20 Tipos de salud que debemos cuidar de forma integral

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Si alguien pregunta ¿Qué tal está de salud? Parecería una descortesía repreguntar a cuál de ellas se refiere, pues los 20 tipos de salud, están muy interrelacionadas y cualquier anomalía, en una o varias de ellas, repercute negativamente en todas las demás.

La salud integral, es la más alta expresión del equilibrio y funcionabilidad del nivel de bienestar físico, psíquico, social y religioso de las personas, las familias, las sociedades. Es una situación donde se pueden ejercer normalmente, todas las funciones del bienestar.

La salud no es solamente la ausencia de la enfermedad, es la felicidad expresada a su más alto nivel. De ella depende la calidad de nuestras vidas, pues cuando hay alguien enfermo, sufren todos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de molestias o enfermedades”. Esto significa que estar sano, no es simplemente estar libre de afecciones, sino también mantener sana nuestra mente, sentirnos plenos, realizados, conformes con nuestros logros, por pequeños o grandes que sean.

Los padres deben de vigilar, fomentar, cuidar y transmitir los conceptos salud a todos los miembros de la familia, para que tengan el mejor comportamiento posibles y los ayuden a tener una buena salud integral, personal y familiar.

20 Tipos diferente de salud: (Puestos alfabéticamente y cada lector le dará la prioridad que considere oportuna)

1. La salud alimentaria: De acuerdo con el médico, intentar toda la familia comer ordenadamente, dentro de los mejores horarios, con las cantidades y calidades adecuadas y los productos más sanos. Periódicamente hacer un programa de desintoxicación. En la alimentación de toda la familia.
2. La salud ambiental: Implica las relaciones del hombre con los hombres, los animales, los vegetales, los minerales, la tierra y el universo en su conjunto. Se deben evitar los sitios contaminados por ruidos excesivos, olores, gases.
3. La salud colectiva o pública: Está relacionada con el desarrollo, protección e influencia del área política, ideológica y científica de los gobiernos, referida a los ciudadanos al tener en cuenta o desestimar la mejora de su calidad de vida, los perfiles de sus enfermedades, las principales causas de muerte, las epidemias y los accidentes.
4. La salud de la palabra: Medir y controlar qué es lo que queremos decir, cuándo lo queremos decir, por qué lo queremos decir y el daño o beneficio que podemos hacer.
5. La salud del carácter: Analizando si nuestras respuestas son incontrolables, irascibles, irritantes, coléricas, etc.
6. La salud del conocimiento: Sin conocimiento no puede haber un buen discernimiento, para entender lo que hay que aceptar o rechazar. El conocimiento se tiene que adquirir desde temprana edad, al ser una carrera donde el que se queda atrás, es muy difícil que pueda recuperarse.
7. La salud del riesgo físico: Estar vigilante continuamente ante los posibles riesgos físicos, tratando de evitar sitios, situaciones, deportes y actividades peligrosas.
8. La salud ecológica: No contaminar con nuestros desperdicios o actuaciones, la ciudad, el campo, los mares o ríos. Ser muy exigente con las compras, el consumo de productos y energías, el reciclado y el reusado.
9. La salud económica: Tener escrito un proyecto financiero que contenga los ingresos, gastos, ahorros e inversiones a corto, medio y largo plazo. Gastar menos de lo que se gana.
10. La salud emocional: Es la habilidad de poder controlar las emociones, sentirse cómodos al momento de expresarlas y poder realizarlas apropiadamente.
11. La salud en las virtudes y valores humanos: Analizando continuamente cuánta paciencia, disciplina, responsabilidad, etc. tenemos. Todos los tipos de salud se forjan a partir de acciones y actitudes cotidianas. La formación de costumbres sanas, que después se conviertan en hábitos y posteriormente en virtudes, influirán a practicar los distintos tipos de salud.

12. La salud familiar. Los padres son los responsables de mantener la salud en la familia. Para ello deben estar prevenidos, ante la llegada de los primeros síntomas y obrar en consecuencia. Deberán poner unas normas de actuación, junto a todos los medios a su alcance.
13. La salud física: Es el buen funcionamiento y desarrollo de las distintas partes del cuerpo, de su sistema fisiológico y de sus cinco sentidos, para obtener felicidad, buen ánimo y bienestar. Se soporta la salud física, con la prevención y la asistencia periódica al médico, la toma de las medicinas adecuadas y el seguimiento de regímenes y condiciones de vida.
14. La salud horaria: Los padres deben llevar un sistema de horario conciliador familiar, en la medida que sus obligaciones se lo permitan, para poder participar con el resto de la familia en las diversas actividades planeadas. Es fundamental y primer paso para obtener una buena salud, el intentar mantener el orden, la cantidad y la calidad en el horario para dormir, comer, estudiar, trabajar y descansar.
15. La salud laboral: Es muy importante que las personas que trabajan, estén protegidas por las leyes y sistemas que prevean y eviten los accidentes laborales y sus consecuencias.
16. La salud mental: Está relacionada al buen funcionamiento de los procesos y equilibrios mentales de las personas, para evitar el estrés, las tensiones, la depresión y los conflictos, buscando soluciones a los problemas, teniendo buena actitud y manteniendo la harmonía de la mente. Abarca la memoria, la inteligencia y la voluntad. Para mantener la salud mental y estimular el cerebro, es muy necesario escribir, leer, ver pantallas electrónicas, debatir, conversar, etc.
17. La salud preventiva: Alimentándose correctamente, evitando los excesos en la comida y en la bebida. Huyendo de los vicios y de las drogas. Haciendo el ejercicio físico recomendado por los profesionales. Evitando los hábitos sedentarios. Respetando los horarios de descanso.

18. La salud religiosa: Es el cultivo del espíritu y de la mente, propia y colectiva. Es sentirse bien en la creencia y devoción a Dios como Ser Supremo y a su Iglesia.
19. La salud sexual. Es una situación de bienestar físico, emocional, mental y social, relacionado con la propia persona, la familia y la sociedad. Requiere un enfoque educativo, religioso y social.
20. La salud social: Indica la capacidad para interaccionar efectivamente con los prójimos que le rodean. Depende principalmente de tres factores: El estilo de vida (hábitos personales de descanso, alimentación, trabajo, actividad física, etc.). El medio ambiente y entorno geográfico (Clima, pureza del aire, agua, recursos naturales, etc.). La herencia genética.

La salud es uno de los Derechos Humanos reconocido por la ONU. Los Estados debe garantizarla a todos los ciudadanos, pero también es una obligación de todos, fomentarla y mantenerla.

francisco@micumbre.com

Compatibilidad de estudiar y trabajar durante la universidad.

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Cada vez es más necesario continuar estudiando o formándose, aunque ya se tenga un trabajo o se sea trabajador autónomo. Estamos inmersos en la sociedad del conocimiento y este corre a una gran velocidad. Mucho de lo que se sabe hoy, queda obsoleto al cabo de muy poco tiempo.

Por eso hay una nueva generación de personas Sí-Sí. Sí trabaja, Sí estudia. Compitiendo con la generación de los NI-NI, que Ni trabaja, Ni estudia.

El esfuerzo que hacen los Sí-Sí tiene una dimensión totalmente diferente a la de los que estudian a tiempo completo, o a los que tienen que trabajar para poderse pagar los estudios.

Este artículo se refiere a los hijos, cuyos padres les pagan totalmente sus estudios y sus gastos. Hay otras situaciones en las que a los hijos, si quieren y pueden estudiar, no les queda más remedio que estudiar y trabajar a la vez, en función de sus tiempos, capacidades y posibilidades económicas.

Hay una etapa en la vida de algunos jóvenes, que tiene la oportunidad y el privilegio de poder estudiar a tiempo completo en la universidad. En esta época, que suele durar unos cuatro años, tienen que estar centrados con exclusividad en los estudios.

Los estudiantes deben aprovechar hasta el máximo, sus posibilidades y capacidades de estudios, para sacar el mejor rendimiento escolar, financiero y social, al esfuerzo que hacen los que le pagan la universidad. No valen las distracciones con otras actividades, por muy buenas que sean, a no ser que sean un complemento directo o indirecto, de los estudios que se están haciendo o de la profesión que se quiera practicar.

Hay padres que deciden pagar los estudios y gastos personales de los hijos, durante todo el periodo universitario. (Matrícula, libros, manutención, ropa, automóvil, teléfono, diversiones, viajes de vacaciones, etc.) Solamente les piden, que saquen buen provecho a los estudios y quede reflejado en buenas calificaciones.

Otros padres no condicionan la calidad de las calificaciones, a la continuidad de los pagos de la universidad y de sus gastos personales, incluso aunque estudien poco y suspendan, les siguen financiando los estudios. Esa es su decisión y ellos sabrán el mensaje que están mandado a sus hijos, sobre la educación del esfuerzo, de la pereza, de la responsabilidad y de la influenza. (Sobreprotección consentida).

También hay padres más exigentes, que condicionan el pago de todos los gastos, a una determinada calificación escolar. Situación que suele llegar, dependiendo del esfuerzo que hacen los hijos para aprovechar el sacrificio económico, realizado por los padres.

Una solución intermedia suele ser, que los hijos para poder estudiar, puedan o no pagárselo los padres, soliciten un crédito personal, de los que ofrece el Gobierno. Este crédito tiene que ser devuelto, cuando se terminan los estudios, y entonces los padres pueden ayudar a pagarlo a los hijos, en función de las circunstancias y el esfuerzo que hayan hecho los hijos.

Lo que no debe ser, es que los padres sean los únicos que se sacrifiquen, máxime cuando hay otros hermanos, o el dinero sale de los ahorros de los padres, guardados para cuando llegue su jubilación.

Los distintos escenarios de pago de estudios y gastos, producen situaciones muy diferentes, en relación con los horarios de asistencia a las aulas y el de los consiguientes trabajos, fuera del ámbito universitario, así como el tipo de vida que quieran llevar los alumnos. La universidad no debería ser un crucero de placer, durante cuatro años. Es una etapa muy importante, en la formación de los hijos.

1. ¿Es bueno que los estudiantes trabajen también, mientras están en la universidad? En principio no es bueno, ya que suele ser incompatible con los objetivos propuestos, de conseguir buenas calificaciones que sirvan para mejora el presente y el futuro profesional.
2. ¿Son rentables financieramente los trabajos que suelen obtener los estudiantes durante el curso escolar? No suelen ser rentables, pues la hora de un estudiante, cuesta demasiado a la familia o a él, como para venderla a precio de dependiente de tienda.
3. ¿Hay mitos en algunas familias o sociedades, sobre el trabajar mientras se estudia en la universidad? Hay muchos mitos, sobre lo que aporta el trabajo a esos estudiantes, para cuando llegue el momento de comenzar la vida profesional. Las virtudes y valores humanos, que se han debido de aprender en la educación familiar, no se pueden aprender en unos trabajos, que incompatibilicen las virtudes y valores humanos sobre el estudio.
4. ¿Deben trabajar los alumnos, para conseguir dinero y cubrir sus gastos o caprichos personales? Existe el peligro, ya probado en muchos jóvenes, que se obsesionan por hacer trabajos complementarios, que les distraen su tiempo y su mente, argumentando que así aprenden a administrar sus propios ingresos. Pero esto les puede hacer abandonar o dejar de perseguir las buenas calificaciones, al sentirse más atraídos por la novedad y por el ruido mental, que les produce una nueva actividad.
5. ¿Aportan algo lo trabajos no necesarios, mientras se está estudiando? Esas posibles ventajas, deben ser analizadas con profundidad, y no dejarse llevar por causas ajenas a la situación presente y futura, pues es muy tentador ganar algún dinero con el trabajo, a costa del tiempo y esfuerzo, que deberían dedicar a los estudios, para utilizar ese dinero en la compra de caprichos.
6. ¿Qué tipo de trabajos pudieran ser compatibles con los estudios? Los trabajos, principalmente de voluntariado, en el que puedan aprender cosas relacionadas con sus estudios o posibles profesiones. Mejorar su currículum. Por ejemplo: Si estudian arquitectura, ir de voluntario a ayudar a los arquitectos de las ONG, que hacen casas gratuitas para las familias más desfavorecidas. Si estudian abogacía, ir de voluntario a las ONG que se dedican a llevar casos de los que no pueden pagar los servicios de un abogado, etc.
7. ¿Hay excepciones para trabajar, cuando se está en la edad de los estudios universitarios?
A) Si no tiene dinero para poder vivir o para seguir los estudios.
B) Si saca 10 puntos en todas las asignaturas obligatorias y en las opcionales que podría estudiar, para acrecentar sus posibilidades profesionales.
C) Si es un trabajo o actividad (voluntaria o remunerada) propia de sus estudios, que pudiera servir para mejorar su currículum, frente a su futura profesión.
D) Si ha sacado muy buenas notas, quieren buscar un trabajo, que libere a sus padres de los costos de los estudios.
E) Si cuando a pesar de sacar buenas notas, quieren saber el esfuerzo económico que hay que hacer, para poder estudiar.
8. ¿Deben los padres y los hijos debatir sobre cuáles son las razones, las ventajas e inconvenientes, por las que afirman o niegan el trabajo, durante la edad de los estudios? Es imprescindible que todos los miembros de la familia, participen en esos debates, para que las cosas queden bien claras, por ambas partes, para el presente y el futuro. Teniendo en cuenta, que puede haber otros hermanos con situaciones diferentes, las economías familiares, las capacidades intelectuales, físicas, etc.

Preguntas y respuestas necesarias, para empezar el debate entre padres e hijos, sobre la posibilidad de trabajar durante el periodo universitario.

· 10 Respuestas de los hijos sobre qué es lo que harían, con el dinero ganado en los trabajos que realicen.
· 10 Respuestas de los hijos que indiquen para qué, por qué, cuándo, dónde y en qué quieren trabajar, aunque tuviera pagados los estudios, la manutención y todos los gastos.
· 10 Respuestas de los padres que soporten los motivos, por los que no quieren que sus hijos trabajen.
· 10 Respuestas de los padres sobre el tipo de trabajo, que permitirían que realizaran sus hijos.

Aunque sea un tema difícil, es necesario que todos estén de acuerdo, en lo que hay que hacer. El debate debe ser para convencer, no para vencer.

francisco@micumbre.com

¿Cómo entender a los jóvenes de hoy?

El autor expone que actualmente la juventud es más dispersa, menos tolerante a la frustración, más enfocada al placer inmediato, menos tendiente al compromiso, por lo tanto, a menudo adolece de la necesaria estabilidad de ánimo y de congruencia en su actuar. Se trata de una generación de jóvenes –desde luego no todos- imbuida de lleno en una sociedad consumista, materialista, hedonista y menos preparada para reflexionar sobre temas trascendentes de la existencia humana porque no reportan un beneficio inmediato.

Fernández Palacio afirma que nos encontramos con jóvenes excesivamente comunicados con los demás y en su entorno -en su país o en el extranjero-, pero que paradójicamente sufren de soledad, hastío y vacío existencial. Se engañan fácilmente con la abundancia de información de la internet o las amistades “cibernéticas” creadas a partir de las redes sociales. Pero todo ello resulta superficial, efímero y descartable.

En consecuencia, se impone que los padres, además de pedir a sus hijos un satisfactorio desempeño académico, se animen también a ponerles límites en el uso de las modernas tecnologías; evitar caer en una educación permisiva que todo lo acepta o lo tolera, sin reflexionar en las consecuencias; enseñarles a seleccionar bien a sus amistades; estar atentos a los lugares de diversión a los que asisten; que aprendan a beber con moderación; que tengan criterios claros sobre la sexualidad y cuidar de que no caigan en la esclavitud de las drogas, pero todo ello dentro de un clima de libertad responsable (1).

En la educación de los jóvenes, un punto de partida es la personalización para que resulte verdaderamente eficaz y duradera. Solamente de persona a persona, de corazón a corazón es cuando se logran cambios definitivos y permanentes tanto en el educando como en el educador.

La persona humana es única e irrepetible, por ello no existen fórmulas generales o vagas para la formación de los jóvenes. Hay que atender las necesidades de cada uno; impulsar sus virtudes y cualidades; animarles a corregir sus deficiencias. De allí la importancia de saber escuchar y tener paciencia en el proceso educativo.

El autor presenta útiles casos prácticos e interesantes sugerencias acerca de la orientación familiar para los padres y educadores. Concluye que el mejor camino para educar es convivir con los hijos; interesarse por sus grandes o pequeños asuntos; tratar de pensar y sentir lo que ellos piensan y perciben con la finalidad de llegar a ser unos padres cordiales, afectuosos y cercanos.

(1) Fernández Palacio, José María, Cómo entender a los jóvenes de hoy: sus problemas, sus motivos y su educación. Editorial Minos III Milenio, México, 2015. 87 páginas.

Bullying: Tolerancia Cero. 23 Pasos efectivos, probados con éxito en centros escolares

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Un Plan de Choque de 23 Pasos, ya probado, sencillo y eficaz, que de forma preventiva, correctora y educativa, aborda el problema en todas sus dimensiones y que ha conseguido terminar con el Bullying, en muchos centros escolares públicos y privados.

Estos 23 pasos, ofrecen la verdadera dimensión de la prevención y las soluciones del problema. Las viejas recetas de reñir, amenazar y castigar a los alumnos, con despidos de las aulas, se han empleado siempre después de los hechos. Ahora como prevención, hay que explicar bien la realidad compleja del conflicto y atajarlo, antes de que ocurra.

El Plan se centra en los acosadores, las víctimas, los testigos, los jaleadores, los incitadores, pero se extiende a todos los alumnos, padres, profesores, personal docente, policía, etc. El plan establece mecanismos, estrategias y acciones, para prevenir e intervenir en situaciones de conflicto, que puedan ser susceptibles de convertirse en Bullying. Este plan es para que nadie mire a otro lado y diga: Esto a mí no me concierne.

1. Aconsejar muy claramente a los padres, lo que deben hacer y lo que no deben hacer, cuando uno de sus hijos sea la víctima, el acosador, el testigo activo o pasivo de algún caso de Bullying. Los padres se pueden enterar de lo que sucede, por los signos externos de los hijos, por las conversaciones sutiles que se puede tener con ellos y con lo que ven u oyen, a la salida y entrada del centro, incluso investigando las redes sociales de los hijos.

2. Advertir que mirar para otro lado, mientras se produce el Bullying, supone asumir la responsabilidad de los hechos, al no intentar evitar el que se produzca. Incluyendo a los que incitan, jalean o instigan a otros a hacerlo, y a los relacionados por acción u omisión.

3. Analizar los perfiles personales de cada uno de los actores, que intervienen en el Bullying: Las victimas más frecuentes, los que lo realizan, los que les apoyan, los que miran para otro lado, los testigos que no testifican, cuando se les pide. Así sabrán los alumnos que ya están localizados y definidos. Haciéndoles saber que sus actuaciones, siempre dejan huellas, aunque a ellos les parezcan que son invisibles, recordándoles que tienen puestos encima, los ojos de los profesores y de toda la comunidad escolar, para prevenir, evitar y proteger.

4. Asegurar al o a los agresores y testigos, que tienen también la oportunidad de exponer sin presiones, ni desviaciones, las razones por las que actuaron, exponiéndoles la responsabilidad adquirida por sus acciones.

5. Calcular el costo escolar del número de horas, que tienen que dedicar los profesores, para intentar resolver los casos de Bullying y las pérdidas de horarios de enseñanza, que han supuesto para el resto de los alumnos. Añadiendo las indemnizaciones económicas, que haya tenido que pagar el sistema escolar.

6. Definir el derecho de los acosados, a elegir los compañeros y profesores que pudieran ayudarles con su apoyo, compañía y consejo, a salir de la situación que tienen.

7. Dejar bien claro a los agresores y testigos, que tienen que responder uno a uno, no en grupo, cuáles son sus planes de arrepentimiento y propósito, para que no vuelvan a ser partícipes en ningún nuevo caso de Bullying.

8. Demostrar cómo el acosador, si no tiene el soporte y respaldo de otros, se encontrará aislado y se no se atreverá a hacerlo, incluso por cobardía y miedo a las consecuencias, que para él pudiera suponer, si se tiene que encarar solo y no en grupo, con la posible víctima.

9. Difundir ampliamente una buena información de choque, que aborde el problema en su total dimensión, adaptada a las edades y circunstancias de los alumnos, para inculcarles las responsabilidades que cada uno puede llegar a tener, en la prevención, realización activa o pasiva, en las consecuencias y en el acompañamiento a las víctimas y agresores del Bullying.

10. Encontrar cuáles son, los principales motivos para que originan el Bullying: Racismo, xenofobia, discriminación sexual, origen, religión, condición económica diferente, opiniones, signos externos, discapacidades físicas o mentales, no querer participar en determinadas actuaciones, colopatía, aporofobia (miedo a la pobreza), burla por el físico, exclusión por la forma de vestir, excesiva intolerancia, abuso de la fuerza, etc.

11. Exponer tabulados y bien visibles, las cifras y datos de todos los casos ocurridos, los personajes involucrados, las consecuencias, la intensidad, etc., aunque estén ocultos los nombres. Esto permitirá comprobar los avances que el centro escolar realiza y cuáles son las desviaciones positivas o negativas de los hechos.

12. Garantizar que las víctimas, individuales o colectivas, incluso en el anonimato, siempre se sentirán escuchadas, respaldadas y apoyadas.

13. Hacer comprender, el sufrimiento producido a las personas que sufre el Bullying y sus consecuencias o secuelas posteriores, algunas de ellas irreversibles, que van a tener al intentar rehacer su vida normal.

14. Implantar una política de libertad de expresión, aceptando denuncias anónimas, incluso a través de un buzón virtual o físico, siempre hechas con pruebas fehacientes, libertad, respeto y responsabilidad.

15. Insistir en cómo el comportamiento positivo de cada persona, puede ayudar a revertir la lacra escolar del Bullying, no apoyando a los que lo practican, ni a los que lo consienten, activa o pasivamente y protegiendo y defendiendo, a los que lo están sufriendo.

16. Localizar donde han ocurrido principalmente: En los descansos escolares, a la entrada o a la salida del centro, en las redes sociales, en la vida social privada, etc.

17. Mostrar las estadísticas en ese centro escolar, de cuáles son los principales conceptos de Bullying. Cuantas veces se realizan, en dónde, cuándo, contra quién, por qué, por quiénes, etc. Clasificando: Agresiones físicas, agresiones psicológicas, ciber Bullying, chivatazos, insultos, amenazas, vejaciones, aislamientos forzados de los grupos, en la selección de equipos de deporte, estudios, actividades, amistades, etc.

18. Poner énfasis en la penalización social y moral que tendrá, cada uno de los que han realizado el Bullying, mas todas las personas relacionadas, junto a los que habiéndolo podido evitar, no lo hicieron y ni tan siquiera lo intentaron.

19. Procurar que haya una declaración personal y pública, de los compromisos adquiridos por los acosadores y testigos que no colaboraron para evitar el Bullying, y un seguimiento, también público, de lo acordado.

20. Proponer a los alumnos la firma voluntaria de un contrato simbólico, comprometiéndose bajo su honor, al buen comportamiento frente al Bullying.

21. Publicar una declaración sobre la “Tolerancia Cero contra el Bullying”, consensuada por todos y obligada para los alumnos, profesores y padres de familia. Servirá como “Carta Magna” de lo que hay que hacer y de lo que no hay que hacer, para erradicar esa epidemia escolar que afecta a todos.

22. Realizar la constitución de un grupo de trabajo, compuesto por tres profesores, más los expertos que cada ocasión se necesite, para evaluar por separado, todos los casos de Bullying.

23. Recordar muy claramente, por parte de los expertos de la policía local, las consecuencias económicas, penales y sociales que puedan tener los alumnos y sus padres, si cometen algún delito relacionado con el Bullying.

Cuando el centro escolar implanta y pone en marcha correctamente, este plan de educación, prevención, intervención, y erradicación del Bullying, orgullosamente puede cincelar en piedra, en el frontispicio de su puerta “Aquí, tolerancia cero ante el Bullying”. Esto es una advertencia para propios y extraños, ante la inquietud social actual.

· El objetivo: Crear una comunidad de ciudadanos proactivos que fomente: La educación, la prevención, la detección, la comunicación, las soluciones y la corrección de las situaciones de Bullying. Involucrando a los alumnos, a sus padres, a los maestros, a los administradores, etc., hasta que impregne sus relaciones familiares, escolares y sociales.

· El lema: Las tres aes (A.A.A.). Aceptar las diferencias. Aprender a convivir. Ayudar a negociar.

· La misión: Fomentar una cultura de la convivencia, el respeto, y el valor de cada persona, promoviendo la formación integral y el compromiso de todos los involucrados, ante la búsqueda de soluciones, que promuevan el bien y erradiquen el mal, promoviendo el concepto de comunidad escolar, dentro y fuera del centro de enseñanza.

· La visión: Crear una Marca de Calidad Normalizada, que sirva de ejemplo y solución, a otras comunidades educativas.

Si conoce algún paso efectivo adicional, no dude en enviármelo, pues podría ayudar a ponerlo en práctica, en algún centro escolar.

francisco@micumbre.com

La epidemia del absentismo escolar

El absentismo escolar es una epidemia silenciosa y crónica, que se convierte en el suicidio, llamado fracaso escolar, en el germen del abandono escolar, en el freno para ir a la universidad y en el futuro infierno escolar. Es la efímera alegría del ignorante.

El absentismo escolar, es el principal problema que tiene la policía con los estudiantes adolescentes. Para la policía el mundo delincuencial de los adolescentes, nace casi siempre a través del absentismo escolar, pues es el inicio, la continuidad y el soporte en el que se asientan todos sus graves problemas, los cuales pueden marcar, para siempre, el futuro de los estudiantes adolescentes.

Según la policía, el absentismo es peligroso y grave, pues marca su iniciación, a la distribución y consumo de alcohol, tabaco, drogas, los asaltos a personas y viviendas, el robo de automóviles, los embarazo entre adolescentes, el Bullying, las peleas, la formación de pandillas de delincuencia organizada, (gangas), el abandono escolar definitivo, etc.

Todas las escuelas tienen que tener en cuenta, el famoso triángulo equilátero e inseparable, de la coordinación entre padres, maestros y alumnos, manteniendo una buena relación y ausencia de antagonismo. Por eso en todas las escuelas debería haber un Contrato de Indicación de Riesgo de Absentismo Escolar (CIRAE) que fuera vinculante, para los padres, alumnos y profesores, donde se recogieran las normas que deben seguir para evitar, corregir y erradicar el absentismo escolar y sus consecuencias.

El absentismo escolar está en contra, de las leyes que marcan la obligatoriedad de la enseñanza escolar. En las escuelas hay o debería haber un protocolo de actuación, ante el grave problema del absentismo escolar, para detectarlo, analizarlo, corregirlo y evitarlo, donde se definieran las obligaciones y responsabilidades de los padres, los alumnos y los maestros. La escuela no es una guardería, donde si no se va, no pasa nada. La escuela, además de ser un derecho, está para cumplir con las leyes sobre la enseñanza obligatoria.

Una vez detectado cada caso, se debería realizar un seguimiento, marcando las estrategias necesarias, para conseguir que los alumnos recuperen la disciplina y los hábitos, que tienen que tener durante la escolarización. Los padres deben ser conscientes de sus responsabilidades y las consecuencias que tendrán, en el desarrollo personal, educativo y social, presente y futuro de sus hijos.

Diferencias en el absentismo escolar voluntario: Cada uno de estos dos grandes conceptos de absentismo, tiene un tratamiento diferente, por parte de todas las personas implicadas, aunque la sociedad acepte la inmadurez, a gran escala, que origina el absentismo, como algo natural.

1. Cuando los niños pequeños no van a clase, porque sus padres no les llevan, debido a que no quieren o porque no pueden llevarlos. Esas ausencias a clase, van creando una sensación en los niños, de que no es importante el ir o no ir a clase, máxime si oyen algunos comentarios a los padres, quitando relevancia a la asistencia a clase, como la de que todavía son pequeños y eso no influirá en su futuro. Lo cual pueden estarles creando un hábito difícil de modificar, que repercutirá posteriormente en toda su vida escolar.
2. Cuando los adolescentes no van a clase, porque no quieren o porque sus padres lo consienten, alegando infinidad de disculpas o justificaciones injustificables, sin importarles las consecuencias que se producen a corto y largo plazo.

No se considera absentismo, cuando el alumno está enfermo o cuando por razones importantes, no tiene quien le lleve a la escuela. El absentismo es cuando frecuente, voluntaria, injustificada y sistemáticamente, el alumno no asiste a la clase o la abandona en horario escolar. Cada distrito escolar tiene definidas las condiciones, para la denominación del absentismo escolar.

Los padres deben conocer las estadísticas de las abstenciones de su centro escolar: Por edades, sexos, grupos, fechas, al principio o en medio del horario escolar, los desertores escolares, la desescolarización, el fracasado que no vuelve al curso siguiente, etc. Así podrán estar más atentos y vigilar mejor, qué es lo que hacen los hijos durante su absentismo y ver su comparación, con el grupo social al que pertenece, cada una de las familias.

Los padres y maestros, tienen que combatir lo que esté fuera de la escuela, que provoque o anime al absentismo. Si nada cambia en el exterior de la escuela y en el interior de la familia, nada cambiará en el aumento del absentismo.

El absentismo escolar se acentúa, cuando existen problemas en la familia: Divorcio, violencia física o mental, graves problemas económicos, poca o ninguna involucración de los padres en la escuela, enfrentamiento a la autoridad de los maestros, falta de exigencia de las tareas escolares encomendadas por los maestros, etc.

El absentismo escolar crece, cuando los maestros no ejercen su autoridad, cuando permiten un ambiente escolar hostil, hacia determinados grupos de alumnos, cuando existe una gran permisividad en la escuela, al no acatar los alumnos, los correspondientes reglamentos sobre orden, disciplina y convivencia.

El absentismo escolar, además de disminuir la habilidad del estudiante de aprender, al perder el ritmo del estudio, le impide también estar al tanto de lo que enseñan los maestros y le hace perder el interés en la escuela, porque no lo puede seguir, lo que da como resultado, unas bajas calificaciones y la entrada en el circulo vicioso de: No apruebo porque no sé, y no sé porque no asisto a clase. Resultando que cada día, se quede un paso atrás con respecto a su grupo, y pueda ser marginado por su falta de conocimiento.

El absentismo escolar origina también, efectos negativos en la escuela, ya que distorsiona el ritmo fluido y normal del aprendizaje, de los alumnos y el de los maestros, al tener que volver a explicar los temas, con una pérdida irreparable del tiempo en el aula.

El absentismo escolar entre los adolescentes, crea unas costumbres o hábitos muy difíciles de eliminar, para cuando entran en la vida universitaria, donde no es obligaría la asistencia a las clases. Tampoco cuando comienzan en el mundo laboral, donde los empresarios no toleran el absentismo laboral, a no ser que sea muy justificado y esporádico.

El absentismo escolar es un indicador muy importante, en las causas del riesgo del fracaso y deserción escolar. Por eso, desde los primeros años de escolarización, son clave los programas de prevención, en la escuela y en la familia, para que los padres y los alumnos, vayan adquiriendo las virtudes y valores humanos de la responsabilidad, la puntualidad, la disciplina, el orden, etc.

11 Factores asociados a la deserción escolar:

1. Factores de adaptación: Entre el absentismo de los alumnos y el esfuerzo que tiene que hacer la escuela, para convencerles que lo eliminen. Siempre a través de la persuasión, como servicio y no como daño.
2. Factores de injusticia: Al querer las escuelas tratar con igualdad, a quienes son desiguales, debido a su problema de absentismo. La igualdad es injusta si se hace por ley, sobre todo tratándose de la educación del alumno.
3. Factores de la dictadura de la corrección política, que permite que los alumnos desertores hagan lo que quieran, aduciendo que es parte de sus derechos, aunque eso les haga convertirse en sistemáticos perdedores.
4. Factores de objeción de conciencia: Los padres que no quieren que sus hijos se escolaricen, en el obligatorio monopolio de la enseñanza del gobierno, pero no tienen otra opción, aunque algunos propugnen “el absentismo sin barreras”.
5. Factores de salud: Problemas de salud o discapacidad del alumno. Discapacidad o muerte de uno de los padres. Tareas del hogar por tener que atender a otros familiares. Embarazo precoz. Presencia de alcohólicos o drogadictos en la familia.
6. Factores económicos: Precaria condición económica de los padres. Inestabilidad en el trabajo de los padres. Trabajo obligatorio del estudiante.
7. Factores familiares: Desintegración familiar. Poco nivel educativo de los padres. Falta de autoridad. Problemas de conducta familiar y social. Familias monoparentales.
8. Factores pedagógicos: Repetición escolar. Bajo nivel de posibilidad de aprendizaje. Falta de motivación e interés.
9. Factores raciales: Al estar presente en la escuela, el consentimiento de la xenofobia y del racismo.
10. Factores sociales: Problemas con la justicia o la policía. Integración en pandillas. Consumo de alcohol o drogas. Malos ejemplos de amigos, vecinos o familiares.
11. Factores tecnológicos: Cuando las escuelas avanzan en las nuevas tecnologías, los alumnos que no han sido preparados para asimilar este progreso, eligen por miedo el absentismo, para no enfrentarse a lo desconocido.

Con el absentismo escolar, la sociedad desperdicia una parte del enorme costo que supone la enseñanza pública, pagada entre todos los contribuyentes, pues hace a la persona y a la nación, menos competitiva. Es otra de las causas del empobrecimiento colectivo, de la pérdida de calidad de vida, de la disminución de las oportunidades de trabajo, de peores salarios y de mayor desempleo, máxime en el grupo social, donde se produce la mayor abstención. La abstención escolar es la fábrica de la pobreza.

Para combatir el absentismo escolar, hace falta mucho coraje de los padres, maestros y alumnos. Las tentaciones del absentismo, son muy grandes para algunos alumnos y están ahí, llamando a gritos a todos. A unos para que lo hagan y a otros para que lo ignoren y no lo combatan.

Los protocolos de actuación de los centros escolares tienen que estar participados por los maestros, los padres y los alumnos, y diseñados para la prevención, sensibilización y la puesta en marcha de estrategias genéricas y específicas, para determinados colectivos, proclives estadísticamente al absentismo y a la deserción escolar, de forma que les ayuden, a que vuelvan a cumplir con la obligatoriedad de la asistencia escolar.

El eje de estos protocolos debe ser la “Tolerancia Cero”, acompañado de un detallado y bien explicado sistema, de las consecuencias familiares y escolares, que tendrán relacionadas con el absentismo.

Los padres tienen que ser muy conscientes, de la importancia que tiene el sistema educativo y sus normas de comportamiento, en el desarrollo presente y futuro de sus hijos, dándole mucha importancia al absentismo escolar.

15 Puntos negros del absentismo escolar:
1. Actitud nefasta de la familia, al ser favorecedora o permisiva al absentismo: Padres desafiantes o que rechazan el sistema educativo, incumplidores de sus propias obligaciones, despreocupados ante el presente y futuro de sus hijos, demasiado protectores de los hijos, etc.
2. Ambiente de marginación social. (Racismo, xenofobia, discriminación económica, diferencias físicas, separación por cómo se visten, actúan o lucen diferentes).
3. Ausencia de estimulación escolar por parte del centro escolar.
4. Deterioro de la motivación de aprender, tanto de los hijos, como de los padres.
5. Existencia de antecedentes de severo absentismo escolar en hermanos, familiares, vecinos y grupo social al que pertenece.
6. Falta de consecuencias familiares y escolares, por las abstenciones producidas.
7. Familias en las que se observa, la falta de capacidad para organizarse y establecer responsabilidades en sus hijos.
8. Familias monoparentales, de homosexuales, de lesbianas, desestructuradas o violentas, donde existen más probabilidades del absentismo escolar, por lo que necesitarán recibir mucha ayuda del centro escolar y de la sociedad, para ayudarles a solucionar este grave problema.
9. Mala clasificación de la población, del alto riesgo de algunos alumnos, que presentan o hacen sospechar, los indicadores o circunstancias de la alarma social, relacionada con el riesgo del absentismo.
10. Miedo real o supuesto al Bullying.
11. Necesidades educativas especiales sin valorar.
12. Nivel de rendimiento del alumno, notablemente inferior a su edad-curso.
13. Padres desmotivados con la educación escolar, y pesimistas sobre la posibilidad de crecimiento social, que ofrece la educación.
14. Padres o hijos hipocondriacos, que siempre creen que están tan enfermos, que no pueden ir a la escuela. Con la excepción, de cuando hay que evitar el peligro de contagio a otros alumnos.
15. Poca atención y falta de soluciones, para los alumnos superdotados, que se aburren, no prestan atención y distraen a otros, confundiéndolos con los alumnos díscolos, revoltosos, desobedientes o discapacitados.

La enseñanza obligatoria de la Ideología de Género, impuesta a todos los alumnos por las leyes impulsadas por las organizaciones LGTB, es uno de los conceptos, que fomentan la auto justificación de los padres hacia el absentismo, ya que provoca un ataque a la familia, para quienes no comparten esas leyes, además de verse privados de su libertad de pensar y opinar.

La escuela no debe ser una jaula obligatoria donde con ideologías contrarias a la Ley Natural, se domestique a los alumnos. La escuela debe tener una buena motivación argumentada, más un buen método pedagógico que esté estudiado para todos y cada uno de los grupos sociales y sus circunstancias. No puede ser tabla rasa para todos los alumnos, pues ella misma origina el absentismo.

Pasa lo que pasa, porque el ciudadano pasa, de lo que pasa en su país.

francisco@micumbre.com

¿Por qué mis hijos hacen mal uso de su libertad?

En las familias actuales observamos el fenómeno de que bastantes padres tienen serias dudas de hasta dónde deben de exigir a sus hijos, sean niños o adolescentes. Algunos delegan esa responsabilidad en los profesores de escuela, en el personal de servicio de la casa; otros se encojen de hombros y simplemente se excusan, diciendo: “Me rindo, yo ya me cansé”; “Es por demás, yo ya soy de otra generación”; “Ya les he dicho lo que deben de hacer, pero no me hacen caso”…

La Maestra en Ciencias de la Familia, Alejandra Diener, ha publicado recientemente su tercer libro, titulado: “Mi hijo no tiene límites…¿Seré yo quien no los tiene?”(1) en el que formula estos interesantes planteamientos: “¿Quién eres? ¿Ya lo sabes? ¿Qué quieres? ¿Sabes qué son los límites? ¿Estás dispuesto a vivirlos en tu vida para poder enseñárselos a tus hijos? ¿Qué estilo educativo tienes en tu casa? ¿Eres tan honesto que aceptarías que quién no tienes límites eres tú?”

El punto de partida de la autora del conocido libro “El Monstruo de la Comodidad”, se inicia al afirmar que la formación comienza por los padres mismos. Son ellos los primeros que deben enseñar a sus hijos con su propio ejemplo; son ellos los que deben de luchar por crecer en virtudes y limar sus defectos.

Explica esta especialista que su obra es producto de numerosas sesiones interactivas que ha tenido con padres de familia en las que le han transmitido las dificultades y problemas a los que se enfrentan cotidianamente con la formación dentro de su hogar. Esos testimonios y vivencias le han servido para la elaboración de este interesante libro.

Sostiene que actualmente existe miedo e inseguridad en muchos padres para exigirles a sus hijos por temor a herir o a causar un disgusto. Añade que en la labor formativa se deben señalar los límites claros en el camino. ¿Para qué? Para enseñarles a tomar buenas decisiones; moldear sus caracteres; templar su fortaleza; forjarles buenos hábitos y un criterio que posteriormente les sirva para saber elegir lo mejor y lo más adecuado para el bien de ellos mismos.

“Si comprendemos que la libertad -sostiene la autora- consiste en el desarrollo de las capacidades del ser humano para ponerlos al servicio de la comunidad, heredaremos una sociedad mucho mejor”. Y comenta que hay que amar mucho a los hijos, pero aunque suponga esfuerzo y continua dedicación, ellos deben de aprender a conducirse por las vías que los lleven a objetivos seguros y metas acertadas.

Alejandra Diener posee una prosa amena y didáctica, acompañada de abundantes citas bibliográficas para fundamentar sus argumentos científicos. Sin duda, esta obra es una valiosa aportación en la orientación familiar que deben implementar los padres de familia.

(1) Diener, Alejandra, Mi hijo no tiene límites… ¿Seré yo quien no los tiene?, Editorial Porrúa, México, 2016.

Huir de los amigos que abusan o manipulan a los amigos.

El artículo puede adecuarse a los problemas con los noviazgos, con los parientes, con los compañeros de trabajo, con los vecinos, etcétera.

¿Qué hacer cuando el hasta ahora amigo, va convirtiendo su carácter, cada día más y más, en gravemente incompatible conmigo? Esa incompatibilidad se refleja en que su conversación produce tanto malestar, que pudiera llegar a producir importantes consecuencias físicas y mentales.

Lo ideal es hacerle ver esas graves incompatibilidades de caracteres, para intentar mantener la relación de amistad. Pero si a pesar de las observaciones que se le hacen, opta por no cambiar y persiste en su actitud, no queda más remedio que huir de él, para evitar males mayores. Aunque ese alejamiento pueda suponer un dolor para el que huye, y una rebeldía para el amigo que siente el abandono. Hay que evitar que aparezca “el síndrome de esclavizar a los amigos” para después dominarlos.

Hay que estar prevenidos, para que cuando vayan apareciendo los primeros síntomas de una grave incompatibilidad de caracteres, poder diagnosticarla con rapidez y aplicar el mejor de los tratamientos, que suele ser el alejarse del amigo, sin meter ruido y sin sentir ninguna responsabilidad por la decisión unilateral tomada.

Hay amigos que abusan de sus propios amigos, pidiéndoles subrepticia e incesantemente, que demuestren su sumisión con los que les manipulan. Engañan a los amigos haciéndose los necesitados, para así recrearse en sus ilimitadas capacidades y formas de abuso.

Huir es la mejor opción, mucho mejor que dejarse llevar por la tentación de enfrentarse al amigo incompatible, puesto que si se le confronta, siempre se saldrá perdiendo. Huir sin rencor, sin acritud, sin deseo de revanchismo, etc. Huir por salud física, por salud mental, por prevención hacia males mayores, por mejorar emocionalmente, etc. Lo mismo que se huye de otras tentaciones que el mundo ofrece y que son trampas, para caer en determinadas redes. Huir de esas redes es la mejor solución.

Para los amigos abusadores, el verdadero crimen del que huye, sin dar nuevas o repetidas explicaciones, es que haya rechazado “la tolerancia hacia lo políticamente correcto”, que él cree que practica. Ahora, la llamada “moderna tolerancia”, se supone que es tener que aceptar cualquier acción, creencia, estilo de vida, agenda social y persona, por el simple motivo de que los hechos o pensamientos, los hayan declarado a los cuatro vientos.

Amigo que huye, puente de plata. Poner tierra por medio, sin esperar a que el otro reaccione. Es una solución que suele ser muy criticada, pero que funciona. No responder al teléfono, ni a las cartas, ni a los correos, ni a los intervenciones de terceros. No ir a los mismos sitios donde se iba antes, etc. Cuesta mucho, pero es el precio que hay que pagar por evitar y alejarse de los amigos que abusaban. Huir es una buena estrategia, para no tener que esperar, a que se produzcan las ofensas de los amigos abusadores y después, tener que discutirlas, aceptarlas o sufrirlas.

Después de la huida, decirle que no siga insistiendo, tampoco funciona, pues no se va a perder ese “chollo” que tiene de dominio del otro. Entonces suelen empezar los porqués, los “a mí no se me hace ésto”, “con la amistad que tenemos”, “te necesito, no me abandones”, “tu educación, conciencia y moral, te lo echarán en tu contra para siempre”, “qué van a pensar de mí y de ti los amigos comunes” etc.

Si voluntariamente todos los días se come pescado, comprobando que cada día se perjudica más la salud, la decisión correcta, sería la de cortar por lo sano y no volver a comerlo más. Incluso debería dejar a los peces libres, que hagan su propia vida en el agua y no intentar sacarlos de allí.

Algunos abusadores se comportan como las serpientes: A sus posibles víctimas, primero les enamoran, engatusan o hipnotizan, con su labia y gestos desmedidos, casi siempre contándoles sus penas. Después las apresan, enroscándose en ellas y las aprietan, hasta que las asfixian emocionalmente. Luego las engullen y las destruyen.

Luego llega la fase de los intermediarios, con buena voluntad para interceder. Se les debe escuchar con educación, pero manteniéndose firme en la decisión tomada. Otras veces esos intermediarios, suelen pretender conseguir información, para llevársela al amigo abusador y darle nuevas armas para seguir presionando.

Quien sabe perdonar es más feliz, pero en muchas ocasiones, no es un problema de perdonar o no, pues a lo mejor no hay nada que perdonar, porque es un problema de supervivencia mental o física, ante el acoso del amigo abusador. Los amigos abusadores, suelen creer que todos les tienen que perdonar la forma en la que ellos se comportan.

Es muy difícil “salirse de rositas” de una relación con un amigo abusador o manipulador, pues este no permite que se le escape su víctima. Después de años manipulándolo y viendo, que a pesar de los abusos, la victima continua y vuelve y vuelve, por una mal entendida caridad, por un mal entendido amor al prójimo, porque le ha tendido bien las redes, por debilidad humana, por pena, por costumbre, por “el qué dirán”, por masoquismo, por no hacer sufrir al otro, por bonhomía, etc.

Hay amigos que están amarrados a otros, porque no se atreven a dejarlos, aunque no hayan caído todavía en las redes amistosas, de las que no pueden escapar. Se acuerdan de lo que quieren fuertemente olvidar, y se olvidan de lo que deberían recordar.

Algunas personas descargan sus penas privadas, no siempre verdaderas, en los amigos más íntimos y luego les critican a estos, por los consejos recibidos. Los consideran como ofensas personales y ya no quieren seguir teniendo esa amistad, que creen ellos les puede recordar, lo que han contado de sí mismos. Esos consejos, discrepancias, o incompatibilidades, las suelen convertir en envidias y rencores.

Abusar de los amigos es una crueldad tan fuerte, como el Bullying escolar o laboral. Abusan porque saben que el abusado, por caridad o por pena no se quiere defender, no puede huir y tiene que asumir y sufrir, las consecuencias de ese abuso, aunque se refleje en un uso excesivo, injusto, deshonesto o indebido de la persona, con gran bondad o menor experiencia, fuerza o poder.

Un problema grave en las relaciones amistosas, es la gigantesca burbuja de corrección política, que asfixia la amistad sincera. No hay nada peor, que las malas intenciones, que nacen soportadas en el abuso a los amigos. Los verdaderos amigos, no se imaginan que otro amigo se pueda aprovechar de la amistad y les ataque. Siempre les pillan desprevenidos.

La buena amistad lleva todo un proceso de maduración, que va desde el simple conocimiento de las personas, pasa por la amistad sincera y desinteresada, hasta convertirse en una amistad especial, difícil de romper, a no ser que alguno cambie esas sutiles reglas de juego que tienen que presidirla, como son la buena educación, el respeto, el desinterés personal, el poner delante el tú sobre el yo, etc.

Para los casos persistentes de abuso de los amigos, es muy conveniente tratar de aplicar la “corrección fraterna”. Pero teniendo en cuenta que lo más probable, será que el amigo manipulador se resista a ella, respondiendo todavía con mayor violencia, al hecho irrebatible que se le presenta, es decir, asumiendo que, para responder al amigo manipulador, será necesario tener vocación de mártir o de misionero. Suele ocurrir que el mensajero de la corrección fraterna, se convierte en enemigo suyo, por habérselo comunicado, incluso fraternalmente, ya que se produce un rechazo y engreimiento del que la recibe, por muy buena voluntad que lleve la corrección.

Al hablar fraternalmente al amigo abusador, del peligro de su comportamiento, puede ocurrir que se siente fortalecido en sus desmanes, debido a que la dulzura de la corrección, no le llega hasta el interior, aunque sea repetida mil veces.

La posible corrección fraterna, indudablemente es ejemplar, incluso tiene un gran soporte religioso y hay un refrán que dice: “Más se consigue con miel, que con hiel”. Para que haya esa comunicación, tiene que haber como en el teléfono, alternativamente uno que habla y otro que escucha, ambos con buena sintonía.

Puede haber una segunda o tercera fase de corrección, antes de la huida, tratando de hablar con crudeza y realidad, por si se puede llegar a la profundidad de su mente, demostrándole gráfica o exageradamente, la situación donde se ha metido y sus consecuencias. Aunque la deformación profesional puede determinar, que algunos amigos abusadores, no entiendan lo que se les dice, ni fraternalmente, ni de ninguna forma. Si no es con dureza, conocimiento y autoridad moral, no quieren entender nada de nada. Aunque “Las verdades del barquero” suelen surtir mucho efecto.

Una de las formas de corrección o llamada de atención, más difícil de hacer, es cuando se dice al amigo abusador, que su comportamiento es incorrecto, aunque sea fruto de su profesión o costumbre generacional arraigada ya en su personalidad. Esto suele ser la norma en el colectivo multicultural de algunos lugares, al no querer entender errores ancestrales, como son el machismo, el racismo y la xenofobia.

Estos abusos suelen reflejarse en la forma con la que trata a sus familiares, amigos, compañeros o a la misma sociedad. Muchas veces la respuesta es, por muy fina e hilada que haya sido la corrección, que los equivocados son los otros, y que él tiene la verdad y así lo representa en su comportamiento “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

En estas circunstancias, que se dan por separado o todas a la vez, muy pocas soluciones dan resultado. Intentar hablar y convencer a la otra persona, suele ser una pérdida de tiempo, es “como discutir con un idiota, siempre pierdes, pues te lleva a su terreno, donde termina ganándote por experiencia”.

Hay amigos desleales y tóxicos, que incluso se especializan en aprovecharse y abusar de las buenas relaciones profesionales, pidiendo o sonsacando consejos a colegas, con el único fin de quitarles clientes, hacerles la competencia o enfrentar sus opiniones con terceros.

Los amigos que abusan, se aprovechan, explotan, estrujan, exprimen, utilizan, ningunean, se lucran, se valen de los amigos, etc., terminan convirtiéndose en hostiles, desleales, enemigos, rivales, celosos, desconfiados, resentidos, insaciables, egoístas, etc.

No se puede juzgar a los amigos por sus defectos, si no por cómo tratan de evitarlos o acrecentarlos.

Pero siempre tenemos que tener esperanza. Hay muchos más buenos amigos, que abusadores y tener en cuenta, que los amigos se eligen, la familia Dios la da.

francisco@micumbre.com

Es necesario someter a plebiscito la Constitución CDMX

Fuente: unpf.mx

Una constitución es un asunto muy importante, de ahí se desprenden leyes que regirán a los ciudadanos de ese entorno por lo que debe ser consultada, transparente, neutral y en beneficio de todos.

Desafortunadamente la Nueva Constitución de la Ciudad de México ha carecido de los elementos antes mencionados y se ha impuesto una carga ideológica de los partidos que tiene mayoría en la Asamblea Constituyente.

Además, nuevamente se dejó fuera a la ciudadanía pues aunque se crearon algunas formas de consulta, éstas nunca fueron tomadas en cuenta, prefiriendo la arbitrariedad y la imposición de ideas, en lugar de la participación democrática de la ciudadanía en tan importante encomienda.

Muchos temas que afectan a la ciudadanía como el uso de mariguana, el aborto, la eutanasia, la prostitución, incluso el que el gobierno sea quien se beneficie de la plusvalía de nuestras propiedades, muestran la poca sensibilidad de muchos de los Constituyentes; y la mayoría de estos artículos quedarán reflejados en la Constitución de la Ciudad de México.

Es momento de que la ciudadanía despierte y haga valer su voz en las decisiones de la capital del país, es momento de una participación activa, pacífica y ordenada, por lo que te invitamos a que firmes para que la Constitución sea sometida a un plebiscito para garantizar que la Constitución sea para todos.

Firma aquí por el bien de nuestras familias:
http://www.unpf.mx/constitucion-a-plebiscito

Un codiciado botín

Un aspecto que suele pasar más o menos inadvertido en nuestras actuales sociedades, es que los jóvenes se encuentran expuestos a una serie de peligros que pueden afectar notablemente sus vidas.

En efecto los jóvenes (entendamos por tales los menores de 30 años) se han convertido en un segmento extremadamente vulnerable en el cual no solo es relativamente fácil sembrar una serie de “necesidades” de todo tipo, sino que además, ofrece muchas garantías de transformarse en el corto plazo y por varias décadas, en un mercado cautivo de las mismas.

De esta manera, conductas que van desde el consumismo insaciable, al afán de emociones nuevas o de diversión, hasta el consumo de alcohol, de drogas o de sexo en general, se han transformado en poderosas tentaciones que buscan asaltar la ciudadela de la inexperiencia de estos jóvenes, so pretexto de respetar su “autonomía”, sus “derechos” o su “realización personal”.

Se insiste que aunque este fenómeno se vista de “progresismo”, en el fondo viene a ser un notable abuso respecto de sujetos que son incapaces ante la ley por su inmadurez, o siéndolo, carecen de la suficiente experiencia para sopesar adecuadamente las reales consecuencias de las decisiones que toman, supuestamente de manera libre y responsable.

Pero además, como en muchos casos todavía se están formando como personas, es muy probable que estas necesidades creadas generen en ellos una dependencia que será muy difícil erradicar en el futuro, al necesitar de un esfuerzo para el que muchas veces no están acostumbrados.

A lo anterior se añaden, entre otras, dos agravantes: la primera es el incentivo que en muchos países las autoridades y la legislación dan a este lamentable fenómeno (por ejemplo, incitando la actividad sexual o permitiendo el consumo de drogas), tratando a estos jóvenes como si fueran adultos, pese a seguir siendo muchos de ellos incapaces jurídicamente para casi todo lo demás; y la segunda, es la crisis de la institución familiar, que tiene múltiples causas, pero que ha redundado en una desatención de los menores en momentos claves de su formación.

Todo esto está trayendo y traerá notables consecuencias, que aflorarán con toda su gravedad en los próximos años, pues sin exagerar, muchas de estas vidas terminarán arruinándose o afectando gravemente la de otros, fruto de estas decisiones abusivamente incentivadas e inmaduramente tomadas en su momento.

Por eso, es hora de ver a muchos de estos jóvenes como verdaderas víctimas del sistema, pues obviamente existe aquí un abuso intelectual y afectivo sobre ellos, que no tienen las suficientes armas para defenderse de estos peligros. Es por eso, como se ha dicho, que al ser una presa fácil, nuestros jóvenes se han transformado en un codiciado botín.

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

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