32 Cambios imprescindibles para solucionar los problemas de la educación pública

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No sigan leyendo los que estén de acuerdo con el actual funcionamiento de la educación pública y no les importe los cambios imprescindibles para mejorarla.

Los padres tienen el derecho, el deber, la obligación y la responsabilidad de educar a los hijos, según su mejor saber y entender. Sin tener que acatar las enseñanzas obligatorias que los estados imponen, a través de sus monopolios de enseñanza pública y presión a la enseñanza privada.

El Estado no puede decidir por los padres, qué es lo mejor para los hijos, ni imponerles su modelo adoctrinado, ni su pensamiento único, ni su idea relativista del bien y del mal, ni sus paradigmas sexuales, ni su odio laicista, etc.

Primero corresponde a los padres, y sólo subsidiariamente al monopolio del Estado, a través de la tarea educativa de las escuelas. Ya que para la formación de la personalidad, de las virtudes y valores humanos de los hijos, está y es imprescindible, el ejemplo continuo de la familia.

Los padres tienen que exigir soluciones y reformas sustanciales al Estado y a las autoridades educativas, mientras detecten el monopolio de la enseñanza pública. No pueden mantener la autocomplacencia, con tan malos resultados escolares actuales y deben ofrecer las herramientas necesarias, para que los alumnos se desarrollen en un mundo cada vez más competitivo y que exige mayores conocimientos.

Los 32 cambios más importantes y urgentes, que hay que efectuar en el sistema escolar. No son temas fantasiosos, imposibles, ni demagogos, son los temas que más influyen en los resultados académicos y en los cambios sociales. La educación escolar pública hay que cambiarla, si las personas y las naciones quieren prosperar.

1. Instaurar por Ley nacional el cheque escolar. (Voucher) Mucho más importante que la Ley de Concertación con los colegios privados.

2. Acoplar las enseñanzas a las diferencias socioeconómicas y culturales de los alumnos, para que puedan obtener todos los mismos éxitos.

3. Analizar y comparar anualmente los resultados escolares de cada centro.

4. Buscar la excelencia en alumnos y maestros.

5. 5. Cambiar la idea actual, que las escuelas son “cortos cruceros de placer”, donde se le da demasiada importancia a las instalaciones deportivas (Campos de deportes, gimnasios, equipos deportivos, etc.) y poner más énfasis en la enseñanza escolar.

6. Declarar públicamente todos los hechos, positivos y negativos, que puedan servir para conocer y comparar las escuelas, de forma que los padres puedan tomar decisiones sobre sus hijos.

7. Desarrollar sistemas paralelos y complementarios, a las formas clásicas de aprendizaje.

8. Establecer la eliminación de la gratuidad escolar y que su costo, sea un préstamo a pagar en el futuro.

9. Evaluar anualmente la responsabilidad de los maestros, en función de los resultados que obtengan los alumnos.

10. Fijar de acuerdo con los padres, el marco general de lo que se va a enseñar o no enseñar en la escuela.

11. Fomentar la igualdad de oportunidades, en todos los niveles escolares.

12. Garantizar el derecho de los padres, a elegir la clase de educación que quieren para sus hijos y no tener que aceptar la que el Estado quiere.

13. Generar hábitos de trabajo, estudio, curiosidad intelectual y capacidad para la investigación, proporcionales a cada edad y situación.

14. Implantar políticas integradoras de los distintos grupos sociales, culturales y étnicos.

15. Impulsar las mejores capacidades de cada alumno, sin discriminar a los demás. (Estudiantes de capacidad baja, media y superdotada en cada asignatura).

16. Informar el porcentaje real que supone, el costo total de la enseñanza pública, relacionado con el PIB y los presupuestos generales del Estado.

17. Intentar cambiar la idea actual, de que la escuela es una guardería de niños, mientras los padres hacen otras cosas.

18. Intercambiar experiencias profesionales y de alumnos, con las escuelas que tengan éxito, visitándolas y hermanándolas socialmente.

19. Luchar padres, maestros y legisladores, contra la deserción y abandono escolar.

20. Motivar las relaciones de los padres, con los profesores y personal docente.

21. Obligar la actualización y evaluación continua de los maestros.

22. Organizar la enseñanza desde el hogar. (Homeschooling)

23. Permitir que haya escuelas con separación de sexos, a partir de cierta edad.

24. Posibilitar la escolarizar a todos, desde los 3 hasta los 18 años.

25. Promover la involucración de los padres, con la educación general de sus hijos, tanto en el ámbito familiar, social, religioso y de valores humanos.

26. Publicar el costo total de cada alumno, separando los costos directos e indirectos.

27. Relacionar las escuelas y sus programas con las empresas.

28. Retomar la autoridad civil y social de los maestros.

29. Suprimir a los maestros el concepto de funcionario, con el mismo trabajo para siempre. (Plaza en propiedad).

30. Suscitar entre los padres, alumnos y maestros la aceptación de una mayor cultura del esfuerzo.

31. Sustituir las becas escolares, por préstamos a largo plazo.

32. Viabilizar un modelo educativo plurilingüe, para poder competir en el mercado nacional e internacional.

Hay un programa internacional de la OCDE, denominado PISA por sus siglas en ingles. (Programme for International Student Assessment) (Evaluación Internacional de Estudiantes), que cada 3 años mediante exámenes estandarizados, evalúa los conocimientos, habilidades y rendimiento de más de 1.000.000 estudiantes de 15 años de edad, en 65 países. Se basa el análisis en el rendimiento, con el fin de determinar comparativamente la valoración y evolución internacional de los alumnos por naciones, regiones, ciudades, escuelas y grupos sociales. Los conocimientos analizados fueron sobre la competencia en ciencias, en matemáticas y en comprensión lectora.

Además de analizar los resultados obtenidos por esos exámenes, sacar estadísticas y estudiar las tendencias, no he encontrado una información adecuada, de soluciones propuestas. Seguramente será por las enormes diferencias existentes en cada país, región, ciudad, escuelas, segmentos sociales, etc. Las soluciones las tienen que encontrar cada uno de los grupos analizados.

Es cierto que algunas familias, bastante tienen con subsistir con lo que el Estado les da, o creen que les da, olvidándose que el sistema escolar, se paga con los impuestos de todos. Prefieren mirar para otro lado, cuando se habla sobre la educación de los hijos.

Hoy la riqueza de las familias y de las naciones está a nivel mundial, en el desarrollo del talento, que es el que mejora la calidad de vida. Las personas nacen con aptitudes y después desarrollan el talento, a través de la educación escolar.

En los fracasos escolares colectivos, los políticos y el personal docente, se echan la culpa unos a otros, con aseveraciones curiosas e inimaginables. Pero desgraciadamente, el resultado general va de mal en peor para los alumnos, no para ellos. Hay que cambiar toda la actitud de la sociedad, ante la educación, pero no solamente buscando culpables, sino soluciones compartidas.

La solución, requiere crear un modelo educativo, dentro de una mejora continua, por el que mediante el esfuerzo de alumnos, padres y maestros, nadie se quede atrás, utilizando las mejores herramientas que puedan ofrecerse a los hijos, en este mundo cada vez más competitivo y que exige mayores conocimientos.

No se puede improvisar programas, para conseguir la excelencia de la educación, ya que suponen un periodo de preparación y realización, de por lo menos de diez años. Tienen que ser programas muy bien diseñados y comprobados periódicamente, con profesores muy bien preparados y padres totalmente integrados, en el famoso triangulo de alumnos, padres y profesores.

No se trata sólo de que los alumnos adquieran conocimientos, porque no es tanto lo que sepan, sino lo que sepan hacer, con lo que sepan. Tienen que aprender a trabajar en equipo, a dominar la tecnología, a ser bilingües o trilingües, a desarrollar su capacidad para investigar, y a ser capaces de aprender por sí mismos.

Aunque el protagonista principal es el alumno y el objetivo es que aprenda, la mejor inversión escolar tiene que ser, formar al profesorado, aunque invertir más, no signifique siempre mejores resultados. Lo importante no es cuánto se invierte, sino cómo se hace y qué gestión se hace con la inversión. Cuando la inversión no va acompañada de buenos resultados, el problema está en la gestión. Sobre todo cuando se ve que en otros lugares, con una inversión más baja o con un menor índice sociocultural, se obtienen mejores resultados.

Las escuelas y los sistemas educativos, tienen que tener los ojos y los oídos bien preparados, para ver cómo está cambiando el mundo. La oferta educativa es necesaria para garantizar el futuro de un sistema educativo de calidad para todos, y tiene que estar en sintonía con el cambio social y con lo que en cada momento pide la sociedad.

La cultura del esfuerzo productivo bien enfocado, no debe desaparecer nunca. Ya no es tan necesario memorizar absolutamente todo, el esfuerzo tiene que ir más, en la línea de saber dónde encontrar la información y cómo utilizarla. Evidentemente los resultados se consiguen con esfuerzo, pero lo importante es cómo se enfoca. Ese es el detalle importante, porque no se trata de esforzarse menos, sino de enfocar el esfuerzo de una manera más productiva.

francisco@micumbre.com

La Navidad explicada a padres e hijos

¿QUÉ ES LA NAVIDAD? Probablemente, si hiciéramos una encuesta popular con esa pregunta, todo el mundo sabría qué contestar, en cualquier continente del mundo, aunque posiblemente no todas las constataciones serían las que consideramos correctas. Podríamos recopilar más o menos las siguientes respuestas:

-Es una fiesta grande: cuando viene Santa Claus o el Papá Noel.

-Cuando dan vacaciones en los colegios.

-Cuando se pone la feria y los circos.

-Cuando nos vamos a esquiar.

-Cuando nos reunimos toda la familia para una buena comida.

-Es cuando se celebra el nacimiento de Jesús en Belén.

Alguna de esas respuestas se podrá dar incluso en países que no tienen tradición cristiana (Japón, por ejemplo), pero que, por influencias occidentales, engalanan las calles y los comercios y celebran la fiesta sin saber por qué.

Un paso adelante en la comprensión de la Navidad (N.) supone el hecho de que muchos padres han contado, y siguen contando a sus hijos, por esas fechas, la narración de los hechos que motivaron esta fiesta. Los narran por costumbre, como una bella rutina, acompañada de una serie de exposiciones belenísticas, preciosamente construidas, mediante las cuales los niños saben que en un lugar nació una noche un niño en un humilde portal, recostado en un pesebre; que unos ángeles cantaban, mientras unos pastores venían a traerles regalos y que a lo lejos aparecían tres camellos con tres reyes, guiados por una estrella, que le llevan al niño oro, incienso y mirra, y que esos reyes siguen trayendo regalos todos los años a los niños que se han portado bien.

Esta explicación es ya casi la Navidad, aunque habría que decir algo más, que lo dejamos para el final; pero de momento con esa bella historia podemos “funcionar”…Las bellas historias, las narraciones, parábolas, cuentos, son siempre útiles. No hace mucho tiempo, un cardenal de Los Angeles (USA), llamado Roger Mahoney, escribía: “Durante miles y miles de años, la gente ha contado historias cuando estaba asustada, sentía soledad o confusión; necesitaba juntarse para dar sentido a sus vidas y contarse historias de amor, o de guerra, de valentía, o de humor. Nos gusta contar o escuchar historias; los humanos somos así”.

Jesús fue también narrador de historias, a las que llamaba parábolas. Jesús era oriental y hablaba para orientales, que tienen gran imaginación y para quienes una imagen retórica, una narración, sugiere mucho más que un concepto abstracto. Es un lenguaje que sirve para ser interpretado y da paso a que la inteligencia deduzca una verdad importante. Lo que conviene a nuestra civilización cristiana es no olvidar que esa bella narración no es un simple cuento de hadas, una “story” o un “tale”, como dicen los ingleses, sino una “History” (con hache), que ocurrió realmente en un lugar y tiempo determinados y con un fin muy concreto.

¿CUÁNDO OCURRIÓ? PRIMERO? : ¿En qué año? Este es un tema un poco debatido y, al mismo tiempo, divertido de considerar: Jesús nació y tras su vida, muerte y resurrección, los cristianos sólo se ocuparon de vivir tal como Él enseñó, y de extender su evangelio, y así pasaron muchos años (invasión de los romanos, persecuciones de los primeros emperadores romanos, conversión de Constantino, división del imperio romano, llegada de los pueblos bárbaros, etc.) cuyos años se iban contando oficialmente desde una fecha: la fundación de Roma, que era el año 1º, lo cual se indicaba en los documentos con las iniciales U.C. (“Urbis conditae”= fundación de la ciudad).

Pero varios siglos después de Cristo, el imperio romano se había desmoronado por la división entre oriente y occidente y la invasión de los bárbaros. Roma ya no era la cabeza de un imperio, y es entonces cuando un monje llamado Dionisio el Exiguo (por su baja estatura física pero de gran talla intelectual, porque escribía y compilaba decretos de los Papas y decisiones de Concilios), decidió cambiar el cómputo de los años, iniciándolo desde el año en que nació Cristo. Se basó para ello en el evangelio de Lucas (3, 23) en el que dice que al empezar su vida pública Jesús, tenía 30 años. Y en unos versículos antes (Lucas 3, 1) describe que ello ocurrió en el bautismo que recibió de manos de Juan el Bautista, en el Jordán, “en el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilatos gobernador de Judea, Herodes virrey de Galilea, etc.”

Confrontando tablas romanas de cronologías, Dionisio dedujo que el año 15 de Tiberio correspondía al año 783 U.C. (de la fundación de Roma). Restando los 30 que tenía Jesús en aquel momento, obtuvo que había nacido en el año 753 U.C., así pues, el año 754 U.C. debería llamarse el año 1º D.C. (después de Cristo). Por tanto, Dionisio, que había estado viviendo hasta entonces en el año 1.275 U.C., se encontró viviendo en el año 526 D.C. (o sea, en el siglo VI).

Este nuevo cómputo fue admitiéndose poco a poco por todas las naciones cristianas; al Reino de Valencia llegó tarde, en el año 1.358. Por supuesto que en algunas naciones donde dominan otras religiones, el cómputo de los años es muy diferente, pero para las relaciones internacionales actuales, se usa ese cómputo de años que originó Dionisio el Exiguo. Sin embargo, historiadores modernos descubrieron que Dionisio se había equivocado un poco. El evangelio de Mateo (2, 1) aporta un dato no visto por Dionisio: que “Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: -¿Dónde está ese rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella y venimos a rendirle homenaje. Al enterarse el rey Herodes se sobresaltó…” Según unas citas del escritor romano Flavio Josefo, el rey murió en un año que, traducido al cómputo cristiano, equivaldría al 4º antes de Cristo. Si sumamos dos más que vivió Herodes tras la llegada de los Magos, nos da un posible error de seis o siete años. Hubo quien propuso cambiar todas las fechas de la Historia, de forma que en los libros se escribiera que el descubrimiento de América no sería en el 1492 D.C., sino en el 1.499; y que, por ejemplo, la simpática fecha de la batalla de las Navas de Tolosa no sería 1212, sino 1219, etc. etc. Semejante barbaridad no valía la pena, y así lo único que pueden decir los historiadores es que Jesús nació en el año 7 antes de Cristo…

Sabemos, pues, el año de la Navidad o nacimiento de Jesús. Pero ¿SABEMOS EL DÍA?. Esto es más difícil porque, desgraciadamente no se conserva un registro civil de la época… Hay un “carol” (que es como los ingleses llaman a los villancicos) que siempre me ha hecho gracia porque dice lo siguiente:

“God rest you merry, gentlemen; let nothing you dismay, for Jesus Crhist, our savior, was born a Crismas day”.

Esto nos indica la objetivación de la palabra Navidad, o su equivalente en inglés, pues nos dice, traducido al español: “Dios os guarde alegres, caballeros; que nada os perturbe, porque Jesucristo, nuestro salvador, nació en un día de la Navidad”. Ese día es, desde hace muchos años, el 25 de diciembre.

Para los romanos, el día del nacimiento (y sus aniversarios) era el “dies natalis”. El día más importante para ellos era el “dies natalis solis invicti”, o sea, el día del nacimiento del sol y su divinidad (en los griegos era “Helios”), que tenía lugar el equinoccio de invierno, fecha de la victoria de la luz sobre la noche más larga del año, es decir, cuando empieza a alargar el día, que era el 25 de diciembre. Para los cristianos, (que no sabían el día exacto en que nació Jesús) la luz verdadera, la luz del mundo era Jesucristo, y pensaron que era una buena fecha para celebrar el nacimiento del que era más que el sol. Así pues, cristianizaron una fecha pagana, al contrario de lo que se intenta hacer ahora en algunos lugares: paganizar las fechas cristianas.

Tenemos datos históricos escritos sobre esa celebración, aunque probablemente se iniciaría antes, pues el documento escrito siempre se produce bastante después que el acontecimiento real. El primer dato es un calendario litúrgico del año 354 d.C. y durante ese siglo IV hay datos de otras celebraciones de la fiesta de Navidad en el occidente cristiano. En Oriente se solía celebrar la Navidad junto a la Epifanía o adoración de los Magos (que para occidente es el 6 de enero).

Uno de los documentos históricos más valiosos de aquella época, mundialmente apreciado, es el “Itinerario de la virgen Egeria a los Santos Lugares”, que se ha fechado del año 381 al 386. Hay 133 obras literarias comentando ese viaje, glosándolo, traduciéndolo por diversos autores de múltiples países. Se conserva un manuscrito que es copia del que Egeria escribió, y no está completo pues se perdió parte de él, concretamente el relato desde que parte de aquí hasta que llega, lo que era un viaje heroico que duró varios años. El resto es descripción de lo que esta monja, probablemente de Galicia, vio en Tierra Santa: iglesias y lugares que fueron después destruidos por los musulmanes, y después reconstruidos por los Cruzados, algunos descubiertos gracias a la descripción de Egeria. Cuenta cómo se celebraban las fiestas y los domingos, las oraciones que se hacían, las lecturas, los ornamentos. Narra la fiesta de la Epifanía y dice que “en Belén, durante ocho días completos, celebran también cada día esos mismos festejos (que antes ha descrito en Jerusalén), con gran alegría y solemnidad, por lo que acuden de todas partes gentes, no solo monjes, sino seglares, hombres y mujeres”.

Aquí, el occidente cristiano, la costumbre de la Misa por la noche se inicia con el Papa Sixto III en el año 432, y en Santa María la Mayor, de Roma (iglesia que luego fue reconstruida). Este Papa hizo construir en dicha iglesia una capilla que era una copia de la gruta de Belén, por lo que durante tiempo se llamó a esa iglesia “Santa María del Pesebre”.

CÓMO SE CELEBRA LA NAVIDAD.- La liturgia de las iglesias cristianas varía un poco de unas a otras. Nuestra Iglesia Católica celebra una Misa en la víspera o vigilia de Navidad; otra Misa por la noche, que llamamos “misa del gallo”; otra al amanecer, la llamada “misa de la aurora” y, por último, la Misa del día. No en todos los templos se celebran todas estas cuatro Misas, pero están en el Misal.

Alrededor de la liturgia oficial de la Iglesia, se han ido formando en el decurso de los siglos una serie de COSTUMBRES POPULARES originadas por la devoción de las gentes, que no por iniciativa de la jerarquía eclesiástica, pero admitidas por ella, que han contribuido a crear un ambiente alegre y festivo, tanto dentro de los templos, como en las casas particulares y hasta en las calles de las poblaciones. Ya en el siglo V se compusieron cánticos sobre la encarnación y el nacimiento de Jesús, muchos de ellos de origen popular anónimo, y también obra de compositores más o menos famosos. En España los llamamos “villancicos”, aunque este nombre es adoptado de cantos populares de las villas, sobre temas variados (de amor, de humor, etc.) En inglés se llaman “carols”; en francés, “chansons de Noel”; en alemán, “weihnachtslieder” (pronunciar “vaij-najt-slider”); en italiano, “natale”; en valenciano, “nadalencs”, etc.

Es curioso observar cómo influye en estas canciones el carácter mediterráneo, alegre, espontáneo, imaginativo, que se refleja en unas letrillas llenas de buen humor e incluso, a juicio de algún nórdico, rayanas en la falta de respeto, pero que nacen del cariño familiar. Veamos algunos ejemplos:

-“San José al niño Jesús, un beso le dio en la cara/ y el niño Jesús le dijo: que me pinchas con las barbas”. Hay muchos ejemplos de villancicos de este tipo. Alguno de ellos no se debería de cantar, por ejemplo: “En el portal de Belén, gitanillos han entrado, y al Niño que está en la cuna, los pañales le han robado”. Otros son más finos: “La Virgen se está peinando, entre cortina y cortina; sus cabellos son de oro, el peine de plata fina”.

En valenciano los hay muy graciosos también: son famosos aquí los del “Triptic nadalenc” de Blanquer: “Pastoret on vas”, “A Belém m´en vaig” y “Feume lenya que tinc fred”, así como aquel que canta. “Sant Jusep se fa vellet i no pot pujar la escala; matarem un corderet per a tota la semana”, etc.

Son famosos en Sevilla los “campanilleros”, grupos de niños que los días de Navidad van recorriendo bares y cafeterías cantando villancicos, ayudándose con instrumentos baratos: un cántaro golpeado con una zapatilla, una botella de anís rascada con una cuchara, unos hierros, una zambomba, etc.

Al contrario, en países más nórdicos, los cantos son más serios e incluso a veces, lecciones de teología. Hay muchos de ellos, solo mencionaré el famoso “Stille nacht” (noche silenciosa), “Es ist in ros entsprungen” (nos ha nacido una rosa de le vara de Jesé), ambos en alemán; o los ingleses: “The first Nowell” (la primera Navidad) o “Away in a manger” (Allá en un pesebre, sin una cuna por cama, el pequeño Señor, Jesús, su cabecita reposaba. Las estrellas del cielo miraban donde él yacía, y el pequeño Señor, Jesús, entre las pajas dormía). También “Once in royal David´s city”, etc. La riqueza y variedad de canciones de Navidad es inmensa, y aparte de las más famosas, hay otra muchas creadas en plan casi anónimo: hay un colegio en Valencia que tiene editados unos discos con villancicos muy graciosos creados por las alumnas: Guadalaviar.

LOS PESEBRES, BELENES O NACIMIENTOS. También llamados “misterios” en Andalucía, son otra de las formas de celebrar la Navidad. El primero se creó en Greccio, villa italiana, por obra de San Francisco de Asís y sus frailes, que iniciaron la costumbre de representar el nacimiento de Jesús en la cueva de Belén, poniendo las figuras de la Virgen, San José, el Niño, y también una burrita y un buey, teniendo presente lo que dice Isaías al comienzo de su libro (1, 3): “Conoce el buey y el asno a su dueño, pero Israel no entiende; mi pueblo no tiene conocimiento” (es un lamento de Yavé). Esta costumbre se ha extendido por todo el mundo y, sobre todo en los países meridionales de Europa, Italia, España, Francia, se siguen poniendo “belenes” en las iglesias y en las casas. A veces hay hasta concursos para ver quien los hace mejor. Son famosos los de Milán, también los de Salcillo, en Murcia, y otros muchos.

Además de los montes, riachuelo, palmeras, etc. se ponen muchos pastores que llevan regalos al Niño Jesús, así como el ángel anunciador. En alguna comarca aparece alguna figura especial: me referiré sólo a un personaje típico de los belenes en Sicilia y en Francia, llamado el “maravillado” o el “Raví”. Está junto al portal con las manos vacías, brazos abiertos en plan de asombro. Según esa tradición, ese pastor está admirado, se siente feliz. Alguien le dice: ”Tú eres un holgazán, no has traído ningún regalo”, pero la Virgen intercede: “No hagas caso, Raví, porque tú estás puesto en la Tierra para maravillarte”. La Virgen nos dice, pues, que el mundo será maravilloso mientras existan personas capaces de maravillarse.

EL ARBOL DE NAVIDAD. Suele ser un abeto, el famoso “tannenbaum”, en alemán. Es otra costumbre navideña, originaria de países nórdicos y que se ha extendido últimamente mucho por el nuestro. Hay casas en que ponen un árbol de navidad sólo, y otras en que ponen además un belén. Tiene raíces cristianas: en Alemania, en la Edad Media, los cristianos celebraban el 24 de diciembre, víspera de Navidad, la “fiesta de Adán y Eva” y con este motivo ponían un árbol del paraíso, en sus ramas colgaban rojas manzanas, en recuerdo de la famosa manzana que mordió Adán, y también velas encendidas que significaban la llegada de la luz de Cristo. Sobre el árbol ponían la estrella de Belén. Esta costumbre pasó en el siglo XVII a los países eslavos y más tarde, en el XIX, a Francia.

LOS REYES MAGOS. Es costumbre en España que el día 5 de enero, por la noche, víspera de la Epifanía, los Reyes Magos de Oriente llegan a todas partes dejando regalos a los niños que se han portado bien.

SANTA CLAUS.- Es una derivación, surgida en Holanda, del nombre de San Nicolás de Bari. Este santo, nacido en Asia menor, al sur de la actual Turquía, en el siglo IV, y del cual se desconocen muchos detalles de su vida, aunque se sabe que fue perseguido por Diocleciano, adquiere gran importancia siglos después, al redactarse una vida de santos en la que se recogen muchos milagros hechos por él. Sus restos fueron trasladados desde Turquía hasta Bari, Italia. Era un santo muy generoso y por ello en los Países Bajos, en Navidad y también el día 6 de diciembre, San Nicolás trae los regalos a los niños. Una derivación de él es PAPA NOËL.

LAS “ESTRENAS”, el “aguinaldo” o propinas que se dan en Navidad por los padrinos a sus ahijados es otra costumbre derivada de los primeros cristianos de Roma, que a primeros de año daban unas propinas (dinero o dulces) a los hijos y a los criados, para “estrenar el año”.

Podemos pensar que con motivo de los Reyes Magos, de Santa Claus, de Papá Noel, de las estrenas, etc. los más beneficiados son los comerciantes, que además crean otras fiestas propicias para el gasto: San Valentín, en febrero; Sam José y el día del padre, en marzo; el día de la madre en Mayo, el día del abuelo en junio; en octubre, Sant Dionís, en noviembre, “todos santos” y “ya es Navidad en el Corte Inglés”…

En conclusión, la Navidad no debe ser solo una bella historia, un relato de algo que aconteció hace más de dos mil años…Debe ser algo presente, no solo porque el llamado “espíritu de la Navidad”, que ha dado lugar a preciosas películas, (recordemos “Qué bello es vivir”, o “Milagro en la calle 34”, “De ilusión también se vive”, el famoso “Cuento de Navidad “ de Dickens, etc.) ha de durar siempre, todo el año, sino porque nosotros, los que nos llamamos cristianos, hemos de tener muy presente que Jesús nació aquel día y que vive hoy, que no se nos ha ido nunca y está siempre con nosotros, y nos enseña a ser generosos, cariñosos, pacíficos, caritativos, podríamos decir, felices.

Aquel acontecimiento que ocurrió en un humilde portal de Belén, ha marcado la vida de los hombres. Nuestra civilización occidental ha sido influida por las enseñanzas del evangelio, y por el respeto a la dignidad y a la libertad de la persona, ha dado lugar a regímenes democráticos, a pensamientos filosóficos y políticos avanzados, a empresas económicas pioneras, a un patrimonio artístico inmenso en todas las manifestaciones del Arte, en aras de la iniciativa privada, fuente de creatividad. El llamado “humanismo cristiano” que ha inspirado el ideario de muchos políticos, que han seguido también la doctrina social de la Iglesia, dio lugar al nacimiento de Europa, y como extensión, la civilización del Nuevo Mundo.

Este artículo lo ha escrito un querido amigo para una de sus conferencias. Me ha pedido que mantenga su anonimato, pero si Vd. tiene alguna pregunta o comentario, se lo haré llegar. Me pueden pedir las referencias bibliográficas que ha consultado para hacerlo.

francisco@micumbre.com

Derechos humanos, sí. Y las obligaciones humanas ¿Qué?

Los padres tienen el deber de enseñar a sus hijos, cuáles son sus derechos en la sociedad y las obligaciones y responsabilidades que esos derechos conllevan. Pero deben evitar que lo “políticamente correcto”, en el concepto de derechos y obligaciones, suplante a la ética, al sentido común y a la objetividad.

A todo derecho corresponde una obligación. Cuando en la práctica no existen algunos de los derechos humanos, o los han conculcado, hay que intentar ganarlos a pulso, sin esperar a que el papá Estado los conceda. En este caso, primero cumplir con las obligaciones inseparables a esos derechos, para después poderlos reclamar.

Los derechos humanos que son tomados de la Ley Natural, se definen como inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, edad, partido político o condición social, cultural o económica, para que todos puedan ejercer las cualidades de la inteligencia, el talento y la espiritualidad.

Los derecho humanos nos corresponden a todos, desde la concepción hasta la muerte natural, estén o no escritos en las leyes de las naciones.

Las obligaciones humanas también deben estar escritas en las leyes civiles y religiosas, para su total cumplimiento.

Los derechos humanos no son negociables a la baja, por ningún motivo. Solamente la dejación de los ciudadanos, origina que se vaya perdiendo el derecho a disfrutarlos.

Hay muchos derechos humanos y su enumeración total es muy difícil. Cada uno los puede denominar como quiera y ponerlos en el orden de preferencia que considere conveniente, de acuerdo con sus creencias y preferencias. Aunque haya otras opiniones, relaciono los me parece que son más importantes.

El derecho a la vida y a la libertad religiosa no son unos derechos más, sino unos derechos primarios que tienen que gozar de protección especial, para poder nacer, vivir y expresar libremente la Fe de cada uno. Son unos derechos humanos que deben estar en todas las constituciones democráticas, y nunca sujeto a la dictadura de lo políticamente correcto.

1. Derecho a y para la vida, desde la concepción, hasta la muerte natural. Contrapuesto este derecho al crimen del aborto, al de la eutanasia, al de la muerte asistida y a la utilización de los embriones humanos. Este es el derecho humano, sobre el que se asientan todos los demás derechos. Si este derecho no se cumple por los gobiernos y la sociedad, difícilmente se pueden cumplir los demás.
2. Derecho a que los matrimonios tengan el número de hijos que quieran, teniendo en cuenta la paternidad responsable.
3. El derecho a buscar y a obtener asilo en cualquier país, cuando en el suyo propio, se esté sometido a persecución política o religiosa.
4. El derecho a emigrar por las malas condiciones del país de origen, relacionadas con los graves motivos de persecuciones religiosas, étnicas, racismo, xenofóbicos, homofóbicos, económicos, políticos, conflagraciones, estragos climatológicos, epidémicas, de salud, etc.
5. El derecho a exigir que no se aborten voluntariamente, los embarazos de criaturas que parezcan diferentes. (Síndrome Down y similares).
6. El derecho a fundar y pertenecer a asociaciones empresariales, que velen por la defensa de los intereses de los propietarios y accionistas de las empresas.
7. El derecho a fundar y pertenecer a sindicatos laborales, no amarillos, que velen por la defensa de los intereses de sus afiliados.
8. El derecho a la democracia política, con elecciones independientes y periódicas, voto libre y secreto, sufragio universal y participación en los diferentes niveles públicos del gobierno.
9. El derecho a la fidelidad matrimonial.
10. El derecho a la intimidad de la vida privada, la honra y la reputación.
11. El derecho a la libertad de asociación y a la reunión de forma pacífica.
12. El derecho a la libertad de expresión, opinión, difusión, investigación y recepción de la información.
13. El derecho a la libertad de movimiento, para circular libremente por el país, cambiar de domicilio y entrar o salir del país.
14. El derecho a la libertad de nacer todos libres e iguales, en dignidad, derechos y obligaciones, para que con razón y conciencia, comportarse fraternalmente en la familia y en la sociedad.
15. El derecho a la libertad de profesar y practicar la religión que cada uno quiera, de forma privada y pública.
16. El derecho a la Memoria Histórica y el Derecho al Olvido, aunque se contradigan con las leyes de algunas naciones, son dos derechos indiscutibles.
17. El derecho a la presunción de inocencia, hasta que no se pruebe su culpabilidad.
18. El derecho a la privacidad de la vida privada y al honor personal, familiar, social y empresarial.
19. El derecho a la propiedad intelectual e industrial. (Patentes, libros, música, arte, etc.)
20. El derecho a la propiedad, individual y colectiva de forma que nadie pueda ser privada de ella injustamente.
21. El derecho a morir dignamente, sin que existan, ni leyes ni organizaciones que pueda decidir, quién y cómo vive y quién muere. (Eutanasia)
22. El derecho a no ser detenido arbitrariamente, ni desterrado.
23. El derecho a no ser excluidos por las nuevas políticas de la identidad racial, sexual, de género, de religión, de los derechos reproductivos, etc. que están tratando de imponer a la sociedad, a través de las leyes relacionadas con las LGTB.
24. El derecho a no ser obligado a pertenecer a ninguna asociación política, religiosa o laboral.
25. El derecho a no ser sometido a esclavitud o trabajos forzosos, encubiertos o legales.
26. El derecho a no ser sometido a tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes.
27. El derecho a no tener que emigrar por la fuerza y dejar la familia, los amigos, los ancestros, la tierra, la religión, el trabajo, los negocios, la estabilidad, las costumbres, los sabores, los colores, los olores, etc., debido a tener que buscar en otro sitio, las oportunidades que el país no ofrece, para poder subsistir dignamente la familia.
28. El derecho a no tener que realizar obligatoriamente, las cosas incompatibles con la moral.
29. El derecho a pensar y opinar en conciencia.
30. El derecho a poder defenderse ante los tribunales, aunque no tenga medios económicos para hacerlo.
31. El derecho a poder ejercer la insumisión y la objeción de conciencia, ante las exigencias militares.
32. El derecho a poder elegir a los representantes políticos y sociales y a poder ser elegible.
33. El derecho a practicar la objeción de conciencia.
34. El derecho a que exista el apoyo a la familia, por parte del Gobierno, al ser esa una institución básica del orden social y económico.
35. El derecho a que exista una educación pública, gratuita (las ventajas e inconvenientes las desarrollaré en otro artículo) y de calidad competitiva, con la educación privada e internacional, para que los alumnos puedan formarse bien y competir el día de mañana, en igualdad de condiciones.
36. El derecho a que la sociedad y el Estado protejan a la familia con las leyes justas.
37. El derecho a que ni el estado, ni los médicos, apliquen el homicidio de la eutanasia bajo ninguna circunstancia.
38. El derecho a que ninguno de estos derechos, sea suprimido en ninguna circunstancia.
39. El derecho a que no exista la corrupción entre los políticos y servidores públicos, en función de sus privilegios y su inmunidad e impunidad.
40. El derecho a que no haya clonaciones humanas, pues son contrarias a las leyes morales y opuestas a la dignidad de la procreación. Cada clon humano o humanoide es un ser humano.
41. El derecho a que no se haga apología del odio, contra ningún grupo social, religioso, político, étnico, ni económico.
42. El derecho a que no se investigue, manipule o explore con los embriones humanos o células madres embrionarias, ya que al ser vidas humanas, hay que tenerles respeto y dignidad. Lo moralmente aceptables, es hacer las investigaciones con células madre adultas.
43. El derecho a que no se modifiquen las leyes para perjudicar los aspectos relacionados con el género humano, la familia y los derechos de sus integrantes, el derecho a la vida del no nacido, la autonomía educativa de los padres en la educación de sus hijos, los derechos de las minorías o de los grupos históricamente discriminados, la libertad religiosa, la libertad de cultos y la libertad de conciencia.
44. El derecho a que no se pueda practicar el suicidio asistido, aunque el enfermo quiera que se lo realicen.
45. El derecho a que se persiga el terrorismo.
46. El derecho a que se persigan las prácticas de usura legal.
47. El derecho a que se reconozca, que el único y verdadero matrimonio, es la unión de un hombre y una mujer.
48. El derecho a que solamente exista la guerra, si es justa.
49. El derecho a ser libres de poder actuar legalmente.
50. El derecho a ser respetados por la sociedad.
51. El derecho a ser siempre y todos, iguales ante las leyes y recibir su protección.
52. El derecho a tener asegurada la calidad de vida normal en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, vejez, viudez u otras situaciones de pérdida de medios de subsistencia, por circunstancias independientes a la voluntad.
53. El derecho a tener asegurado, mediante el trabajo, a nosotros y nuestra familia, la salud, el bienestar, la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales.
54. El derecho a tener leyes laborales justas, que regulen las relaciones entre empresarios y trabajadores.
55. El derecho a tener un horario de trabajo razonable, para dedicar tiempo de calidad a la familia, al descanso o al ocio.
56. El derecho a tener un juicio justo y público, realizado por un tribunal independiente e imparcial.
57. El derecho a tener un trabajo de libre elección, sin discriminación, con una remuneración equitativa y satisfactoria.
58. El derecho a tener un trato justo, sin torturas, penas crueles, ni vejaciones, aunque se esté inculpado, en procesos penales o militares.
59. El derecho a tener una calidad de vida, acorde con las circunstancias de la persona y del entorno social.
60. El derecho a tener una nacionalidad y a que esta no sea privada, de una forma arbitraria, junto a la libertad de poder cambiarla si se quiere.
61. El derecho a tener una personalidad jurídica, respaldada por documentos legales.
62. El derecho a tener una seguridad social y universal, que cubra los aspectos de salud, económicos, laborales y sociales, indispensables para el libre desarrollo de nuestra personalidad y dignidad.
63. El derecho a tener una vivienda digna y asequible.
64. El derecho a una educación sin atenuantes, ni condicionantes, ni presiones, en igualdad de condiciones para todos.
65. El derecho a voluntariamente contraer matrimonio y formar una familia, a partir de la edad núbil y sin restricciones por motivos de raza, nacionalidad, religión, casta o condición social.
66. El derecho al orden social, incluyendo el derecho a la huelga.
67. El derecho de los padres a poder escoger libremente, el tipo de educación que deseen para sus hijos, sin tener que aceptar obligatoriamente y con desventaja económica, la educación pública que el Estado ofrece como monopolio.
68. El derecho de los padres a que sus hijos no sean adoctrinados en las escuelas públicas obligatorias, con ideas y hechos contrarios a la moral y a las buenas costumbres. (Ideología de Género)
69. El derecho inalienable e innegociable a la vida, a la libertad y a la seguridad de cada persona.

La Declaración de Derechos Humanos del 10 de Diciembre de 1948 hecha por la ONU, consta de un preámbulo y 30 artículos, que recogen los derechos de carácter político, social, económico y cultural. Posteriormente se han ido matizando y ampliando.

· Los artículos 1 y 2 recogen principios básicos en los que se sustentan los derechos: Libertad, igualdad, fraternidad y no discriminación.
· Los del 3 al 11, los de carácter personal.
· Los del 12 al 17, los del individuo en relación con la comunidad.
· Los del 18 al 21, los de pensamiento, conciencia, religión y libertades políticas.
· Los del 22 al 27, los económicos, sociales y culturales.
· Del 18 al 30 repasan las condiciones y límites con que deben ejercerse dichos derechos.

Las obligaciones humanas:

A todo derecho humano le corresponde una obligación equivalente, de acuerdo con los valores de las personas y su ética. Las obligaciones son compromisos libres que surgen de la libertad individual o de la colectividad. Las obligaciones humanas cuando están bien cumplidas, son parte de la solución a los problemas de los derechos humanos, no cumplidos. Aunque cada vez es más difícil cumplir con una obligación, aunque sea fácil. Lo cómodo es exigir derechos y olvidarse de cumplir las obligaciones.

Los padres deben enseñar a sus hijos, que las Obligaciones Humanas tienen varios niveles: Nivel individual, nivel familiar, nivel colectivo o social, nivel nacional y nivel internacional.

Los padres tienen que asumir muchas de las obligaciones relaciones con sus hijos, mientras estos son menores de edad, aunque estos tienen que ser conscientes de cumplir, con sus verdaderas obligaciones.

Los padres tienen que explicar muy claramente a los hijos las obligaciones humanas, porque algunos se han acostumbrado a pensar, que todos tenemos derecho a todo, puesto que no les ha hablado de las obligaciones inherentes a los derechos.

Algunos se han habituado a que sea el Estado, el que provea de todos los derechos humanos, que conlleven una acción positiva y recursos económicos. Pero no suele ser lo normal y cada ciudadano tiene que intentar conseguir por su cuenta, el cumplimiento de los derechos humanos como por ejemplo: Educación, salud y vivienda.

Las naciones no pueden ser “paraíso de los derechos e infierno de las obligaciones”. Nunca ha existido esa posibilidad de conseguir derechos y no tener obligaciones, ni en las sociedades más ricas del mundo. En el primer mundo, las obligaciones suelen ser más benignas que violentas y los derechos humanos más, y más respetados.

Cada persona, según el puesto que ocupe en la sociedad, debe tener muy en cuenta estos diferentes niveles, pues no es correcto inhibirse de las Obligaciones Humanas, cumpliendo nada más las obligaciones cercanas o que crea que más le atañen. Las obligaciones no desaparecen, aunque no se practiquen. Algunos no hacen nada para cumplir con sus obligaciones, porque están muy ocupados en no hacer nada.

Los que no cumplen con las obligaciones, derivadas de los derechos humanos, producen un elevado costo social de la aplicación de los derechos humanos. Este costo tiene que ser pagado, por el resto de los ciudadanos.

La obtención de los derechos humanos, históricamente se han conseguido siempre, a través del esfuerzo colectivo de los ciudadanos, guiados por sus líderes. Nunca han sido regalados. No se pueden pedir nuevos derechos o mejorar los existentes, si previamente no se han cumplido las obligaciones ciudadanas. Por eso es necesario, ahora más que nunca, cumplir con las obligaciones que conllevan los derechos.

Existen muy pocas enseñanzas sobre el cumplimiento de las obligaciones humanas, inherentes a los derechos humanos, aunque haya muchos estudios, cursos y conferencias sobre estos derechos.

Hay leyes nacionales e internacionales, sobre las obligaciones que tienen los gobiernos, las empresas y la sociedad en su conjunto, para que establezcan y cumplan los derechos humanos, pero no hay leyes que a la sociedad le exijan cumplir, determinadas obligaciones que esos derechos conllevan.

1. La obligación de asistir a la escuela y educarse con esfuerzo, como los padres, maestros y la sociedad exige, justificando así los gastos producido por la familia o la sociedad.
2. La obligación de ayudar los que de verdad tengan necesidades, incluyendo a los que son diferentes o extranjeros, evitando el racismo y la xenofobia.
3. La obligación de conocer y practicar las virtudes y valores humanos, ya que son un beneficio personal, familiar y social.
4. La obligación de contribuir a la producción y al intercambio de bienes y servicios, de acuerdo con las capacidades de cada uno.
5. La obligación de cumplir las leyes justas y limitaciones que marque la sociedad, relacionadas con la moral, el orden público y el bienestar social.
6. La obligación de cumplir las leyes y respetar las costumbres, del país donde se encuentre el emigrante.
7. La obligación de cumplir los 10 Mandamientos de la Ley de Dios.
8. La obligación de cumplir y respetar todos los derechos humanos y enseñar con el ejemplo, a que otros los cumplan.
9. La obligación de dar a la familia la mejor protección y dignidad, sin desviacionismos personales.
10. La obligación de defender la reputación y honor de nuestra familia.
11. La obligación de denunciar actos de esclavitud, servidumbre, torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes o cualquier otro, que vaya en contra de los derechos humanos.
12. La obligación de difundir la información recibida, para que otros puedan gozar también del derecho a recibirla.
13. La obligación de educarse lo mejor posible, académica, laboral y socialmente, aunque suponga sacrificarse de otras cosas.
14. La obligación de educarse y trabajar de acuerdo a sus posibilidades.
15. La obligación de enseñar a los hijos a que cumplan todas las obligaciones relacionadas con los derechos humanos, para evitar que si las incumplen, se den casos de sobreprotección consentida. (Influenza)
16. La obligación de los padres de respetar las decisiones de sus hijos, a partir de la edad núbil, para contraer matrimonio.
17. La obligación de luchar legalmente, por un trabajo, que tenga unos ingresos que permitan el desarrollo familiar y social, incluso para conseguir mejorar lo que se tiene. Hay muchas formas de luchar para conseguir mejoras: Las votaciones políticas, la formación profesional, el trabajo bien hecho, la responsabilidad familiar y social, etc.
18. La obligación de mantener vivo el medio ambiente, a través de la ecología en el planeta. Ver la encíclica Laudato Si.
19. La obligación de proporcionar a todos, seguridad física y de salud, en la medida que sea posible.
20. La obligación de realizar los trabajos en las condiciones a las que se ha comprometido.
21. La obligación de reconocer la personalidad jurídica de los demás.
22. La obligación de rechazar públicamente, las leyes que sean intrínsecamente malas y que vayan en contra de la ley moral.
23. La obligación de respetar el derecho a formar asociaciones pacíficas, políticas, laborales, profesionales o religiosas.
24. La obligación de respetar el derecho a la propiedad, el pensamiento, la conciencia y la religión de los demás.
25. La obligación de respetar la vida privada de los demás.
26. La obligación de respetar la vida, los bienes y la libertad de los demás.
27. La obligación de respetar las leyes justas del país de llegada o acogida del inmigrante, comportándose como el mejor de los ciudadanos, de forma que el ejemplo de cada uno, sirva para mejorar la imagen del grupo.

francisco@micumbre.com

La alegría de ser una familia unida

Qué privilegio tan grande es pertenecer a una familia muy unida, en las alegrías y en las penas. Hay familias disfuncionales, cuyos miembros sufren por no poder tener esa pertenencia compartida con los demás familiares. Algunos no pueden disfrutar de la maravillosa experiencia de tener donde dirigirse, en los momentos difíciles o de sufrimiento para pedir ayuda, protección, consuelo, compañía, gestos de afecto, etc.

Las ventajas que produce la familia unida, no pueden reflejarse en el egoísmo de encerrarse dentro de ella, sin compartir al exterior las alegrías y esa paz y seguridad familiar. Tiene que intentar ser ejemplo para todos de buen comportamiento, e irradiar a la sociedad amor y convivencia interna y externa, no aislamiento o encerramiento en sí misma. Nunca debe considerarse como peligroso y nocivo, todo lo que esté fuera de la familia.

La familia unida es el vínculo virtuoso, entre las generaciones y es la garantía de futuro y de una historia, verdaderamente humana. Una sociedad de hijos que no honran y respetan a sus padres, es una sociedad sin honor y destinada a poblarse de personas egoístas y perdedoras. No hagas a nadie lo que no quieres que te hagan a ti.

Ningún hijo debe olvidar el hecho de que la vida no nos la hemos dado nosotros mismos, sino que la hemos recibido. Y no por el hecho de que los hijos, lleguen a ser cabezas de su propia familia, deben perder la identidad y conciencia de ser también hijos, por lo que nunca deben abandonar a sus respectivos padres, pero preservando la legítima autonomía e intimidad de los cónyuges.

En una verdadera familia unida, en ese pequeño núcleo familiar, tiene que haber una gran capacidad de relación y obligación, con la familia extendida, compuesta por los abuelos, los tíos, los primos, los suegros, los cuñados, las nueras, los yernos y todos los parientes del cónyuge, e incluso los vecinos. Respetando sus tradiciones y costumbres, tratando de comprender su lenguaje, conteniendo las críticas, cuidándoles e integrándoles en la propia familia.

En la familia unida, se debe evitar el ocultar cosas al propio cónyuge, que en cambio se hablan con los propios padres, hasta el punto que importan más las opiniones de los padres, que los sentimientos y las opiniones del cónyuge, en el caso de que no se hayan creado las condiciones, para crecer en la mutua confianza y comunicación de los cónyuges.

La familia extendida debería integrar con mucho amor, a otras personas: A los amigos y a las familias amigas, e incluso a las comunidades de familias, que se apoyan mutuamente en sus dificultades, en su compromiso social y en su fe, a las madres adolescentes abandonadas, a los niños sin padres, a las mujeres solas, que deben llevar adelante la educación de sus hijos, a las personas con alguna discapacidad, que requieren mucho afecto y cercanía, a los jóvenes que luchan contra una adicción, a los solteros, separados o viudos, que sufren la soledad, a los ancianos y enfermos, que no reciben el apoyo de sus hijos. En su seno tienen que tener cabida, incluso, los más desastrosos en las conductas de la vida.

También deben ayudar a compensar las fragilidades de los padres, o detectar y denunciar a tiempo, posibles situaciones de violencia o incluso de abuso, sufridas por los niños, dándoles un amor sano y una tutela familiar, cuando sus padres no pueden asegurarla.

10 Conceptos para mantener una familia unida y alegre.

1. Aceptar a la familia como es y no como nos gustaría que fuera, procurando negociar las cosas, que creemos perjudican la convivencia y el bien común.

2. Alegrarse de lo que se tiene, más que preocuparse por lo que falta.

3. Considerar una fuente de alegría y satisfacción, las ocupaciones familiares cotidianas.

4. Demostrar siempre un sentido positivo, incluso en las adversidades, aprovechando los errores para aprender. Pueden leer más detalles en el artículo: Lo provechoso del error.

5. Disfrutar de las cosas sencillas y cotidianas, en las conversaciones, en el ocio, en el trabajo o en los estudios, visitando la naturaleza, manteniendo las amistades, fomentando las relaciones con la familia extendida, etc.

6. Evitar la visión negativa de la vida, ante las personas y los acontecimientos, los derrotismos, las actitudes deprimentes y desesperanzadas.

7. No encerrarse en sí misma, sino proclamar, sin soberbia, que se puede hacer un esfuerzo, para tratar de conseguir una familia unida y feliz.

8. Reconocer las posibilidades y limitaciones propias, intentando mejorarlas, descartando las quejas y lamentaciones inútiles.

9. Sentir felicidad cuando la familia está unida, en una causa común: Comidas, vacaciones, descanso, diversión, etc.

10. Tratar de contagiar la alegría a los otros familiares, creando oportunidades para disfrutar de la vida.

Una familia unida y alegre, siempre tiene la esperanza de intentar que las cosas cambien, aunque las responsabilidades sean abrumadoras, debido a situaciones incontrolables, como las graves enfermedades, la mala economía u otros problemas internos. Para ello, todos deben formar un equipo fuerte y apoyarse, para enfrentarse a las situaciones.

El apoyo de todos con todos, es el verdadero antídoto frente a las circunstancias adversas. La Fe y la familia unida, son factores muy importantes a la hora de medir las posibilidades de salir de los problemas, por muy difíciles que sean. Incluso cuando hay altos índices de pobreza, bajo nivel educativo y menor presencia en la vida social.

En la familia unida no cabe, que cada uno piense en él solamente. Los componentes de la familia propia y los de la familia extendida, al ser fuertes puntos de apoyo, piensan en los demás, antes que en ellos mismos, y eso es lo que les hace fuertes.

Una familia unida deja para el futuro, una herencia muy importante, para todos los componentes. Muchas veces se oye: En mi familia se hacía así, o me decían esto o lo otro. Son cosas que no se pueden olvidar, pues se quedan impregnadas en el cerebro para siempre, por mucho que cambien las condiciones de la sociedad.

La alegría en la familia unida. Hay que aprender a tener una familia con alegría, eso se consigue viviéndola personalmente y si todos tratan de estar siempre alegres, “aunque la procesión vaya por dentro”. Muchas veces los demás familiares, no tienen la culpa de las “procesiones” particulares. Para que haya alegría en una familia, tiene que haber unos objetivos bien claros, todos tienen que intentar ser responsables, generosos, trabajadores, educados, etc.

En la familia siempre hay algo bueno, valioso y fácil de alcanzar, si se fomentan las principales virtudes y valores humanos, que se deben enseñar y practicar en una familia unida: Optimismo realista. Esperanza. Talante positivo. Seguridad. Autoestima. Colaboración. Conciencia y satisfacción por la obra bien hecha. Alegría. Deportividad. Paz. Sinceridad, Franqueza. Autenticidad en las cosas sencillas de la vida cotidiana. etc.

La tarea de pertenecer a una familia unida, tiene que ser uno de los principales objetivos de todos sus componentes, por lo que hay que fomentarla día a día. Unidos se puede todo, esparcidos, enfadados o con egoísmos, la familia se resquebrajará y no podrá promover, interna y externamente la “cultura del encuentro”

Cada familia es única, pero todas son iguales en su fin: ser felices y hacer felices a los propios y a los ajenos.

francisco@micumbre.com

Alejandra Diener presentó su nuevo libro: Mi hijo no tiene límites… ¿seré yo quien no los tiene?

Dentro del marco de la 36 FILIJ (Feria internacional del libro infantil y juvenil) en la #CDMX, la Maestra Alejandra Diener Olvera, escritora y conferencista internacional presentó su nuevo libro “Mi hijo no tiene límites… ¿seré yo quien no los tiene?” Editorial Porrúa.

Ale Diener puntualizó que: “es un libro para papás con hijos de todas las edades. Es más si no tienen hijos les va a servir para su vida personal”

¡Libertad y felicidad eso quiero para mis hijos!

Bajo la consigna de que ser incoherentes no nos ayudará en nada para poder encaminar a nuestros hijos, en este su ya tercer libro, Alejandra Diener busca crear conciencia de que la verdadera libertad, la cual implica vivir dentro de ciertos límites es la que da una real y duradera felicidad, que es lo que todo padre de familia quiere para sus hijos y para sí mismos.

Por medio de reflexiones, frases, diagramas, consejos y evidencia científica Ale Diener nos guía en un viaje de reflexión e introspección, tan necesario para todo ser humano, para que después de lograr un autoconocimiento, seamos capaces de comprender a nuestros hijos; dotándonos de las herramientas necesarias para encontrar paz en el hogar.

Alejandra Diener nos invita en su libro a cuestionarnos y reflexionar acerca de puntos esenciales de la vida: ¿Quién eres? ¿Ya lo sabes? ¿Qué quieres? ¿Sabes qué son los límites? ¿Estás dispuesto a vivirlos en tu vida para poder enseñarlos a tus hijos? ¿Qué estilo educativo tienes en casa? ¿Eres tan honesto que aceptarías que quién no tiene límites eres tú?

Promete tener mucho éxito, y hacer mucho bien este nuevo libro tan esperado de la reconocida escritora, que con su anterior libro “El Monstruo de la Comodidad” alcanzó la aprobación general, convirtiéndose en un #BestSeller, con múltiples testimonios acerca de la gran ayuda y “despertar de conciencias” que sus libros ofrecen.

El próximo 3 de diciembre Ale Diener presentará su nuevo libro, esta vez en la Feria internacional del libro en Guadalajara a las 4 pm, una oportunidad que no deben dejar pasar sus asiduos lectores para conocer de viva voz la nueva propuesta siempre a favor de la familia que en esta ocasión nos presenta esta moderna “Profeta de las familias”.

Evalúe la calidad de su familia, cónyuges, padres e hijos. (261 preguntas)

OBJETIVO

Establecer por medio de preguntas y respuestas un compendio de cuestiones para la revisión que tiene que hacer cada familia, en el día a día, de sus relaciones matrimoniales, hijos, familiares, etc., equivalente a las «Normas ISO 9001” que avalan la buena estructura y el buen el buen funcionamiento de las organizaciones que lo obtienen.

Todas las empresas, productos y servicios importantes, están normalizados y estandarizados. Se puede comprobar a través de los diferentes sellos o logotipos, que lo acreditan y les acreditan. ¿Por qué no puede tenerlo también la familia?

A nuestro alcance no existe una guía que otorgue un sello de calidad familiar, que refleje que se está cumpliendo con unos buenos criterios de funcionamiento. Aunque cada familia es única e irrepetible, esta norma, análisis, examen o como cada uno quiera llamarla, es un arbitraje moral, salido del corazón y de la mente de sus miembros con uso de razón.

Esta norma es también una forma de hacerse privadamente un test de estrés para medir su capacidad para sobrevivir a los embates de las circunstancias, su grado de resiliencia ante las adversidades, además de clasificar el riesgo que se tiene de ruptura.

Además sirve para evaluar los progresos o retrocesos que se van realizando en los distintos campos examinados y evaluados. La evolución y seguimiento puede ir desde el conjunto total del examen hasta cada uno de los segmentos parciales.

PRINCIPIOS GENERALES PARA LA REDACCIÒN DEL CUESTIONARIO:

La participación en la redacción:

Los cónyuges deben hablar sincera y claramente de lo que puede ser y de lo que no, en lo que a ellos privadamente les concierne, incluso en las relaciones que van a tener con cada uno de los hijos y en su conjunto, para que no haya contradicciones entre lo que uno u otro deciden. Acuerdos que deben ser transmitidos a los hijos y en su caso, negociados colectivamente, dependiendo de las edades y situaciones.

El liderazgo de los padres:

Ellos deben crear, mantener y medir periódicamente la unidad e integración familiar, de acuerdo con los objetivos que se hayan propuesto.

La participación familiar:

Todos los componentes familiares y cada uno dentro de los niveles de decisión y realización, deben actuar con el total compromiso de que su aportación individual, sea en beneficio de todos. Poniendo siempre por delante, el tú sobre el yo.

La orientación hacia el futuro:

Basado en el presente y en la experiencia, intentar prevenir el futuro de cada uno de los componentes familiares y de la familia en su conjunto, tanto en la formación religiosa, cultural, profesional y social. Teniendo en cuenta las fuerzas y debilidades de cada uno, así como sus expectativas.

El análisis continuo de las mejoras y de las desviaciones:

Estando muy al tanto de todos los acontecimientos que sucedan en el desempeño de la familia y en la sociedad, para prevenir las posibles desviaciones y para ir añadiendo, eficientemente, los nuevos conceptos y técnicas que van apareciendo, antes de que esas desviaciones se queden incrustadas en la familia y después, sea más difícil desarraigarlos.

El mantenimiento de una buena interrelación familiar:

Permitiendo así que sea mutuamente beneficiosa e interdependiente, para todos los familiares al crear mayor valor a la familia.

PROCEDIMIENTO

Valoración y análisis

El matrimonio debe contestar, conjuntamente o por separado, a cada una de las preguntas con una valoración del 1 al 10. Poniendo el 1 a la actitud más baja y sucesivamente hasta 10, cuanto más positiva sea la respuesta. Se deben analizar por separado los resultados de cada grupo de conceptos. También deberán añadir las preguntas que consideren convenientes, de acuerdo a sus características.

Mínimos medibles

Deben fijar como marco unos criterios de mínimos medibles, siempre interpretados con laxitud, generosidad y bonhomía, junto a unas líneas de exigencias, adaptables a las situaciones y circunstancias especiales, en función de los objetivos que se quieran obtener, para formar una pareja y llevar adelante una familia.

78 Preguntas: Relaciones entre los cónyuges.

69 Preguntas: Relaciones con los hijos.

98 Preguntas: Relaciones familiares internas.

16 Preguntas: Relaciones familiares externas.

Estos cuatro grandes grupos tienen las 261 preguntas sobre: Religión. Hogar. Finanzas. Plan de vida familiar. Salud. Trabajo familiar. Normas de educación y convivencia familiar. Seguridad interna y externa. Trabajo familiar. Normas de educación y convivencia familiar. Comunicación familiar. Contacto físico. Etc.

PRINCIPALES CUESTIONES PARA EVALUACIÓN

Cada cónyuge deberá puntuar cada pregunta del 1 al 10 (1 el peor, 10 el mejor). La suma parcial y la total les indicarán las áreas donde debe intentar mejorar.

Relaciones entre los cónyuges:

1. ¿Acepto a mi cónyuge tal como es y no como me gustaría que fuera?

2. ¿Acepto que modificar la rutina de la convivencia, puede ser creativo y satisfactorio?

3. ¿Busco las virtudes o sólo los defectos de mi cónyuge?

4. ¿Comparto con mi cónyuge sus presentes objetivos y futuras ilusiones?

5. ¿Cuándo llamo la atención a mi cónyuge, lo hago con amor y de forma constructiva, sin reticencia, ni acusaciones, ni condenaciones?

6. ¿Cuida mucho lo que dice a su cónyuge, cómo lo dice, cuándo lo dice?

7. ¿Dialogo a puerta cerrada con mi cónyuge las discrepancias?

8. ¿Dialogo con mi cónyuge en vez de discutir, para evitar que haya vencedor y vencido?

9. ¿Digo siempre la verdad a mi cónyuge, aunque me cueste hacerlo?

10. ¿Doy a mi cónyuge el espacio sentimental y armonioso que le corresponde, incluso para que sea ejemplo ante los hijos?

11. ¿Doy a mi cónyuge su sitio en la sociedad, aunque tengan que ceder en mi orgullo y personalidad?

12. ¿Echo en cara a mi cónyuge con resentimientos y ansiedad las heridas, errores o defectos de su pasado?

13. ¿Efectúo las relaciones íntimas de acuerdo con la “paternidad responsable”?

14. ¿Elogio públicamente a mi cónyuge cuando es adecuado?

15. ¿Es coherente con lo que dice y hace?

16. ¿Es consciente de que el ejemplo educa más que mil palabras?

17. ¿Escucho, atiendo y trato de entender, lo que me dice mi cónyuge y lo que me quiere decir?

18. ¿Espero la perfección de mi cónyuge?

19. ¿Estoy atento a lo que dice mi cónyuge, a sus problemas y aspiraciones?

20. ¿Estoy dispuesto a educarme más, para intentar superar las posibles dificultades de la familia?

21. ¿Estoy dispuesto a pedir, dar, recibir y ceder, respetando la variedad de los deseos o de las necesidades de mi cónyuge?

22. ¿Explica a su cónyuge sus actitudes, sentimientos, predisposiciones y motivaciones?

23. ¿Explico bien claramente a mi cónyuge, mi forma de ver la vida?

24. ¿Grita a su cónyuge, creyendo que así impone mejor las ideas, incluso sin razones ni argumentos?

25. ¿Habla muy poco con su cónyuge, exagerando sus silencios, o habla demasiado sin darle sus tiempos?

26. ¿Hablan a su cónyuge con educación, claridad, respeto y buenos modales, para evitar tensiones innecesarias?

27. ¿Hago lo que me conviene, sin pedir opinión o permiso a mi cónyuge, o le pido perdón después de hacerlo?

28. ¿Intenta compaginar sus horarios de trabajos, con los de los tiempos libres de su familia, para poder dedicarles el máximo tiempo posible y de la mejor calidad?

29. ¿Intento conocer de mi cónyuge lo que le gusta, lo que le hace feliz y lo que aborrece?

30. ¿Intento que no nos enfademos los dos al mismo tiempo, para evitar explosiones vehementes?

31. ¿Intento termina el día haciendo las paces, aunque sea sólo con un gesto?

32. ¿Le digo frecuentemente a mi cónyuge que le amo?

33. ¿Le doy las gracias a mi cónyuge cuando recibo un favor suyo?

34. ¿Le faltó al respeto al cónyuge o doy esa sensación, en privado o en público?

35. ¿Llego siempre a un acuerdo con mi cónyuge sobre los problemas, conflictos o discusiones, antes de irnos a dormir?

36. ¿Me adelanto a hacer las cosas del hogar, internas o externas, antes de que mi cónyuge me las pida?

37. ¿Me agobio o agobia a su cónyuge, por cosas aparentemente poco importantes?

38. ¿Me concentro en potenciar los puntos positivos de mi cónyuge, alabándolos, suscitándolos, promoviéndolos y animándole a que se supere más y mejor?

39. ¿Me siento intransigente con las decisiones sobre mi cónyuge?

40. ¿Muestro la debida confianza con mi cónyuge, exponiéndole mis sentimientos internos personales, sobre todos los temas?

41. ¿Nunca critico a mi cónyuge, bajo ninguna situación?

42. ¿Perdona a su cónyuge las faltas cometidas, voluntaria o involuntariamente?

43. ¿Pido consejo a mi cónyuge antes de tomar decisiones importantes, personales, laborales o familiares?

44. ¿Pido perdón a mi cónyuge, sin dejar ningún rencor, cuando creo que voluntaria o involuntariamente le he ofendido?

45. ¿Pienso que el amor conyugal, tiene el único propósito de hacer más feliz a la persona amada?

46. ¿Ponen por encima del YO, el TU, en todas las actividades y pensamientos relacionados con el cónyuge?

47. ¿Pongo siempre a mi cónyuge primero, antes que a todos los demás asuntos?

48. ¿Procura mantenerse en buena forma física y de aspecto presentable?

49. ¿Procuro diariamente expresar con palabras y con hechos, el amor hacia mi cónyuge?

50. ¿Procuro evitar los temas que pudieran irritar a mi cónyuge?

51. ¿Procuro fomentar el contacto físico, para estimular los sentidos y regenerar el vínculo matrimonial, la confianza, la autoestima, la conexión, etc.?

52. ¿Procuro que mi cónyuge tenga su tiempo libre, para que pueda hacer lo que considere que le apetece, sin olvidar los deberes familiares?

53. ¿Procuro tener una buena disposición para prepararme y así crecer junto a mi cónyuge en espiritualidad, alegría, conocimientos y humanidad?

54. ¿Realizo acciones externas, que puedan producir escándalo en mi cónyuge?

55. ¿Respeto a mi cónyuge en las relaciones íntimas?

56. ¿Rezo con mi cónyuge y voy con él a la Iglesia?

57. ¿Sabe encajar las críticas de su cónyuge para analizarlas y corregirlas?

58. ¿Sabe ponerse en el lugar de su cónyuge para comprenderle mejor?

59. ¿Saben que la mutua felicidad conyugal, depende más de quien repara los problemas, que de quien los crea o continúa?

60. ¿Sé admitir los errores o faltas cometidas, pedir perdón por ellas y tratar de remediarlas?

61. ¿Sé no empezar una pelea con el cónyuge, o si se empieza, terminarla a tiempo?

62. ¿Sé renunciar a mis intereses, en beneficio de los de mi cónyuge?

63. ¿Se endeudan para llevar un tren de vida agobiante e insostenible?

64. ¿Sé vivir en paz e irradiar esa paz?

65. ¿Sorprendo a mi cónyuge con alguna atención fuera de la vida cotidiana?

66. ¿Soy displicente con mi cónyuge?

67. ¿Tengo conciencia de la importancia del cuidado del matrimonio y que es un compromiso para siempre?

68. ¿Tengo frecuentemente algún contacto físico de amor, besos, caricias, etc., incluso en presencia de los hijos?

69. ¿Tengo la serenidad de aplazar los enfados, para ocasiones menos estresantes y más calmadas?

70. ¿Tengo secretos o medias verdades con mi cónyuge?

71. ¿Tengo una actitud abierta y conciliadora en el dialogo frente a los problemas, pero sin amenazas ni falsas promesas?

72. ¿Tiene cuidado con lo que dice, cuándo lo dice y cómo lo dice?

73. ¿Tiene junto a su cónyuge cuentas para todo lo que ganan, gastan o invierten?

74. ¿Tiene un gran respeto por su cónyuge y por las cosas que hace?

75. ¿Trato a mi cónyuge con los mismos modales de educación y amor, como cuando éramos novios?

76. ¿Trato a mi cónyuge todos los días, no algunos días, con pruebas de cariño, admiración, afecto y respeto, como si fuera el primero día del matrimonio, o como su pudiera ser el último?

77. ¿Trato de comprender y disipar las posibles o verdaderas ansiedades, miedos o preocupaciones de mi cónyuge?

78. ¿Trato de conocer mejor las esperanzas, sueños y objetivos de mi cónyuge?

Relaciones con los hijos:

1. ¿Aceptan que los hijos, en sus propias decisiones, cometan errores por su falta de experiencia, fase de aprendizaje o iniciaciones a su independencia?

2. ¿Actúan a sabiendas que en la educación de los hijos no hay soluciones rápidas, que la educación se hace como las buenas comidas, paso a paso y a fuego lento, ya que dejarse ganar por la prisa, puede no dejar bien consolidados los principios?

3. ¿Además de con el ejemplo de la práctica, explican y enseñan a los hijos las virtudes y valores humanos, dentro de un proceso de formación continua, según las edades y características de cada hijo y les animan a practicarlos?

4. ¿Asisten con su cónyuge y sus hijos a los servicios religiosos?

5. ¿Autorizan a que sus hijos lleven tatuajes, objetos injertados en los labios, cejas, etc.?

6. ¿Ayudamos a los hijos a identificar sus sentimientos, cuando no los tienen claros, para que puedan actuar con prudencia?

7. ¿Con su ejemplo, enseña a sus hijos el cumplimiento de los 10 Mandamientos de la Ley de Dios?

8. ¿Con sus hijos, en vez de dialogar, su comunicación la convierte en monólogos y discursos, siempre interrogándoles, sermoneándoles o aleccionándoles de forma inquisidora?

9. ¿Conocen todos, dentro de la discreción, edades y situaciones, dónde, cuándo y a qué salen de la casa y los horarios aproximados de regreso?

10. ¿Conocen y practican los cónyuges, las virtudes y valores humanos?

11. ¿Consienten que sus hijos tengan noviazgos o “amigos fuertes”, a edades no convenientes, aunque sea la moda o la costumbre?

12. ¿Damos a los hijos todo lo que nos piden y mucho más de lo que necesitan, aunque no les haga falta, ni les haga bien tenerlo?

13. ¿Dan a los hijos una formación política de acuerdo con sus características, edades, formación religiosa, social y familiar, para que cuando ellos vayan a tomar sus propias decisiones, tengan las bases y puedan discernir correctamente?

14. ¿Demuestran en la práctica e inculcan a sus hijos, la virtud de saber esperar los turnos o los acontecimientos sin desesperaciones?

15. ¿Descalificamos inmediatamente los malos comportamientos o las malas situaciones de los hijos?

16. ¿Determinan con sus hijos las cosas y comportamientos que son negociables y las que no son negociables?

17. ¿Educa a sus hijos en la firmeza de los cuatro principios no negociables: Vida, familia, libertad de enseñanza y bien común?

18. ¿Educan a los hijos con el buen ejemplo o sólo haciendo uso de su autoridad, sin explicaciones, ni convencimientos, ni negociaciones?

19. ¿En los diálogos, practica la búsqueda de momentos de silencio, para que sus hijos puedan reflexionar sobre lo escuchado y lo que ellos quieren decir?

20. ¿Enseñamos a los hijos con el ejemplo la virtud del esfuerzo para conseguir las cosas, en lugar de que esperen a que les lleguen sin hacer ningún esfuerzo?

21. ¿Enseñan a sus hijos a que aprendan a discernir, entre las necesidades y los deseos, entre lo importante y lo superfluo, entre lo urgente y lo necesario?

22. ¿Enseñan a sus hijos a tener respeto a las otras personas, niños, jóvenes, adultos y mayores?

23. ¿Enseñan a sus hijos las normas elementales de educación y las practican con ellos?

24. ¿Espera la perfección de los hijos?

25. ¿Estamos conscientes que la educación es un proceso de diálogo constante?

26. ¿Explica claramente a los pretendientes de los hijos, cuáles son las ideas en su familia sobre lo que es formalizar un noviazgo?

27. ¿Fomentan el conocimiento y la práctica de la religión con su cónyuge y en sus hijos?

28. ¿Fomentan en los hijos, que dediquen parte de su tiempo a voluntariados en obras sociales?

29. ¿Ha dicho a sus hijos, que las acciones buenas tienen su recompensa y las acciones malas sus consecuencias?

30. ¿Hablan con sus hijos continuamente, para poder saber lo que piensan y lo que sienten, sobre las cuestiones esenciales de la educación o solamente después de que ocurren los problemas?¿Han enseñado a sus hijos a que saquen provecho de lo que están hablando los mayores, delante de ellos?

31. ¿Han enseñado a los hijos como comportarse, cuando están en reuniones de adultos?

32. ¿Han enseñado a sus hijos a no interrumpir a los adultos, cuando están hablando?

33. ¿Han hablado con sus hijos de los errores propios y ajenos, para sacar consecuencias positivas en la vida diaria?

34. ¿Han hablado con sus hijos del porvenir profesional, de los que no tiene la formación que exige el mercado laboral? Formación que algunos no la adquieren, por preferir seguir con su vida cómoda a corto plazo.

35. ¿Han hablado con sus hijos del racismo y la xenofobia, preconizados por los medios de comunicación y las redes sociales?

36. ¿Han hablado con sus hijos para inculcarles el rigor y jerarquía, que deben mantener en las escuelas y en las familias?

37. ¿Han hablado con sus hijos sobre el convencimiento del beneficio de las prácticas religiosas?

38. ¿Han hablado con sus hijos sobre el enorme consumismo, aparejado con el despilfarro, la falta de ahorro y el desprecio a los demás, sin tener en cuenta la sobriedad?

39. ¿Han hablado con sus hijos sobre el perdón, la reconciliación y el propósito de la enmienda?

40. ¿Han hablado con sus hijos sobre la ausencia del verdadero concepto familiar, y el número tan grande de tipos de uniones, denominadas familiares?

41. ¿Han hablado con sus hijos sobre la esclavitud a las redes sociales y pantallas electrónicas, consumidoras de tiempo, energías y dinero, para estar a la moda? Detrás de cada una de ellas, puede haber el principio de un fracaso escolar, profesional o social, si se utilizan innecesariamente.

42. ¿Han hablado con sus hijos sobre la fácil manipulación de sus mentes, en los conceptos pseudo religiosos, morales, políticos y comerciales?

43. ¿Han hablado con sus hijos sobre la gran brecha, que cada vez se agranda más, entre los que más tienen y los que menos tienen?

44. ¿Han hablado con sus hijos sobre la ideología de género, con sus variantes patrocinadas por las LGTB?

45. ¿Han hablado con sus hijos sobre la necesidad que tienen, de recibir una buena educación sobre su equilibrio físico, educacional y psicológico?

46. ¿Han hablado con sus hijos sobre la permisividad que justifica que todo está bien, porque lo hace todo el mundo?

47. ¿Han hablado con sus hijos sobre las peligrosas leyes, que permiten la tenencia de armas de fuego, para defensa y ataque?

48. ¿Han hablado con sus hijos sobre las virtudes y valores humanos, y practicado con el ejemplo?

49. ¿Han hablado con sus hijos sobre en qué educarse, con vistas a su futura vida, profesional, familiar y social, para que puedan ser independientes y libres?

50. ¿Han hablado con sus hijos sobre los cambios de nombres a las cosas importantes, para disimular con falacias y sofismas, su verdadera responsabilidad y ocultar los problemas que estos encierran?

51. ¿Han hablado con sus hijos sobre los graves problemas que conllevan, la rotación por hogares diferentes y sus formas de vida, debida a las separaciones y divorcios?

52. ¿Han hablado con sus hijos sobre los noviazgos prematuros y sus consecuencias?

53. ¿Han hablado con sus hijos sobre los problemas que pudiera haber relacionados con la obligación de convivir con diferentes padres, hermanos y otros familiares, no consanguíneos?

54. ¿Han hablado con sus hijos que debido a la poca calidad de la enseñanza escolar, tienen la obligación de complementarla con otras opciones?

55. ¿Han hablado con sus hijos, dejando bien claro, que las leyes morales, están por encima de las leyes civiles?

56. ¿Han hablado con sus hijos, sobre el sistemático ocultamiento de la acción moral de la conciencia, a través de un institucionalizado combate, contra los mecanismos de defensa de la persona?

57. ¿Han preguntado a los hijos en edades de noviazgo, el por qué y para qué, quieren ser novios y si saben lo que eso puede suponer?

58. ¿Inculcan en sus hijos las virtudes del esfuerzo en los estudios o en el trabajo, el amor al prójimo, la puntualidad, el orden, etc.?

59. ¿Les enseña a los hijos, que las cosas se obtienen con sacrificio, trabajando o cumpliendo con las obligaciones familiares?

60. ¿Les inculcamos a los hijos, la virtud de la constancia y el sacrificio en los estudios y en el trabajo?

61. ¿Permiten que sus hijos pequeños vayan al cine, bailes, excursiones, cenas, etc. sin permiso, ni el acompañamiento o la vigilancia necesaria?

62. ¿Pide la opinión de sus hijos, para las cosas familiares, de acuerdo con sus edades y conocimientos?

63. ¿Por sentido común y por seguridad, tiene toda la información posible de los novios de los hijos: Antecedentes, actividades, ocupaciones, domicilio, teléfono particular y familiar, nombres de los padres, matrícula del coche si lo hubiera, etc.?

64. ¿Revisan las habitaciones, mochilas, teléfonos y redes sociales de sus hijos?

65. ¿Se aseguran de que sus hijos, asistan a recibir clases de religión en su centro de estudios o en sitios alternativos, que estén haciéndolo de acuerdo a las creencias familiares?

66. ¿Se encargan de que sus hijos se preparen y reciban los Sacramentos o ceremonias, que deben tomar en sus respectivas edades?

67. ¿Se interesa por los noviazgos de sus hijos, haciéndoles preguntas importantes, para dejar las cosas claras, de forma que se puedan evitar futuras heridas emocionales o males mayores?

68. ¿Se pone de parte de la autoridad del maestro o de su hijo, cuando hay un conflicto de intereses?

69. ¿Son amigos de sus hijos, o simplemente son sus padres? Si son sólo sus amigos, se les deja huérfanos de padres.

Relaciones familiares internas:

1 ¿Aceptan y aman incondicionalmente a su familia, con sus virtudes y sus defectos, aunque les gustaría que fuera de otra forma?

2 ¿Aman a los pecadores y aborrecen sus pecados?

3 ¿Aprende y enseña a dialogar para fomentar la tolerancia, la asertividad, la habilidad dialéctica, la capacidad de admitir errores y de tolerar las frustraciones en la familia?

4 ¿Celebran lo que cada uno aporta a la familia?

5 ¿Comparten todo el tiempo posible con su familia, aunque la calidad de la familia no se mida por el tiempo que le dediquen, sino por los resultados obtenidos?

6 ¿Confronta a sus familiares o negocian, aunque estén en una fase de negación o resistencia al dialogo?

7 ¿Creen que el hogar es sólo un lugar donde se va a comer, descansar y dormir?

8 ¿Creen que la familia es un concepto inexistente y por lo tanto no defendible, por lo que cada componente puede hacer lo que quiera?

9 ¿Cuidan la seguridad física dentro y fuera de la casa, sobre todo si hay niños o personas mayores?

10 ¿Dan opiniones sin ser pedidas? Con las excepciones relacionadas con los consejos o instrucciones relacionadas con las cosas no negociables.

11 ¿Definen bien claramente las prioridades y objetivos familiares, para que todos los tengan presentes en sus actuaciones, máxime cuando intervienen personas ajenas a la familia?

12 ¿Dentro de la familia, cuándo hablan o cuando escuchan, saben separar lo que es paja y lo que es trigo?

13 ¿Distinguen cuáles son los momentos de hablar, actuar, cambiar o parar en las cuestiones familiares?

14 ¿Educan a la familia contra el racismo y la xenofobia?

15 ¿Educar a la familia, en que primero hay que cumplir, las leyes de Dios, antes que las de los hombres?

16 ¿Elogian a los familiares, como estímulo, cuando se lo merece por algo positivo?

17 ¿Es buena la comunicación, oral y corporal, entre todos los miembros de la familia y en todas las direcciones?

18 ¿Están alerta a cualquier señal, que pudiera indicar que existen diferencias entre los componentes familiares, poniendo los medios para que desaparezcan o evitar que aumenten?

19 ¿Están dispuestos a escuchar todo a todos?

20 ¿Están enfadados o de mal humor continuamente, aunque no tengan motivos?

21 ¿Estudian las mejores formas de controlar, mantener y mejorar, la marcha de la salud integral de la familia, tomando las medidas correspondientes, que incluyan los planes de alimentación, la higiene personal, el ejercicio físico, las visitas periódicas a los médicos, las horas de descanso, el estilo de vida en general, etc.?

22 ¿Evita los enfados propios, para que no contaminen a los demás de la familia?

23 ¿Explica a su familia que los inmigrantes indocumentados, no perteneces al limbo impreciso de los fantasmas útiles?

24 ¿Fomentan la unidad familiar de todos junto a todos, en las duras y en las maduras, haciendo un frente común si fuera necesario?

25 ¿Hacen sentir miedo a los demás familiares?

26 ¿Han establecido un Plan de Vida, familiar que abarque en el tiempo, a 1, 2 y 5 años (Plan 125) los conceptos y objetivos principales, de a dónde quiere llegar la familia, como: Vacaciones, viajes culturales, posible cambio de casa, mejorar los centros escolares de los hijos, mejorar los conocimientos educativos, profesionales, culturales, etc. de toda la familia?

27 ¿Han establecido unas normas claras, relacionadas con el pudor, la desnudez, la higiene, la privacidad, etc. dentro de la familia y en la sociedad?

28 ¿Han establecido unas normas claras, relacionadas con la forma de comportarse todos los miembros de la familia, en la mesa y en la convivencia diaria?

29 ¿Han hecho un testamento civil, de forma justa y caritativa?

30 ¿Han hecho un testamento vital, de acuerdo a sus sentimientos personales y a sus creencias religiosas?

31 ¿Humillan a sus familiares o a otras personas, cuando les llama la atención?

32 ¿Intentan fomentan situaciones sorpresas agradables a todos, o escapar de vez en cuando, de la rutina familiar, con viajes, excursiones, diversiones, espectáculos, asuetos, reuniones, comidas, etc. que lleven a mantener y mejorar la unidad familiar?

33 ¿Intentan ofrecer alternativas de conducta, ante hechos negativos?

34 ¿Intervienen para limar las posibles asperezas si se producen en las relaciones familiares, o dejan que estas empeoren?

35 ¿La comunicación familiar se ve interrumpida, por la demasiada atención prestada a los teléfonos y a las pantallas electrónicas?

36 ¿Mantienen el recato en las conversaciones, vestimentas, posturas, etc., aunque sólo esté la familia presente?

37 ¿Mantienen la educación, normas y etiqueta social, dentro y fuera de la familia, aunque haya confianza para no hacerlo?

38 ¿Mantienen resentimiento por algunos hechos pasados o presentes, producidos en la familia?

39 ¿Mantienen un buen clima de seguridad y confianza, evitando la violencia y las discusiones, preconizando los diálogos?

40 ¿Organizan con la familia tiempos de calidad, para compartirlos y que no sean fruto de la improvisación o de la casualidad?

41 ¿Piden a sus hijos una parte de lo que ganan, para contribuir a los gastos de la casa?

42 ¿Piden las cosas por favor y sin imperativos?

43 ¿Ponen énfasis en educar a la familia contra el consumismo, valorando la austeridad?

44 ¿Ponen y mantienen reglas, límites y formas de convivencia?

45 ¿Practica las técnicas para mejorar su forma de escuchar con atención, las opiniones de su cónyuge y de sus hijos?

46 ¿Practican continuamente el pedir las cosas por favor y el dar las gracias?

47 ¿Practican juntos pasatiempos, deportes, música, arte, hobbies, etc. para unir a la familia?

48 ¿Practican unas buenas dosis de constancia y naturalidad en la educación familiar?

49 ¿Prefieren vivir con el estrés que produce el gasto excesivo o llevar una vida con la sencillez relacionada con su situación económica?

50 ¿Previenen las posibles situaciones de violencia en la calle, evitando los sitios o ambientes dudosos o peligrosos?

51 ¿Procuran dotar al hogar, dentro de sus posibilidades, de las mayores comodidades posibles, aunque sin lujos, para que todos se sientan a gusto?

52 ¿Procuran estar presentes con la familia, siempre que pueden?

53 ¿Procuran mantener siempre una sonrisa que exprese amabilidad, cooperación y acercamiento familiar?

54 ¿Procuran por todos los medios, que su familia sea feliz espiritualmente, aunque no pueda serlo económicamente?

55 ¿Procuran que la vivienda familiar sea un hogar y no un hotel?

56 ¿Procuran que las relaciones con sus hijos y entre ellos, sean las mejores posibles?

57 ¿Procuran tener detalles obsequiosos con los otros miembros familiares?

58 ¿Procuran tener el hogar limpio y ordenado, con una cosa en cada sitio y un sitio para cada cosa?

59 ¿Procuran tener paciencia, aunque el estrés esté llamando a su puerta?

60 ¿Promueven las costumbres, hábitos y virtudes de apreciación de lo que tienen, y no de lo que dicen, que tienen derecho a tener?

61 ¿Propician tiempos o situaciones propensas al dialogo familiar, en privado o colectivamente?

62 ¿Provocan peleas para ver quien sale ganado de ellas, y así poder demostrar, quién es el más fuerte, el más inteligente o el más violento?

63 ¿Qué virtudes y valores humanos inculcan en la familia?
¿Demuestran a su familia diariamente lo mucho que le quieren, consolándoles si es necesario con amor incondicional, sin perder las reglas de la convivencia familiar?

64 ¿Quieren que por encima de su conveniencia, la familia tenga los medios, que los padres no pudieron tener?

65 ¿Reaccionan con agresividad o con calma medida y paciencia, ante las situaciones difíciles?

66 ¿Reconocen delante de la propia familia, los errores cometidos y las acciones para corregirlos, para no volver a cometerlos?

67 ¿Reconocen que el máximo objetivo de la familia, es moldear con buenas buenos ejemplos y técnicas probadas, el destino de todos sus componentes?

68 ¿Reflexionan sobre sus reacciones y formas de enfrentarse a los problemas familiares?

69 ¿Revisan periódicamente, cómo han llevado y están llevando su Plan de Vida y las posibilidades de cumplir los objetivos, en los plazos previstos?

70 ¿Sabe comunicar, además de la información, sus sentimientos, pensamientos, emociones y actitudes, para unir a la familia y que se apoyen, en lugar de alejarse e ignorarse?

71 ¿Sabe que la pasión por la familia, ni se compra ni se vende, se tiene, no se tiene o se aprende?

72 ¿Saben que su imprudencia o sus decisiones, tomadas de forma inconsciente o apresurada, pueden herir a otras personas de la familia?

73 ¿Sacan tiempo para reírse y divertirse juntos, aunque nada más sea, como medicina o terapia familiar?

74 ¿Se enfadan con la familia en general o con alguno de ellos en particular?

75 ¿Se mantienen firmes para que el no, sea no, y el sí, sea sí?

76 ¿Se piden perdón o disculpas, por lo que han hecho mal o los errores que han cometido, demostrando arrepentimiento y propósito de la enmienda?

77 ¿Se sienten todos los familiares protegidos y respetados por todos, en los aspectos físicos, religiosos y emocionales? Todos a una y uno para todos.

78 ¿Son cariñosos y afectivos en todas las situaciones familiares, aun en las situaciones difíciles?

79 ¿Son conscientes de la responsabilidad que tienen, para intentar que Vds. y sus hijos tengan la mejor salud posible?

80 ¿Son conscientes que todos los componentes de la familia, salen adelante cuando están unidos por lazos fuertes y que esto beneficia a la sociedad entera?

81 ¿Son fieles a la familia, en todos los aspectos?

82 ¿Son todos sensibles a los problemas y preocupaciones de los otros componentes de la familia?

83 ¿Su amor a la familia es verdadero, sin recovecos, ni dobles intenciones?

84 ¿Suelen comentar sus problemas o inquietudes, religiosas o familiares, con su sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que profesen?

85 ¿Sus mensajes familiares, son siempre consistentes y no contradictorios?

86 ¿Sus temas principales de las conversaciones, son las cosas importantes que les atañen, o son cotilleos ajenos?

87 ¿Tienen algún sistema de cobertura de seguridad médica, para casos de enfermedad o accidentes?

88 ¿Tienen hechos un presupuesto financiero, que refleje perfectamente sus previsibles ingresos y gastos?

89 ¿Tienen previsto en su presupuesto anual, dedicar una parte de sus ingresos a donativos?

90 ¿Tienen previsto en sus planes de vida, mantener una seguridad financiera?

91 ¿Tienen respeto a los otros familiares o les tratan con desconsideración?

92 ¿Tienen simplificados sus estilos de vida y actuaciones familiares?

93 ¿Tienen un plan de ahorro familiar que cubra: Posibles imprevistos, jubilación, estudios de los hijos, inversiones familiares, etc.?

94 ¿Transmite a su familia una sólida seguridad física, emocional y económica?

95 ¿Trata de que en su información familiar, lo positivo domine a lo negativo?

96 ¿Usan pretextos para hacer las cosas familiares, que saben no son correctas?

97 ¿Van todos al médico periódicamente, para practicar la prevención y mantener la salud?

98 ¿Viven con lo que tienen o siempre quieren conseguir más, al precio que sea?

Relaciones familiares externas:

1. ¿Como familia y con generosidad, hacen juntos voluntariados de servicios sociales?

2. ¿Inculcan el respeto hacia otras familias y a los que les rodean?

3. ¿Pretenden justificar y convencer a los demás, para así no tener remordimientos de conciencia, sobre las cosas que no se deben hacer?

4. ¿Fomentan los lazos familiares con todos los componentes de las familias de sangre, políticas y extendidas?

5. ¿Tienen la conciencia y la práctica de ayudar a los familiares mayores?

6. ¿Sienten vergüenza de las malas situaciones familiares, aunque no sean provocadas por la familia?

7. ¿Tienen un programa de ayuda a otras familias, necesitadas en los aspectos religiosos, económicos o sociales?

8. ¿Procuran todos los familiares, mantener una buena imagen familiar externa?

9. ¿Mantienen relaciones sociales con otras familias u organizaciones, para que esa convivencia sea un lugar de crecimiento para todos?

10. ¿Se preocupan de visitar, atender o comunicarse con la familia directa o extendida, para mantener los lazos de unión con ellos?

11. ¿Dedico una parte de mis ingresos a ayudar a los demás?

12. ¿Me comporto con ellos como me gustaría que se comportaran conmigo en el trabajo?

13. ¿Me comporto dentro de las normas cívicas?

14. ¿Pago todos los impuestos que me corresponden?

15. ¿Si tengo empleados domésticos o de empresa, les pago correctamente y les reconozco todos sus derechos, o nada más me fijo en sus obligaciones?

16. ¿Voto en conciencia en todas las ocasiones que me corresponde?

Si consideran alguna pregunta adicional, agradeceré que me la envíen.

Con la colaboración de J. J. Arnaldo.

francisco@micumbre.com

¿Cómo forjar el criterio de los hijos y educarlos en los valores?

Sin duda, es una pregunta que frecuentemente se hacen los padres y las múltiples respuestas son complejas y de acuerdo con la personalidad de cada hijo. Me he encontrado una publicación que constituye un esfuerzo admirable de su autor por estructurar las ideas medulares en torno a la formación y educación de los hijos de manera que ha sido redactada a modo de prontuario para que los lectores encuentren soluciones prácticas, con un lenguaje asequible y ejemplos sencillos (1).

Richard Templar parte de la importancia de que los cónyuges mantengan un trato afectuoso, cordial, que cuiden los detalles relevantes para fortalecer su propio matrimonio y presenten un frente unido en las reglas y principios formativos dentro y fuera del hogar.

A continuación, aporta consejos bastante sugerentes, por ejemplo, disfrutar realmente de la compañía de los hijos; mostrarse contento al llegar a casa y saber convivir con ellos; hacerse solidario de sus pequeñas preocupaciones; enseñarles a pensar por sí mismos; hacerles conocer el valor de los límites; presentarles razones persuasivas antes que recurrir a la brusca imposición; que sepan los hijos que los padres piden perdón, cuando se equivocan; apreciar y potenciar las cualidades de los pequeños y no olvidar que nadie es perfecto.

El autor proporciona también consejos sobre el desenvolvimiento de los hijos en la escuela, destacando la importancia de conocer a sus amigos y enseñarles a defenderse del bullying. En la segunda parte del libro, brinda magníficas sugerencias cuando los hijos llegan a la adolescencia, y luego, cuando se convierten en adultos. De manera particular, destaca un capítulo relativo al manejo de las crisis personales de los hijos.

En suma, considero que es un libro que los padres deben de tenerlo a la mano en su biblioteca como material útil y formativo de consulta frecuente por la riqueza de sus contenidos.

(1) Templar, Richard, Las Reglas de la Paternidad. Un código personal para criar hijos seguros y felices, Editorial Trillas, México, 2016. Págs. 263.

Lo provechoso del error.

16 Razones por las que se tiene tanto terror a cometer errores, aunque se diga que se puede aprender mucho de ellos.

Hay errores que pueden dar lugar a frustraciones, al enterarse de que el error podría haberse evitado. Son los cometidos por no haber sabido preguntar, o por preguntar mal, o por dar por hecho lo que no es, o por suponer erróneamente que pudiera ser. Es preferible antes examinar todo muy bien, que decir “quien lo hubiera pensado”

La alegría de tener la capacidad de tomar los errores, equívocos o fracasos, como la forma de convertirlos en una ventaja competitiva, una oportunidad de crecimiento o un aprendizaje por el que hay que pagar su precio. También pueden ser un desafío para el futuro, pero siempre intentando que nunca sean una tragedia irremediable.

El error es de humanos. Si no haces nada, nunca puedes cometer errores. Las personas inteligentes que hacen cosas, aceptan que pueden cometer errores, pero suelen tener previstas las soluciones para el caso de cometerlos. Debemos analizar las veces que hemos admitido el haber cometido un error, cómo lo hemos arreglado y la experiencia que hemos obtenido, así podremos intentar evitar volver a cometerlo.

Cuando se comete un error, primero hay que reconocerlo, después analizarlo y luego pensar optimistamente en el beneficio que se puede sacar de ese error. El primer beneficio, es aprender lo que no se debe hacer y el segundo, es intentar darle la vuelta y sacarle un buen partido. Nunca perder la esperanza de que no se pueda sacar beneficio de los errores, pues si sabe administrar bien los errores, no es tan malo tenerlos. En la investigación existe el concepto de “ensayo, error y vuelta a empezar, haciéndolo mejor”. Los grandes inventos se han sustentado muchas veces en continuos errores.

No hay que tener miedo al error, hay que tener miedo a no enterarse del error, a no saber corregirlo, a no saber sacarle provecho y a no saber solucionar las consecuencias.

Algunas sociedades modernas, no perdonan el error de sus empleados, pero otras les premian. Ven en el error una oportunidad para aprender, mejorar y después tener una ventaja competitiva. La empresa sabe que si no se arriesga a tener errores, nunca prosperará. En las empresas demasiado exigentes, los empleados suelen tener el lema: “Si no haces nada, nada te pasará”.

Lo positivo del error es saber aprender de él. Error, éxito y fracaso, siempre están y han estado juntos. Es muy difícil, pero muy satisfactorio, tener la entereza necesaria para hacer frente al error y tratar de conseguir sacar de él, un beneficio para competir y volver a empezar, a partir de las malas consecuencias que haya podido dejar el error.

Los 14 errores más frecuentes en la educación de los hijos, pueden leerlos en el artículo:

· Cómo educar bien a los hijos. Estilos, criterios, características, errores y sentencias.

Los padres no pueden prevenir todos los posibles errores de sus hijos. Si quieren que los hijos no los cometan, tienen que educarles bien y prepararles para que los eviten. Si llegan los errores, asumirlos e intentar aprender de ellos y aceptarlos, como una experiencia educativa más, para sí es, posible sacarles provecho. Los jóvenes suelen tener una gran capacidad de aprender de sus propios errores, si se les enseña con trabajo y esfuerzo, a que vean lo provechosos que pueden ser.

La semilla de la curiosidad no puede ser plantada en una mente, donde no quepa la posibilidad de los errores y de los éxitos. No se puede premiar a los mediocres, que por temor a un error, no se atreven a moverse de su posición cómoda de no hacer nada.

Ante los errores propios, no se deben buscar culpables, hay que aceptar las responsabilidades, buscar soluciones e intentar aprender de ellos. El que por ignorancia repite sus propios errores, debido a que no ha analizado sus causas y consecuencias, demuestra que no ha aprendido nada con ellos.

Cometer errores, a poder ser la menor cantidad posible, es una parte importante del proceso de aprendizaje y de la adquisición de experiencia. “El que no se arriesga, no pasa la mar”. Cada error, esconde muchas semillas de oportunidades.

La posibilidad de cometer errores, debe ser calculada y evaluada hasta el máximo posible, para realizar un buen cómputo de pérdidas y beneficios.

Últimamente estoy teniendo muchos errores. Es el pensamiento crítico de algunos que realizan demasiadas gestiones. Les ocurren porque no toman las medidas adecuadas: Para hacerlas todas, o tienen algún problema de actitud, o es que están tomando muchas decisiones y por lo tanto tienen muchos resultados positivos y negativos, o es que son muy críticos con todo lo que hacen y toman muy seriamente los resultados de sus acciones.

A medida que pasa el tiempo, la experiencia hace fijarse más en los errores y en sus repercusiones, pero también conlleva el reaccionar ante ellos, de manera más exigente o radical. El que no hace nada, o hace muy poco, tiene muchas menos probabilidades de cometer errores, que las personas activas.

16 Razones por las que se tiene tanto terror a cometer errores, aunque se diga que se puede aprender mucho de ellos.

1. ¿Será porque no se quiere aceptar, que los errores brindan la oportunidad de aprender a corto, medio y largo plazo?
2. ¿Será porque se tiene miedo a que un error, por muy pequeño o grande que sea, dará lugar a comentarios, sobre todo de los que creen, que nunca cometen errores?
3. ¿Será porque al no estar acostumbrado a manejar los errores, se siente culpable de ellos, en lugar de asumir la responsabilidad?
4. ¿Será porque ante el temor al error, optamos por la excusa de no hacer nada de riesgo, aunque esté medido?
5. ¿Será porque ignoramos nuestras limitaciones y creemos que nunca podremos equivocarnos?
6. ¿Será porque los que están a nuestro alrededor, nunca nos han hablado de nuestros errores?
7. ¿Será porque no los sabemos manejar?
8. ¿Será porque no queremos tomarlos con tranquilidad, reconociendo que todos nos podemos equivocar, aunque algunos lo hagan más que otros?
9. ¿Será porque no sabemos utilizar nuestra humildad, que nos anima a aceptarlos?
10. ¿Será porque no se quieren aceptar los errores, como una parte de las decisiones de cada día?
11. ¿Será porque nunca hemos asumido ningún riesgo y siempre hemos hecho lo más fácil y lo más seguro, sin intentar desarrollar la creatividad?
12. ¿Será porque nunca hemos sufrido las consecuencias de nuestros propios errores, debido a que nos las han perdonado?
13. ¿Será porque se tiene vergüenza a tenerse que responsabilizar de los errores y a pedir disculpas de los que he hecho?
14. ¿Será porque siempre echamos la culpa de ellos a los demás?
15. ¿Será porque siempre vemos los errores de los demás y no los nuestros?
16. ¿Será que no somos conscientes de tus limitaciones, ante los posibles errores y por eso corremos y corremos, sin observarte ni analizar lo que hacemos?

francisco@micumbre.com

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