con estas breves líneas acerca de un genio. Estudien su vida, vean sus obras y asómbrense de   lo que algunos seres han logrado, para deleite de generaciones posteriores. Lo que se puede hacer cuando la vocación, inteligencia y trabajo se juntan para lograr un propósito, que se convierte en arte, ejemplo y admiración a través de los siglos.

Esta cúpula, elevándose sobre la ciudad de Roma, sostenida por un cerco  de delgadas columnas, de clara y majestuosa silueta, constituye un digno monumento a este artista singular, al que sus contemporáneos dieron el apodo de Divino”. E.H. Gombrich

 

 

Da Vinci: El Genio

Como ya mencioné  el siglo XVI, o sea el cinquecento, es uno de los períodos más gloriosos, en la historia del arte, no sólo de Italia, sino del mundo. En este siglo aparece Leonardo el  gran maestro universal. Un  hombre con unas capacidades inimaginables. Fue y sigue siendo un misterio dentro  del mundo, no sólo del arte, sino que abarca una dimensión difícil de entender, pues a pesar de no tener una formación científica, tenía un extraordinario poder de observación y una mente prodigiosa, capaz de imaginar cosas, impensables en esa época. Pintor, inventor, arquitecto, investigador, botánico, filósofo, músico, científico, urbanista. Se atrevió a pensar en el helicóptero, o en el submarino,  en fin tantas dotes, y todas de un calibre tal, que las palabras no alcanzan, para alabar a  tan increíble personaje.

Leonardo nace en una aldea toscana y trabajó en uno de los más importantes talleres florentinos, el del escultor y pintor, Andrea del Verrochio, que en ese momento gozaba de  gran fama. En ese ambiente, el joven Leonardo aprende rápidamente a fundir metales, a trabajar el cuerpo humano directamente de los modelos y  empieza a estudiar plantas y animales,  y lo más importante, aprende a manejar los  colores y la perspectiva. Semejante educación, habría  sido suficiente, para que saliera del taller con una preparación sobresaliente y por supuesto con ello se ganaría una vida decente y tranquila, pero él era algo más, era un verdadero inventor, en la más amplia acepción de la palabra.  Era un extraordinario genio militar que podía concebir, fortificaciones y canales, así como armas y toda clase de artificios. Era músico admirado, y creador de juguetes mecánicos, nadie se imaginaba el alcance que tenían sus descubrimientos e ideas.  Leonardo escribió mucho sobre todas sus investigaciones, pero cuidó que no se conocieran, no sabemos realmente la razón, quizá por miedo a ser  considerado hereje. Era zurdo y escribió todo de derecha a izquierda, o sea que sólo puede ser leído mediante un espejo.

Entre sus obras, que no han sido tantas como la de otros pintores de la época, me refiero a la pintura, ya que su legado gráfico es enorme, más de 4.000, folios, aislados y recogidos en códices que se conservan en diferentes ciudades, Milán,  París, Londres, Madrid.,  pero volviendo a la pintura, entre las  que nos han conmovido en forma extraordinaria, se encuentra “La última cena”, en el Monasterio Santa Maria  delle Grazie  en Milán.  “ Dice el gran historiador, Grombich. “Nunca se  había mostrado con tanta fidelidad y tan lleno de vida el episodio sagrado. Era como si se hubiera añadido otro comedor al de los monjes”

Desgraciadamente lo que queda de esa extraordinaria pintura, está en muy mal estado; a pesar de los grandes esfuerzos que se hacen para no perderla, los restauradores son pesimistas, piensan que es casi imposible mantenerla, ya que mucho se ha deteriorado; ojalá se equivoquen.

La otra obra que todo el mundo conoce, es la famosísima Gioconda, o Mona Lisa, una figura de  un realismo y belleza, que parece  nos sigue con la mirada. Leonardo descubre una forma de pintar, que elimina toda rigidez y da una naturalidad extraordinaria a sus pinturas, los italianos lo llaman Sfumato .  Una forma de suavizar el contorno y fundir las sombras, para dejar que nosotros imaginemos, algo de la personalidad del retratado. Este cuadro de la Gioconda, que todos conocemos y que está en el Museo del Louvre en París, nos hace recordar  la antigua creencia, de que en los retratos o esculturas, se conservaba el alma de los seres representados. En esta singular pintura, él nos muestra que esto es posible, ya que esta imagen tiene vida y nos sigue viendo sonriente, y misteriosa  a través de los siglos.

Leonardo trabajó para los Sforza en Florencia y termina sus días en Francia, en la corte de Francisco I. Dice la leyenda que murió  “Sinu Regio”. Sobre el pecho de un rey.

Leonardo es una figura tan importante y apasionante, que los invito, investiguen sobre su vida y legado, ya que estas pequeñas líneas, no se acercan ni remotamente, al  gran momento que él representa en la historia del arte y del mundo.

Ahora el gran hombre de ciencia Leonardo, convierte en realidad algo de los sueños y temores de los primeros hacedores de imágenes. Mostró que conocía el hechizo de infundir vida a los colores esparcidos con sus pinceles prodigiosos. E.Gombrich

El Renacimiento: El Quatrocento y Cinquecento en Florencia

Como ya mencioné en el capítulo anterior el trecento en Florencia marca el inicio de una nueva época, el Renacimiento con todo lo que esta palabra implica. La influencia de Giotto trasciende las fronteras de Italia. Bohemia y Francia son los países  más influenciados por este renacer  italiano; aunque este,abarcó gran parte de Europa y por supuesto la  Iglesia Latina. Con el traslado de la corte Pontificia de Aviñón a Roma,  se concentró en Italia este volver a nacer del humanismo, que se había detenido mientras los Papas estaban en esa ciudad francesa.

Escultores, pintores y arquitectos acordándose de la gloria alcanzada por Roma, tratan y desde luego logran, transformar a una rica y opulenta ciudad como Florencia en el centro de este impresionante movimiento. La lista es inmensa, no sólo en Italia, sino en casi todo el continente.

Uno de estos fenómenos es Filippo Brunelleschi; a él le fue encargado el terminar la catedral de Florencia, Santa María de la Flor, la cual está rematada por una grandiosa cúpula. Esta  maravilla arquitectónica  es de tal belleza, que los florentinos estaban asombrados. Vasari  escribió:” Parece una nueva colina, que hubiese nacido en medio de las casas.  Ellas la reconocieron  enseguida como su hermana”. Brunelleschi Logra una nueva forma de construcción que se impuso durante más de cinco siglos en Europa y América.

Además de gran arquitecto,  él es quien hace un impresionante descubrimiento en el terreno del arte. Las leyes matemáticas por las cuales los objetos disminuyen de tamaño, a medida que se alejan de nosotros. A pesar del conocimiento  que del  escorzo tenían los griegos,  ignoraron  esa fórmula.  Fue el extraordinario Brunelleschi quien descubre cómo resolver este problema.

Podríamos llenar volúmenes y volúmenes hablando de la cantidad y calidad de los pintores, escultores y arquitectos, que inundaron estos dos siglos: Masaccio, Donatello, Van Eyck, Fra Angelico, Uccello, Mantegna, Piero de la Francesca, Boticelli, Rafael, Tiziano, Durero,  Holbein, la lista es inmensa,  pero el momento tremendo en la historia del arte y que no se ha vuelto a repetir, es la aparición de dos verdaderos portentos: Leonardo da Vinci y Miguel Ángel  Buonarroti.   No hay  palabras que puedan describir el talento, la curiosidad y grandiosidad que derrocharon estos dos gigantes del renacimiento y del mundo.  Artistas de una magnitud tal, que  no se pueden comparar con ningún otro.

Pero de ellos nos ocuparemos después, pues a pesar de la mucha información que  podemos encontrar,  nos faltan  palabras para acercarnos a seres de semejante talla.

El cinquecento, es el período más glorioso del arte italiano y sin duda uno de los más, sino el más grande de toda la historia del arte.

Dice el gran historiador Gombrich: “El artista es ahora maestro por derecho propio,  ya que no podía alcanzar fama sin antes explorar los misterios de la naturaleza y sondear las secretas leyes que rigen el universo.”

 

¿Qué es el Arte?

Hablar de arte siempre es difícil. ¿Qué es el arte? ¿Para qué sirve el arte? ¿Qué es arte?  Estas y otras preguntas nos hacemos una y otra vez. El arte está relacionado con el espíritu  y el alma, sobre todo el alma. ¿Por qué digo esto? Porque por medio de cualquiera de las disciplinas Artísticas, tratamos de mostrar o tratamos de hacerlo, nuestros más profundos sentimientos, anhelos y aspiraciones.El arte es una aspiración del alma, aspira a lo más íntimo y a veces desconocido de nuestra personalidad, de nuestros sentimientos, de nuestros anhelos.Trataremos de hacer un breve recorrido por la historia del arte, y mostrar las maravillosas manifestaciones que ha tenido por siglos y siglos.

Abarcarlo requiere de mucho tiempo y entrega y aún así, sería difícil hacerlo, por eso quisiera hacer un breve recorrido por ese mundo y porque creo yo,  es necesario para  el desarrollo integral del ser humano. En la época actual vivimos un materialismo apabullante. No se entiende la vida sino es a través del consumo, y por supuesto nuestro espíritu y alma se encuentran adormecidos. No tenemos ganas de esforzarnos no tenemos ganas de sentir, de extasiarnos, de buscar, de hacer esfuerzos por encontrarnos.

Los medios actuales de los que afortunadamente gozamos una gran cantidad de personas, han desbancado el esfuerzo artístico y está de alguna manera aniquilando la parte anímica. Esta filosofía materialista, nos impide la vibración, la conmoción, la emoción. 

No se entienden las aspiraciones del arte, ya que este trata, de lo indecible y que solamente se podrá entender, si nos abrimos a sentir.

Por: María Teresa Gaos

Nueva Colaboradora de la Sección de Arte.

 

 

 

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