#Economia A correr la voz!

Un hombre o una mujer que se gana la vida trabajando diariamente, pagando sus impuestos –ya sea como empleado o empresario—y que vive al día con la posibilidad de darle a su familia un techo, educación, seguridad y servicios de salud, con razón sobrada sí puede ver amenazado su futuro con la llegada del populismo. Basado en lo anterior, debería por obligación y conveniencia, transmitir a la gente cercana: familia, colaboradores, empleados, compañeros, amigos, etc. sobre los riesgos que se avecinan.

La explicación, para quienes se encuentran llenos de enojo y con la idea de que no podemos estar peor se dé cuenta del peligro que existe, la sintetizaría yo con la siguiente historia:

Si tengo una fábrica que produce envases de plástico, utilizo como materia prima resina, misma que por un lado está sujeta a los precios del petróleo y por otro al tipo de cambio (Peso/Dólar). Los precios del petróleo casi se han triplicado en los últimos dos años, de la misma manera que el tipo de cambio se ha elevado; si se llevan a cabo acciones populistas que pongan en riesgo las finanzas públicas de nuestro país, lo primero que sale es la inversión de extranjeros seguida por la de locales, presionando así al tipo de cambio en un momento en el que México –con su pobre recaudación–, no tiene para dar más dinero e incluir a más gente en programas sociales para regalar dinero. Lo más probable es que las calificadoras nos bajen el grado de inversión, originando una salida masiva de capitales que seguiría presionando hacia arriba el tipo de cambio.

Es así como el fabricante de envases plásticos decide repercutir en sus precios el efecto de un tipo de cambio más alto, lo que detona en mayor inflación; y si sube la inflación, dependiendo de la proporción, Banco de México tendría que subir las tasas de interés: primero para combatir la inflación, y segundo para evitar que se sigan yendo capitales con el propósito de hacer más redituable la inversión en México. De aquí que esta fábrica de plásticos de quienes se ganan la vida honestamente y que ha hecho todo por subsistir con esfuerzo y transparencia, ve comprometido el futuro de su empresa porque no pueden reflejar en el precio final de esos empaques, la elevación del precio del tipo de cambio, ni tampoco la subida de las tasas de interés que le están provocando pagar créditos más caros.

En pocas palabras, podríamos estar viendo una empresa con márgenes de ganancia más pequeños e incluso con pérdidas, por tanto la decisión que tiene que tomar ese empresario es reducir su plantilla de personal para no quebrar.

Es así como con una breve historia, se explica el efecto del populismo en una empresa que tenía todas las condiciones para seguir adelante y que por un desorden de variables macroeconómicas, se ve obligado a la reducción de costos vía despidos; y eventualmente, a su cierre.

Conclusión: Es mucho el daño que nos puede ocasionar el populismo; la lógica es: Si le va bien a la empresa, le va bien al empresario, al empleado y al país!

@juansmusi

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